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El emotivo homenaje de la hija de un bombero fallecido en Australia

La pequeña, con el casco de su padre y su medalla, participó en el funeral en que sus compañeros le recordaron

 Charlotte O’Dwyer, la hija del bombero fallecido, en el funeral

 Charlotte O’Dwyer, la hija del bombero fallecido, en el funeral / X80002


Docenas de bomberos australianos formaron una guardia de honor y se pusieron en pie el martes para despedirse solemnemente de su colega Andrew O'Dwyer, uno de los tres voluntarios muertos en los recientes incendios que arrasan Australia. El bombero, de 36 años, murió junto a su colega Geoffrey Keaton el 19 de diciembre después de que un árbol quemado cayera ante su camión, haciendo que perdiera el control. Un tercer bombero murió en un incidente separado a fines de diciembre, en lo que las autoridades describieron como un "tornado de fuego".

Los incendios han arrasado más de 8.6 millones de hectáreas (21.3 millones de acres) de tierra en Australia, matando a 25 personas y destruyendo o dañando miles de hogares, la mayoría en el sureste. El primer ministro Scott Morrison, quien se enfrenta a duras  críticas por su respuesta a los incendios, asistió al funeral en Sídney. Un camión de bomberos del suburbio de Horsley Park, donde trabajaba O'Dwyer, estaba presente con su nombre en letras blancas y con una fotografía del Servicio de Bomberos Rurales.

Docenas de voluntarios formaron una guardia de honor cuando el camión de bomberos y el coche fúnebre pasaron, informaron los medios. La hija pequeña de O'Dwyer, Charlotte, recibió la medalla de servicio de su padre del comisionado de bomberos. En una escena emotiva, la niña lució la medalla de su padre y un casco de fuego frente a su ataúd.

La semana pasada se celebró un funeral para el colega de O'Dwyer, Keaton, donde su hijo pequeño permaneció en silencio, con un chupete, mientras recibía la medalla de su padre. Las medallas fueron otorgadas por el Comisionado de Servicios de Bomberos Rurales de Nueva Gales del Sur, Shane Fitzsimmons, quien perdió a su propio padre hace 20 años en un incendio forestal durante una quema controladas.

El grupo de presión del Consejo Empresarial de Australia dijo que establecería un fideicomiso de A $ 25 millones ($ 17.3 millones) que podría usarse para pagar la educación de los niños que hayan perdido a sus padres mientras trabajaban como voluntarios en desastres.