11 ago 2020

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save the children

"Me he sentido subestimada por personas cuya concepción de 'joven' equivale a incapaz o desinformado"

Fabiola, de 16 años, forma parte de la generación que alza la voz contra la crisis climática

Beatriz Tejada

Fabiola Villanueva, activista por el medio ambiente y miembro de Juventud por el Clima.

Fabiola Villanueva, activista por el medio ambiente y miembro de Juventud por el Clima. / SAVE THE CHILDREN / PABLO BLÁZQUEZ

A sus 16 años, Fabiola forma parte de una generación de jóvenes, adolescentes, niños y niñas que está alzando la voz contra el cambio climático bajo el movimiento Fridays for Future, en España Juventud por el Clima, organización que ha sido premiada este año por Save the Children por promover la participación infantil. La entrevistamos con motivo de la celebración de la Cumbre del Clima en Madrid.

Háblanos de ti. ¿Qué estudias y a qué quieres dedicarte?

Estoy cursando primero de Bachillerato. En un futuro, me gustaría dedicarme a la diplomacia en España o en mi país natal, Venezuela.

¿Cómo has entrado a formar parte de Juventud por el Clima? ¿Tienes algún rol concreto dentro del movimiento?

Conocí a Juventud por el Clima gracias a su auge en los últimos meses en redes sociales, a través de las cuales contacté con otros miembros, quienes me animaron a unirme a este movimiento. En Fridays for Future intento colaborar en cualquier cosa en la que se necesiten manos, pero suelo involucrarme más con la parte de relaciones externas.

¿Cuándo comenzaste a interesarte y preocuparte por el cambio climático?

Desde pequeña soy consciente de la necesidad de ser responsable con el medio ambiente a nivel individual, pero no me había percatado de la urgencia de esta crisis hasta hace relativamente poco. Me di cuenta de la gravedad del asunto a través de la publicación del informe del IPCC (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático) de 2018, en el cual se establecía el poco tiempo que nos queda para revertir el cambio climático.

Como sabes, Greta Thunberg recibe constantes críticas. Se la tacha de apocalíptica, de estar manipulada o ser una marioneta… ¿Crees que si Fridays for Future estuviese liderado por un hombre adulto las críticas serían menos duras?

Creo que si Greta Thunberg fuera mayor, quienes la critican dejarían de verla como simplemente una niña manipulable con intenciones ocultas. No vemos muy a menudo que una chica de 16 años haga frente a dirigentes políticos con tanta seguridad, y creo que esto mismo es el causante de esta lluvia de críticas.

En tu caso, ¿te has sentido cuestionada por tu edad o género al opinar sobre un tema que dominas, del que te has documentado e informado? 

Más que cuestionada, me he sentido subestimada por personas cuya concepción de 'joven' equivale a incapaz o desinformado. Por otro lado, afortunadamente me encuentro en un entorno en el que, cada vez más, mi género no es un motivo para tomar mi opinión como algo irrelevante. Sin embargo, soy consciente de que mi realidad es muy diferente a la de otras mujeres alrededor del mundo.

La filósofa Alicia Puleo sostiene que las mujeres son víctimas directas de la degradación medioambiental y las primeras en sufrirlo. Por tanto, debería ser a las mujeres y niñas a quienes primero se escuchase. ¿Estás de acuerdo?

Pienso que principalmente debemos seguir aspirando a una mayor representación femenina en varios ámbitos, que a su vez fomenta el empoderamiento de niñas y mujeres sin la misma libertad y posibilidad de ser escuchadas. 

¿Qué le dirías a quienes creen que la juventud actual es narcisista, egocéntrica, consumista e insolidaria?

Les diría que vean más allá de lo superficial; por mucho que a simple vista parezca así, las últimas generaciones somos bastante conscientes de la realidad y de los desafíos que tenemos por delante. Estos jóvenes tienen una gran motivación por solucionar problemas que les afectan, utilizando las escasas herramientas que tienen a su disposición. Además, creo que una característica fundamental de esta juventud es su capacidad de empatizar con personas muy diferentes, sin darle una gran importancia a la raza, género, sexualidad, religión u otros factores.

"Las últimas generaciones somos bastante conscientes de la realidad y de los desafíos que tenemos por delante"

Fabiola Villanueva

Juventud por el Clima

Si pudieras hacerle una única petición concreta al nuevo Gobierno, ¿cuál sería?

Actúen. No ignoren lo evidente y tengan siempre en mente los hechos al tomar decisiones. No olviden que los jóvenes que hoy les ruegan tomar acciones, son también los votantes del mañana. 

Ser niña y activista: en el punto de mira de la sociedad adulta y patriarcal

Probablemente es más fácil meterse con una niña, por mucha razón que tenga, que criticar a la comunidad científica. Esto es lo que le sucede a la activista Greta Thunberg, líder del movimiento mundial ecologista Fridays for Future. 

Lo hemos visto días atrás en su viaje a Madrid para participar en la 25ª Cumbre del Clima. Una vez más, ha sido ferozmente cuestionada y tildada de “apocalíptica” y de supuesta “marioneta” de compañías que estarían más interesadas en los beneficios económicos que les puede aportar el viraje hacia un modelo sostenible social y medioambientalmente que en la ecología en sí.

Greta enarbola los mismos argumentos que la ciencia lleva décadas esgrimiendo. Así que los negacionistas del cambio climático, como no se atreven a tumbar lo que los expertos ya han demostrado, han ido al recurso fácil: criticarla a ella en lugar de a su discurso, y para ello se ha agarrado a su edad y su género.

Porque cabe preguntarse si sus detractores serían tan hirientes y descalificadores de tratarse de un hombre adulto. Parece que no. Greta es especialmente atacada por ser mujer y por ser menor de edad. 

Las críticas a Greta recuerdan, en primer lugar, que vivimos en una sociedad adultocéntrica que olvida que niños, niñas y adolescentes tienen capacidad de opinar y participar en aquellas cuestiones que les afectan. Es más, no solo tienen la capacidad sino el derecho.

La Convención sobre los Derechos del Niño recoge que los menores tienen derecho a opinar, a buscar y recibir información, a la libertad de conciencia, religión y pensamiento y a la libertad de asociación, entre otros. Establece también que se les debe otorgar más responsabilidad, siempre en consonancia con la evolución de sus facultades, es decir, a medida que se desarrollan.

Es evidente que los estados, incluyendo España, están vulnerando el derecho de participación de los niños y las niñas. Un derecho que, por otra parte, tendría gran impacto positivo en su desarrollo: está demostrado que cuando los menores participan en cuestiones que les atañen incrementan su autonomía, creatividad, responsabilidad, espíritu de superación, solidaridad y capacidad de trabajo en equipo.

Y, en segundo lugar, las críticas evidencian que el patriarcado existe pues, aunque sea de forma sutil la voz de las mujeres se oye menos y su opinión se cuestiona más que la de los hombres. Y esto sucede cuando las mujeres son víctimas del directas del deterioro medioambiental.  

Según explica la filósofa Alicia Puleo, en los países empobrecidos ellas dependen directamente del medio ambiente y, por lo tanto, su destrucción les afecta en su vida cotidiana. Si tienen que recoger leña y se ha talado el bosque, tendrán que caminar muchos más kilómetros para calentar el hogar. Y si hay fumigaciones intensivas, ellas y sus hijos e hijas son los primeros en sufrir las consecuencias. 

Por tanto, escuchemos lo que las niñas –y por supuesto los niños- tienen que decir. Sobre ecología y sobre todo aquello que les afecta hoy como menores y les afectará mañana como adultos.