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EMERGENCIA HABITACIONAL

Las mafias que venden llaves para ocupar un piso despuntan en Mataró

Plataformas antidesahucios, abogados y testimonios alertan del auge de grupos organizados que se lucran vendiendo viviendas vacías a personas vulnerables

El ayuntamiento reconoce la problemática pero asegura no poder actuar sin denuncias de las víctimas, que se niegan a hacerlo por miedo a las consecuencias

Anna Rocasalva

Personas en situación de emergencia habitacional que se reunen en la sede de la Plataforma d’Afectats per la Crisi i el Capitalisme de Mataró.

Personas en situación de emergencia habitacional que se reunen en la sede de la Plataforma d’Afectats per la Crisi i el Capitalisme de Mataró. / ANNA ROCASALVA

Margarita Santos no sabía qué hacer. Se había enterado de que el piso que había ocupado con su bebé y un grupo de hombres iba a ser desahuciado. Cuando ya pensaba que iban a quedarse en la calle, un hombre que supo de su situación se le acercó y le pidió dinero a cambio de "una llave". "Estaba desesperada", explica, así que consiguió que el padre de su hijo le mandara 400 euros desde República Dominicana. 

Pagó por adelantado. A los tres días, el mismo hombre se presentó con una dirección. "Fui hacia el piso andando como una zombi", recuerda. Y ya lleva allí cuatro años. Pero el BBVA vendió la vivienda a la sociedad Divarian, y ahora Santos y su hijo se enfrentan a una orden de lanzamiento prevista para el próximo 25 de abril.

El caso de Santos no es un hecho aislado en Mataró (Maresme), donde plataformas antidesahucios, abogados y testimonios alertan del auge de grupos organizados que se lucran abriendo viviendas vacías y vendiendo las llaves a familias vulnerables. 

Margarita Santos y su hijo, Guasmar / ANNA ROCASALVA

Según la Agència de l’Habitatge de Catalunya, en Mataró hay 182 pisos "sin título habilitante": viviendas vacías adquiridas por entidades bancarias, la mayoría mediante un proceso de ejecución hipotecaria. En el Maresme la cifra alcanza los 1.103 pisos. "En Mataró hay entre dos y cuatro desahucios al día y la necesidad de vivienda es mucho mayor que los pisos disponibles", lamenta el abogado Sergi Blanco.

Hasta 1.500 euros por ocupar 

Actualmente, en la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) de Mataró han contabilizado hasta 40 familias que han ocupado una vivienda y la mitad han pagado por ello. "Las mafias empezaron hace unos años pidiendo 200 y 300 euros, pero ahora el precio ha subido hasta los 1.500", explica el activista de la PAH Sebastià Tenés.

Según los testimonios contactados por EL PERIÓDICO, el modus operandi siempre es el mismo: se trata de familias vulnerables con una necesidad urgente de vivienda, las cuales son contactadas -a través de conocidos- por hombres extranjeros (por teléfono o en persona) que les piden cierta cantidad por las llaves de un piso. A menudo con "garantías" de que la vivienda tenga agua, luz y sea propiedad de una entidad bancaria, aunque no siempre se cumplen los requisitos. 

Sin embargo, Tenés denuncia que últimamente han detectado casos de familias en situación irregular provenientes del norte de Marruecos, que han pagado un 'pack' de unos 4.000 euros que incluiría el viaje hasta Mataró y el acceso a una vivienda. 

"Sin denuncia no hay investigación"

Tras divorciarse de un marido maltratador y tras dos desahucios, Sara Elandaloussi explica que una conocida le presentó a un hombre marroquí que pedía 1.000 euros a cambio "de una llave". Cogió dinero prestado y pagó por adelantado con la condición de que el piso fuese propiedad de un banco. "Temía que si la vivienda era de un particular pudiera ir a la cárcel". 

Durante la primera noche que Elandaloussi pasó a oscuras en ese piso, alguien llamó a la puerta: era un vecino del bloque que se identificó como mosso d'esquadra y que la echó "de malas maneras" del edificio. "Pedí al hombre al que había pagado que me volviese a reubicar", y así lo hizo, pero el siguiente piso era propiedad de un particular. Cuando expuso su caso a la Plataforma d’Afectats per la Crisi i el Capitalisme (PACC), le recomendaron que dejara la vivienda de forma voluntaria: se quedó sin el piso y sin los 1.000 euros.

Sara Elandaloussi pagó 1000 euros por ocupar una vivienda para ella y sus dos hijos / ANNA ROCASALVA

El caso de Elandaloussi es excepcional porque ella sí denunció al supuesto delincuente a la policía local, pero no es lo habitual. "Tal y como sucede en otros municipios, a partir del testimonio de terceras personas tenemos conocimiento de que existen prácticas lucrativas vinculadas a la cesión de pisos ocupados a terceros", reconoce el regidor de Servicios Centrales, Seguridad y Buen Gobierno de Mataró, Juan Carlos Jerez.

Según el concejal, el problema es que no hay pruebas explícitas sobre quiénes o cuántas son las personas implicadas ni sobre si forman parte de grupos organizados, porque las familias que acceden a estas "ocupaciones subrogadas" se niegan a denunciar a quienes les han abierto la vivienda, probablemente por miedo a su posible responsabilidad. La investigación de estos casos corresponde a los Mossos d’Esquadra, que responden como el regidor: "Sin denuncia no hay investigación".

La emergencia habitacional

Según el Ayuntamiento de Mataró, la ocupación de vivienda no ha disminuido en los dos últimos años. La Unidad de Convivencia y Civismo de la Policía Local ha abierto 450 expedientes por ocupación de inmuebles desde la creación de la unidad en junio de 2017. Y, aunque se han detectado más ocupaciones en los barrios de Cerdanyola, Rocafonda y Centre-Eixample, es una problemática de toda la ciudad. 

Sin embargo, desde las plataformas antidesahucios se denuncia que esta iniciativa no sirve para paliar la situación de emergencia habitacional que vive Mataró. "La ocupación no es nada más que la incapacidad de una administración para resolver esta problemática; si el Ayuntamiento tuviese más viviendas sociales, esto no pasaría", afirma el activista Sebastià Tenés. 

Por su parte, el consistorio gestiona un parque público de 321 viviendas, de las cuales 104 están destinadas a personas derivadas de Servicios Sociales, algo que, según la propia administración, situaría a Mataró en el segundo puesto de municipios catalanes con más viviendas sociales después de Barcelona.

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