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SAVE THE CHILDREN

Romper con los estereotipos de género desde pequeños

Save the Children apuesta por un crecimiento basado en las capacidades reales de las personas

Los pequeños quieren romper los estereotipos de género.

Los pequeños quieren romper los estereotipos de género. / SANTI IGLESIAS / SAVE THE CHILDREN

¿Qué es el género? Definimos género como la manera en la cual todas las sociedades del mundo determinan las funciones, actitudes, valores y relaciones que conciernen el hombre y la mujer. El género nos enseña a ser niños y niñas y qué funciones, actitudes, valores y relaciones se tienen que establecer entre unos y otros. Además, el género se aprende mucho más temprano de lo que nos pensamos. Por eso es tan importante educar en la igualdad desde edades tempranas.

Desde Save the Children creemos que es necesario romper con los estereotipos de género para poder ayudar a los niños y niñas a crecer desarrollando sus capacidades reales como personas, no en función del género con el que han nacido. Por eso es necesario desarrollar la empatía, la afectividad, la sensibilidad, la cooperación o la creatividad, así como educar en la igualdad a través de los juegos, tanto en la escuela como en casa. Si no rompemos con los roles y estereotipos de género durante los primeros años de vida, posteriormente tendremos que dedicar mucha energía y tiempo a deconstruir todo aquello que se ha absorbido como natural.

Desigualdad entre sexos

Aun así, la desigualdad entre hombres y mujeres sigue siendo patente en nuestra sociedad. Por ejemplo, solo un 9% de las mujeres que trabajan ocupan un cargo directivo en su empresa frente al 14% de los hombres. Por departamentos, solo el 27% de los cargos de dirección estan ocupados por mujeres y acostumbran a ser las áreas de Atención al Cliente, Recursos Humanos, Administración y Comunicación, según la plataforma Infojobs.

Además, a eso se le suma que las mujeres cobran menos que los hombres, un 30% menos por hacer el mismo trabajo. La brecha salarial no solo existe, sino que cada vez es mayor y se necesitarían casi siete décadas para acabar con esta situación, según el sindicato de técnicos de Hacienda. En el ámbito del deporte también se nota esta diferencia entre hombres y mujeres: los campeones de la Liga de fútbol se llevan 20 millones de euros mientras que las campeonas de Liga 1.350 euros. Y si hablamos de conciliación también se aprecia claramente una desigualdad: la mayoría de trabajadores que deciden dejar el trabajo para cuidar de sus hijos son mujeres.

Dejemos que los niños y niñas elijan qué quieren ser, qué quieren hacer y qué quieren sentir

Son unos cuantos ejemplos que demuestran que la desigualdad entre mujeres y hombres se perpetúa en muchos ámbitos de nuestra sociedad. Aunque esta situación no cambiará de un día para otro tenemos que empezar desde las primeras etapas evolutivas de los niños y niñas educando en la igualdad y dejando de transmitir de generación en generación los roles asociados a hombres y los roles asociados a mujeres. En la actualidad aún se sigue esperando una manera de ser y de actuar según el género que tenemos, por lo que quien no se ajuste a estos parámetros seguramente sufrirá algún tipo de presión o se le etiquetará. Dejemos que los niños y las niñas sean libres de escoger lo que quieren ser, lo que quieren hacer y lo que quieren sentir.