23 sep 2020

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NUEVO INFORME SOBRE LA CRIOSFERA

Si las temperaturas suben más de dos grados, el nivel del mar podría aumentar hasta 20 metros en los próximos siglos

Un nuevo informe actualiza las previsiones del IPCC sobre el estado de las reservas de hielo del planeta

El trabajo, firmado por más de 40 científicos, alerta de las consecuencias irreversibles del deshielo

Valentina Raffio

Imagen de un glaciar de Groenlandia visto desde la Estación Espacial Internacional.

Imagen de un glaciar de Groenlandia visto desde la Estación Espacial Internacional. / ESA

Cuando la salud del planeta parecía no poder ir a peor, un nuevo informe arroja resultados aún más preocupantes. Un equipo de investigadores de alto nivel, entre los cuales destacan más de 40 científicos del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático de la ONU (IPCC), publica un nuevo documento en el que se alerta de las consecuencias de un aumento de las temperaturas por encima de 1,5 grados respecto a la era preindustrial. El pronóstico a largo plazo incluye, entre otros, un deshielo abrupto del hielo ártico y de la superficie helada de Groenlandia; un aumento del nivel del mar de entre 12 y 20 metros; una mayor acidificación de los océanos; y un futuro sin glaciares más allá del Himalaya y los polos.

"El resultado será una serie de desastres en cascada", pronostica el informe, que se publica en un momento en el que las negociaciones de la Cumbre del Clima parecen estar estancadas. Este trabajo centra su atención en la criosfera, la reserva de hielo y nieve del planeta. En él se combinan los resultados del último informe especial del IPCC del 2018, el análisis sobre la criosfera (SROCC) y los océanos presentado durante el 2019 y otros trabajos publicados recientemente. "No apostar por políticas para mantener el mundo por debajo de los 1,5 grados es no es razonable ni económicamente prudente. Este camino provocará una serie de catástrofes a escala global; y no solo para las personas que viven en este siglo, sino aún más para las generaciones que siguen", vaticinan los científicos en una declaración dirigida a los dirigentes políticos. 

Los expertos que encabezan el informe recalcan que hasta ahora se ha subestimado el impacto real de la pérdida de hielo. "El nivel de ambición para limitar las emisiones que vemos actualmente no está proporcionado con el nivel de amenaza", comenta Martin Sommerkorn, uno de los científicos a la cabeza de este proyecto. "Las regiones polares ya están perdiendo hielo y un deshielo adicional tendrá consecuencias globales graves a largo plazo", destaca. 

"El nivel de ambición para limitar las emisiones no está proporcionado con el nivel de amenaza"

Martin Sommerkorn

Científico

Pronóstico a largo plazo

Si el ritmo de emisiones sigue como hasta ahora, se calcula que el aumento de temperaturas podría alcanzar un incremento de entre tres y los cuatros grados de media. Bajo este escenario, las consecuencias para el planeta serían catastróficas, además de irreversibles. Los expertos calculan que estaríamos ante el final de la última edad del hielo, con una subida del nivel del mar de hasta cuatro centímetros por año y de entre 12 y 14 metros en unos pocos siglos o de hasta 20 a más largo plazo. Los glaciares cercanos al Ecuador, como los del norte de los Andes y el este de África, apenas sobrevivirán a un incremento de un grado. A partir de los dos grados de incremento, la nieve desaparecería del sur de los Andes y la Patagonia, Islandia, Escandinavia, Nueva Zelanda y las montañas rocosas del norte de Estados Unidos. Los científicos recuerdan que este tipo de variaciones sobre la criosfera tendrán un grave impacto social, ya que pondrá en riesgo las reservas de agua y aumentará la impredecibilidad de los monzones

"Los niveles actuales de acidificación de los océanos son mayores que en los últimos tres millones de años y ponen en serio riesgo las aguas polares, que son las que absorben CO2 de manera más rápida. Los océanos necesitarán entre 50.000 y 70.000 años para volver a los niveles de pH normales", recalca el informe. Con dos grados más de temperatura, los científicos calculan que el océano Ártico podría perder su hielo varios meses en verano. Esto tendrá consecuencias sobre todo el ecosistema. Los peces, por ejemplo, se desplazarán en busca de aguas más frías. Mientras, las especies polares no tendrán donde migrar. 

Llamada de atención

Los responsables del informe recalcan que las actuales tasas de calentamiento global y de aumento de las concentraciones de CO2 en la atmósfera no tienen precedentes en los últimos 60 millones de años en la historia geológica de la Tierra. "Toda incertidumbre que tengamos debería acabar por señalar un mayor daño, no un menor", añaden. Los expertos argumentan que, dado que no existe un precedente geológico real para predecir la respuesta de la criosfera ante la crisis climática, la única respuesta coherente es la acción. "El riesgo de desencadenar una dinámica irreversible crece con cada décima de grado a partir de los de 1.5 °, y especialmente una vez que superamos los 2 ° C", señala el documento. 

Esta llamada de atención de la comunidad científica a los dirigentes políticos concluye con una brecha de esperanza. "El informe muestra que el objetivo de mantener la temperatura por debajo de 1,5 grados es física, tecnológica y económicamente factible y ventajoso", afirma Joeri Rogelj, del Imperial College de Londres, quien apela a la necesidad de implementar políticas urgentes. "Este es un tema de justicia generacional y del legado que dejamos atrás", zanja el informe.