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ARTÍCULO

Los jóvenes y los ODS

Los 1.800 millones de personas de 10 a 24 años son garantía para los Objetivos de Desarrollo Sostenible

Carles Xifra

Los jóvenes son el mayor activo para el cumplimiento de los objetivos para el desarrollo sostenible.

Los jóvenes son el mayor activo para el cumplimiento de los objetivos para el desarrollo sostenible. / FUNDESPLAI

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) empiezan a calar transversalmente en muchos niveles y ámbitos de nuestra sociedad. Son 17 objetivos, que se sitúan en el núcleo de la Agenda 2030 de la ONU, que comparten una finalidad urgente: garantizar una vida sostenible, pacífica, próspera y equitativa en todo el mundo, ahora y en un futuro próximo. Requieren de una transformación profunda de nuestra manera de ser, pensar y actuar, donde las personas jóvenes tendrán un papel relevante.

Se calcula que hoy hay cerca de 1.800 millones de personas de entre 10 y 24 años en el mundo. Es la generación de jóvenes más grande que jamás ha existido. Y cerca del 90% de ellos viven en zonas en desarrollo, donde son la población más numerosa.



Es cierto que la pobreza continúa afectando a más de 500 millones de jóvenes, que el acceso a la educación está muy lejos de estar garantizado y que las mujeres jóvenes comparten indicadores de desarrollo muy por debajo que los chicos. Pero sin embargo, la juventud es el principal activo y la principal esperanza de cambio hacia la sostenibilidad.

Las personas jóvenes son pensadoras críticas, comunicadoras y potenciales agentes de cambio

Las personas jóvenes son pensadoras críticas, con capacidad de identificar y desafiar las estructuras de poder existentes, de evidenciar los prejuicios y exponer las contradicciones. Son comunicadoras y potenciales agentes de cambio. Conectadas las unas con las otras como nunca antes, criticando y proponiendo soluciones innovadoras, tienen la capacidad de participar activamente en la creación de conciencia y promoción de los ODS, tanto en sus comunidades y ámbitos cercanos, como la globalidad a través de las redes y comunidades digitales. Comparten el sentido de urgencia de los ODS y pueden desarrollar un rol de liderazgo transformador en su entorno.

Eso sí, siempre que creamos firmemente en ellas, que reconozcamos su potencial y capacidad de acción, y las dotamos de las habilidades, los valores, los conocimientos y las actitudes que les permita desarrollar este espíritu crítico, les permita colaborar y movilizarse para los ODS.

Hay que repensar la educación y potenciar las competencias para la sostenibilidad como centro

Se trata de repensar la educación y los programas dirigidos a la infancia y la juventud, incorporando el enfoque de trabajo en competencias para la sostenibilidad como núcleo central, facilitando herramientas para que tomen conciencia de los retos globales, los hagan suyos a través de la propia vivencia y experiencia, planteándose críticamente cómo afectan a la realidad más cercana.

Educación en el tiempo libre

La educación en el tiempo libre es una pieza muy relevante en este sentido, con metodologías especialmente orientadas a la participación crítica y en la movilización colectiva para el cambio, como el trabajo por proyectos, el aprendizaje-servicio, las asambleas jóvenes o el fomento del asociacionismo juvenil.

Pero por otro lado, tenemos que trabajar con las instituciones y organizaciones para que escuchen los jóvenes y reconozcan y amplifiquen su voz. La promoción de la participación de las personas jóvenes en la vida pública y política también depende de la capacidad de las organizaciones e instituciones para trabajar. Las mismas organizaciones lideradas por jóvenes deben ser apoyadas, invitadas y empoderadas a participar de la práctica de políticas públicas locales y globales.

Las jóvenes son esenciales en el camino urgente de los ODS. Y si queremos tener éxito en este camino, no solo tenemos que recorrer a ellas, sino que las tenemos que reconocer como verdadero motor de esta transformación.