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Estudio científico

El cambio climático está alterando la calidad de las aguas del Pirineo

La UAB advierte del aumento "alarmante" de la acidificación natural de las cabeceras de los ríos de la alta montaña

Efe

Vista de Jánovas, en el Prepirineo de Huesca.

Vista de Jánovas, en el Prepirineo de Huesca. / AGUSTÍN CARBONELL

El cambio climático está alterando la calidad de las aguas de la alta montaña pirenaica, según un estudio liderado por la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), que alerta del aumento "alarmante" de la acidificación natural de las cabeceras de los ríos del Pirineo por el aumento de las temperaturas. 

"El proceso está en expansión y el aumento de compuestos potencialmente tóxicos en las aguas podría llegar a afectar a la calidad de los recursos hídricos en las partes medias y bajas de las montañas", advierte el estudio, que ha contado con la colaboración de la Universitat de Girona y de la Fundación Biodiversidad y del Ministerio para la Transición Ecológica.

El estudio concluye que la problemática de acidificación de los recursos hídricos pirenaicos no es un fenómeno localizado en puntos concretos del Pirineo central, como se pensaba hasta ahora, sino que se está extendiendo por toda la cordillera. 

Explicar la problemática

El trabajo, dirigido por Mario Zarroca, investigador del Departamento de Geología de la UAB, ha permitido documentar los principales sistemas fluviales afectados y explicar la problemática existente a los responsables de las principales administraciones locales y autonómicas.

Según los investigadores, "nuestros resultados sugieren que el cambio climático es el motor desencadenante del fenómeno, pues es posible establecer una correlación entre episodios de sequía prolongada e incremento de temperatura, con el aumento de los procesos de drenaje ácido natural".

La acidificación de los ríos se reconoce por el color turquesa de las aguas y la formación de precipitados blanquecinos ricos en aluminio que cubren sus lechos.

La necesidad de un gran estudio

Los investigadores han resaltado la importancia de iniciar un estudio a mayor escala para acotar en detalle las causas y comenzar a diseñar estrategias preventivas y correctivas. 

"La potencial toxicidad de metales y metaloides que son finalmente liberados al medio, como arsénico, aluminio y níquel, especialmente a través del agua, es sobradamente conocida", señalan los autores del estudio, que se ha llevado a cabo en diversas zonas de los Parques Naturales de Posets-Maladeta (Huesca), Alto Pirineo (Lleida) y de Las cabeceras del Ter y del Freser (Girona).

El estudio se ha hecho con técnicas de cartografía geomorfológica basadas en trabajo de campo y estudios de series multitemporales de fotografías e imágenes aéreas, exploraciones geofísicas mediante tomografía eléctrica de resistividades y georradar, así como a partir de muestreos hidroquímicos, isotópicos y de bioindicadores, y análisis de series climáticas.