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ALARMA EN LA ONU

La emisiones de CO2 volvieron a aumentar en el 2017 tras 3 años frenadas

La ONU advierte que los países deben "triplicar" su esfuerzo para limitar a 2º C el aumento térmico

"Estamos alimentando este fuego pese a que tenemos los medios para extinguirlo", proclama la organización

Manuel Vilaseró

La central térmica de carbón de Andorra (Teruel), que podría cerrar en 2020 debido a sus emisiones de CO2. 

La central térmica de carbón de Andorra (Teruel), que podría cerrar en 2020 debido a sus emisiones de CO2.  / AGUSTÍ CARBONELL

Pese a las décadas de debates y acuerdos internacionales firmados por todos los países, aún no se ha conseguido que las emisiones de CO2, las causantes del cambio climático,  empiecen a bajar. Al contrario. En el 2017 volvieron a crecer después de tres años en los que se había conseguido estabilizarlas, según el informe anual de la Agencia de la  ONU para el Medio Ambiente (PNUMA) presentado este martes en París, a pocos días del inicio de la  24 Cumbre del Clima que se celebrará en Katowice (Polonia).

Los países emitieron el año pasado 53,5 gigatoneladas de C02 equivalente, frente a las 52,8 del 2016, un aumento del 1,2 %. El crecimiento de la economía mundial a un ritmo del 3,7% junto a una ralentización de la descarbonización de la energía han propiciado el nuevo repunte, según el documento.

La estabilización lograda los tres años anteriores había insuflado "optimismo en las discusiones sobre política climática”, según el documento. La emisiones se habían frenado pese que la economía mundial también había crecido, aunque en cifras más modestas que en el 2017. El punto de inflexión, el momento decisivo en que la cantidad de gases vertidos a la atmosfera caerían podía estar cerca, pero los datos de año pasado alejan esta posibilidad.

Más rápido 

"La ciencia es clara. Los gobiernos deben avanzar más rápido y con mayor urgencia. Estamos alimentando este fuego pese a que que los medios para extinguirlo están a nuestro alcance", ha advertido con rotundidad la directora ejecutiva adjunta de Medio Ambiente de la ONU, Joyce Msuya, durante la presentación.

Los autores del estudio muestran que “el ritmo actual” de las acciones contra el efecto invernadero, "son insuficientes para cumplir los objetivos de París", que prevé limitar el aumento de temperatura durante el siglo por debajo de los 2 ºC grados centígrados.

Los países deben "triplicar sus esfuerzos" en la reducción de emisiones si quieren alcanzar este límite pactado en la cumbre de 2015 de la capital  francesa. Y si quieren llegar al punto óptimo que también figura en ese acuerdo (un incremento de 1,5 ºC), deberían quintuplicarlos.

Pesimismo respecto a los 1,5ºC 

No es de extrañar que ante la dificultad de llevar a cabo un esfuerzo tan grande, los autores del informe adviertan que "la posibilidad técnica" de contener el calentamiento a 1,5 ºC  "disminuye". Si la reducción de emisiones sigue por la senda actual se alcanzarán los 3ºC a finales de siglo, con un aumento continuo de la temperatura” a lo largo del mismo, añaden.

Ninguno de los grandes países occidentales integrados en el G20 lleva un ritmo de reducción que le permita cumplir sus compromisos para 2030, ni siquiera la Unión Europea, que es evaluada en su conjunto por el informe, no país por país. Tampoco lo llevan Estados Unidos, Argentina, Australia, Canadá, Corea del Sur, Arabia Saudíta y Sudáfrica. India, Rusia y Turquía están a un 10% de poder cumplirlo mientras que China, Brasil y Japón si lo están consiguiendo junto a otros 54 países. Entre todos suman el 60% de las emisiones mundiales.

En la UE, las emisiones subieron un 0,6% en  2017 y dentro de la misma, España fue el peor país  al registrar un aumento del 4,7 %. El objetivo que le ha marcado la Unión Europea para el 2030 es volver a las emisiones del año 1990, a las que superamos actualmente en un 17,8%. El borrador de la ley de Cambio Climático elaborado por el actual Gobieno establece, sin embargo, un objetivo más ambicioso: la reducción del 20% respecto al 1990, en la línea de los requerimientos de la ONU.

Alertas sucesivas

El informe ha llegado pocos días después de que la Organización Meteorógica Mundial (OMM) detectara en la atmósfera los valores más altos de CO2 de los últimos tres millones de años.  La concentración media mundial de dióxido de carbono en la atmósfera llegó a las 405,5 partes por millón (ppm) en el 2017. En el 2015 se sobrepasó por primera vez el umbral simbólico de los 400 ppm (con 400,1) y en el 2016 se registraron 403,3 ppm. 

Un mes antes, el Grupo Intergubernamental de Expertos en Cambio Climático (IPCC) de la ONU, alertó en otro documento de la necesidad de limitar el aumento de las temperaturas a solo 1,5Cº porque de lo contrario se agravaría la extinción de especies, aumentarían los eventos extremos, caerían los rendimientos de plantaciones como el arroz y aumentaría el nivel del mar 10 centímetros. En el caso del Mediterráneo, aumentarían las sequías y bajarían las precipitaciones medias.