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Barrios, valores y resistencia: hablan tres referentes de la comunidad gitana

Barrios, valores y resistencia: hablan tres referentes de la comunidad gitana

Gemma Tramullas

La explosión de proyectos para la recuperación de la memoria histórica del pueblo gitano es un primer paso para que la comunidad recupere la autoestima después de siglos de persecución y asimilación. Los jóvenes y las mujeres lideran un movimiento para avanzar hacia el futuro sin perder la identidad. Hablamos con tres de sus referentes.

La activista vecinal del barrio de La Mina Paqui Perona. / ferran nadeu

PAQUI PERONA Activista de La Mina y presidenta de Voces Gitanas

«Nuestra cultura se sostiene en los barrios»

«Los gitanos tenemos que hacer un análisis crítico de nuestra trayectoria, sin complejos. Yo vengo de gitanos sedentarios que se asentaron en Andalucía en el siglo XVII, pero nací en una barraca del Camp de la Bota, soy de La Mina, y para los demás soy una gitana marginal. Si una gitana de élite no acepta la gitaneidad de los que han nacido en otros lugares y los quiere cambiar, está actuando como Carlos III, que empezó las políticas de asimilación e invisibilización.

"Los gitanos tenemos que hacer un análisis crítico de nuestra trayectoria, sin complejos"

Hay gitanos que han llegado a ser universitarios, han tenido éxito en la vida y han creado cosas maravillosas. Pero a mí esto me parece igual de valioso que la transformación cultural que se ha hecho en los barrios marginales. Nuestra cultura se sostiene gracias al noventaytantos por ciento de gitanos que vivimos en estos barrios, con sus pros y sus contras. 

Para posicionarte en el mundo con tu propia identidad de mujer, gitana y de barrio, primero tienes que empoderarte y el primer paso es conocer la historia desde nuestra perspectiva. Las políticas siguen siendo de asimilación: trabajo, educación y vivienda. ¿Por qué? Porque no es una cuestión cultural ni étnica; es una cuestión de clase. Hasta que no haya políticas que miren hacia la cultura, hacia nuestra identidad, habrá un conflicto, porque si los gitanos no hemos dejado nuestra identidad en mil años, ¿por qué íbamos a hacerlo ahora? 

Siempre tuve claro que había que trabajar desde la memoria histórica y la cultura, pero cuando unos pocos lo planteamos hace 20 años nos trataron de locos. Ahora hay muchos jóvenes con este tema. ¿Pero quién reescribe nuestra historia? ¿Dónde estamos los gitanos de base?». 

EL concejal del gobierno municipal de Figueres, Joselín Castellón. / joan castro (iconna)

JOSELÍN CASTELLÓN Concejal en el gobierno municipal de Figueres

«Tenemos muchos valores que compartir»

«Que después de 600 años un gitano haya entrado en un gobierno municipal rompe barreras y estereotipos, y espero que después de mí entren muchos más. El gitano ha cambiado. Hay políticos, abogados, médicos… Ya estamos integrados, pero falta que la sociedad nos lo reconozca.

Yo represento a todos y es importante ver cómo Figueres acepta que en su gobierno haya una persona gitana. Durante la campaña insistí en la importancia de que el ciudadano se acerque al corazón de la política y de que el gobierno no sea para unos pocos sino que llegue a los más vulnerables. No solo los barrios gitanos están desfavorecidos, hay mucha gente muy desamparada de las políticas del gobierno.

"No se trata de acercar el gitano al payo, sino que el payo también se acerque y vea la realidad de nuestra cultura"

Por todo lo que ha sufrido, el gitano tiene miedo a revelar quién es, por las consecuencias que eso pueda tener, y se ha hecho un caparazón, sobre todo los mayores. Hay que trabajar para quitar ese miedo porque convivir con los demás no te hace perder lo que tú eres. Para eso hay que acabar con las escuelas-gueto, porque cuando esos niños crezcan van a tener miedo, van  ser rechazados por la sociedad. 

El Día de la Llegada del Pueblo Gitano a Catalunya no trata de acercar el gitano al payo, sino que el payo se acerque al gitano y vea la realidad de nuestra cultura. Tenemos muchos valores que podemos compartir, como el respeto a los mayores y el ayudarse unos a otros». 

La concejala de Sabadell Francisca Maya, 'Popi', en el ayuntamiento.  / Anna mas

FRANCISCA MAYA, ‘POPI’ Concejala de ERC en Sabadell

«La lucha feminista también deber ser antirracista"

Somos un colectivo que hemos estado discriminados durante 600 años, sin que nadie reconozca que hemos sufrido un intento de exterminio, y estamos donde estamos. Si no conoces tu propia historia no la puedes defender, te crees todo lo que te dicen y tiendes a dejarte llevar. La memoria puede ser una buena vacuna contra el antigitanismo de ultraderecha.

Yo he vivido la discriminación desde niña y que de mayor vayas a El Corte Inglés y el vigilante de seguridad se te enganche. Podemos hacer mucho ruido, pero las decisiones reales hay que tomarlas desde un punto más alto. Es la primera vez que hay una persona gitana en el ayuntamiento de Sabadell y he tenido mucho apoyo. Ha habido muy buena voluntad política y esto hará que más gente de nuestra etnia se acerque a la política.

"Nosotras tenemos claro que no queremos avanzar sin nuestros hombres"

Como en cualquier otra cultura, en las mujeres gitanas recae el peso de mantener una cultura viva y el de hacer frente a lo que nos pide la sociedad mayoritaria. Esto a veces choca, pero tenemos que ser valientes y hacer cambios. La lucha feminista también tiene que ser antirracista y si las mujeres gitanas no han podido ser más feministas hasta ahora es porque no las han tenido en cuenta.

Nuestra asignatura pendiente es cómo construimos nuestra identidad cultural, y nosotras tenemos muy claro que no queremos avanzar sin nuestros hombres. Yo me he sentido muy apoyada por los hombres durante toda mi carrera política. 

Estamos en un momento clave de la historia del pueblo gitano, es una revolución. No podemos conformarnos, tenemos que exigir los mismos derechos y deberes que el resto de la población".