14 ago 2020

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El ampa de una escuela amenazada de cierre ocupa una oficina de Ensenyament en Mataró

Tras una reunión con la delegada de Serveis Territorials en el Maresme-Vallès Oriental, los padres del colegio Mar Nova de Premià mantiene el encierro

JOAN SALICRÚ / MATARÓ

Los padres del colegio Mar Nova de Premià reclaman una reunión con la consellera Meritxell Ruiz.

Los padres del colegio Mar Nova de Premià reclaman una reunión con la consellera Meritxell Ruiz. / ANNA MAS

El cierre de la escuela se mantiene. Y, por lo tanto, el encierro en la sede de Ensenyament en Mataró también. Esta es la decisión que ha tomado el ampa de la escuela Mar Nova de Premià de Mar después de que una representación de la asociación se haya entrevistado este mediodía con la directora de Serveis Territorials de esta zona, Carmina Pinya, sin obtener ningún avance significativo. 

“No nos han dado ningún compromiso de que la escuela seguirá a partir de septiembre. Y, a estas alturas de la película, solamente nos iremos si nos confirman que el centro seguirá. O sea, que hoy nos quedamos a dormir seguro y, si no cambian de posición, nos tendrán aquí también durante el fin de semana”, ha confirmado este jueves Jordi Estalrich, miembro del ampa.  

Las familias de los alumnos afectados, junto con algunos profesores y representantes de sindicatos como Ustec-STEs y CGT, y de la Federació d'Ampes de Catalunya (FAPAC) y la Assemblea Groga, han ocupado desde las 11 de la mañana las instalaciones de Serveis Territorials y han desplegado una pancarta reivindicativa. Entre los encerrados se cuentra también la senadora de En Comú Podem Maria Freixanet, vecina de Premià de Mar.

Aunque en un principio los manifestantes exigían "solamente" tener una reunión formal con la 'consellera' de EnsenyamentMeritxell Ruiz, o con su número dos, Antoni Llobet, ante la confirmación de que el departamento mantiene su decisión de cerrar el centro, el ampa ha decidido no dar el brazo a torcer y mantenerse firme. 

BAJAR RATIOS

“Nos vemos obligados a encerrarnos hasta que nos den soluciones. Creemos que la disminución de alumnos tendría que verse como una oportunidad para disminuir las ratios, no para cerrar centros”, ha afirmado Jordi Estarlich por la mañana. “La complejidad de las aulas de Premià de Mar es suficientemente alta como para no cerrar centros”, ha añadido.

Este padre asegura que no ha habido ningún contacto formal con la Conselleria desde el recurso presentado ante el TSJCque el ampa perdió, y en la que se pedía la suspensión cautelar del cierre del centro. Esta era una de las últimas esperanzas de los impulsores del centro para evitar que el próximo 23 de junio, último día lectivo de este curso, la andadura de la escuela llegue a su fin tras ocho años de vida.  

CIERRE ANUNCIADO

La Generalitat anunció en mayo del año pasado la decisión de suprimir el centro con el fin de que su alumnado se integre en la escuela Montserrat, ubicada en el otro extremo del municipio. Es una de las dos escuelas que desaparecerán del mapa escolar a partir del próximo fin de curso; la otra se encuentra en Sant Vicenç dels Horts.

Desde aquel momento los padres han llevado a cabo distintas acciones para impedir la clausura del centro, que consideran “único” en el municipio y “singular” en el conjunto de la comarca.

Consiguieron, por ejemplo, que el pleno del Parlament aprobara una moratoria del cierre de un año, con los votos de todos los grupos excepto Junts pel Sí. La coalición gubernamental, de todos modos, ya dejó claro que no pensaba aplicar esta resolución y que la escuela cerraría igualmente. “Se ve que el Parlament es soberano según para qué cosas”, ha ironizado Estarlich. 

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