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EL FUTURO DEL BASURERO

El vertedero del Garraf quedará sellado en el 2027

La AMB aprueba la restauración de las 40 hectáreas de Begues que habían quedado pendientes por falta de fondos

Se colocará una capa de dos metros de tierra y grava para favorecer la colonización de las plantas

Antonio Madridejos

Aspecto final del vertedero del Garraf una vez concluyan los trabajos, según el proyecto presentado por la AMB. Las zonas de la derecha, con forma de terrazas, ya están acabadas.

Aspecto final del vertedero del Garraf una vez concluyan los trabajos, según el proyecto presentado por la AMB. Las zonas de la derecha, con forma de terrazas, ya están acabadas. / AMB

La restauración definitiva del depósito controlado de residuos de Vall de Joan, conocido popularmente como vertedero del Garraf, empezará el año que viene con el cubrimiento de las 40 hectáreas que, por falta de fondos, quedaron pendientes en la primera fase. La actuación, que tendrá un coste de 27,7 millones de euros, transformará el desagradable paisaje en una colina llena de vegetación "que se integrará dentro del parque natural del Garraf", según destacan sus promotores.

De las obras, que durarán ocho años, se encargará el Área Metropolitana de Barcelona (AMB), con financiación de la Agència de Residuos de Catalunya (ARC). Esta mañana se ha dado el visto bueno al acuerdo.

Tres décadas de actividad

Durante más de tres décadas, entre los años 1974 y 2006, las basuras generadas por buena parte del área metropolitana de Barcelona fueron depositadas en un valle angosto situado a caballo de los municipios de Gavà y Begues. En total, allí se acumularon 26,7 millones de toneladas que en las zonas más elevadas llegaron a alcanzar una altura de 100 metros, como un edificio de 30 pisos.

Las obras de restauración en el vertedero, que en total ocupa unas 60 hectáreas, comenzaron en el año 2001, incluso antes de la clausura definitiva. Sin embargo, quedaron paradas en 2010 por falta de fondos. En aquel momento ya se había procedido a la recuperación paisajística de las 20 hectáreas que se hallan dentro del término municipal de Gavà, pero quedaban pendientes las 40 correspondientes a Begues.

De terrazas a planicie inclinada

La primera fase optó por una restauración paisajística a base de terrazas porque se trataba de un terreno muy escarpado, explica Eloi Badia, vicepresidente de Medio Ambiente de la AMB y concejal de Barcelona. Sin embargo, en la parte de Begues lo que se hará esencialmente es alisar el terreno hasta convertirlo en una planicie inclinada. "Este sistema es más barato porque no necesita un aporte tan grande de tierra, pero el efecto es el mismo", sintetiza Josep Maria Tost, director de la ARC.

En la zona de Begues se cambiará el sistema de terrazas empleado en Gavà por una restauración a base de planicies

De media, sobre las 40 hectáreas pendientes de actuación se añadirán dos metros de tierra y grava, suficientes para soportar la colonización natural de la vegetación arbustiva, aunque los árboles crecerán solo en los bordes, en las zonas con más suelo fértil. Para empezar las obras ha sido necesario que pasaran unos años para que el terreno se compactara y se asentara.

Invitación al optimismo

Los resultados observados en la primera fase, en el término municipal de Gavà, invitan a ser optimistas. Las terrazas ya han sido colonizadas por la vegetación y se observan pinos y acebuches. Ocasionalmente aparecen jabalís, que dejan su rastro desconchando las cortezas de los árboles, así como conejos, lagartijas colilargas y ranas. "La zona restaurada ya tiene actividad de naturaleza", dice Badia. En pocos años podrá ser acondicionada como zona de paseo. "No sabemos cuándo será posible, pero cuanto antes, mejor", dice Rosa María Fernández, tenienta de alcalde de Gavà.

Entre otras actuaciones, se han colocado tres centenares de tubos perforados o chimeneas que aspiran el biogás (metano) generado por las basuras situadas bajo el terreno y luego lo trasladan a una planta de cogeneración. La instalación, conectada a la línea eléctrica, produce el equivalente al consumo de unos 10.000 hogares.

Avistamiento de aves

El nuevo proyecto prevé la incorporación de un punto de observación de aves -que permitirá el avistamiento del águila perdicera y otras rapaces-, la definición de parcelas con barbecho rotativo de tres años, una impermeabilización superficial y la recogida de las aguas pluviales, al igual que se hizo en la zona de Gavà. La primera de las siete fases del proyecto se pondrá en marcha el primer trimestre de 2019 con el objetivo de tenerlo listo en un plazo de ocho años.

Se ha decidido iniciar los trabajos por la parte superior del vertedero para que las aguas pluviales no se infiltren en la masa de residuos y tampoco afecten a las zonas ya selladas. El objetivo de la AMB es ejecutar todas las fases que restan para la restauración del depósito sin paradas temporales, por lo que está trabajando conjuntamente con la ARC y otras administraciones para cerrar su financiación. Este proceso hará de este antiguo vertedero un espacio singular, que se integrará con en el parque natural del Garraf, a la vez que se preserva la memoria histórica del lugar", concluye la AMB.

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