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Mary Jo Campbell.

Mary Jo Campbell: abran paso a la abuela Kardashian

Marta Altarriba

Históricamente las abuelas se han ganado la fama de malcriar a los nietos y consentirles, tirando de tópico, todo cuanto les piden. Y, claro, la de las Kardashian no iba a ser menos. De forma que si Kim, siempre dispuesta a monetarizar el aire que respira,  le ruega a su octogenaria abuela que se preste a un experimento para promocionar sus productos de belleza, KKW Beauty, ¿cómo iba la mujer a negarse?

En busca de nuevos mercados, la 'celebrity' fichó a su abuela para promocionar entre sus 142 millones de seguidores en Instagram (sí, sí, 142 millones de potenciales clientes de su marca) un maquillaje que ayuda a cubrir las dilatadas venas de las manos y los brazos. «Oculta venas y moratones», reza el eslogan promocional del producto que ella misma utilizó al presentar KKW Beauty como remedio para disimular su psoriasis.

Mary Jo Campbell protagoniza un anuncio de un producto para manos de su nieta, Kim Kardashian.

Segundo cameo

A sus casi 85 años (los cumple el próximo día 25), la madre de Kris Jenner ya es la segunda vez que le echa un cable a Kim con sus  ideas. Hace un año convenció a su madre y a su abuela para que posaran juntas para una sesión teñidas de rubio platino. Era la primera vez en su vida que Mary Jo renunciaba a su media melena castaña. Luego les agradeció el gesto en Instagram señalando que eran «las mejores modelos».

La discreta Mary Jo es conocida por sus apariciones en el 'reality show' de la familia, 'Keeping Up With the Kardashians', y de ella la propia Kim asegura: «Es mi ídolo, la persona más fuerte que conozco, el suyo es el único teléfono que me sé de memoria». Pero más sentido aún es el homenaje que le brindó otra nieta (Mary Jo tiene seis nietos y cinco biznietos), Kylie Jenner, que hace tres años se tatuó en el brazo su nombre, manuscrito por su abuelo, y con tinta roja.

Primera boda, a los 18

Mary Jo se casó por primera vez a los 18 años. Un poco por inercia, después de que el chico con el que salía desde hacía cuatro años le regalara un anillo de compromiso al acabar la secundaria. El matrimonio, no obstante, duró solo un par de meses.

Su segundo marido fue el padre de Kris, Robert True Houghton, del que se divorció cuando la madre de Kim tenía 7 años. Con él también tuvo a su otra hija, KarenRobert falleció en un accidente de tráfico en 1975, cuando se dirigía a México para casarse con su novia de entonces.

Dos muertes al volante

Junto a su tercer marido, el empresario Harry Shanon, vivió 40 años, hasta que este también perdió la vida en el 2003 en un accidente al volante. Tras su muerte, Mary Jo continuó con el negocio que habían levantado juntos, Shannon & Co Children’s Boutique, ubicado en La Jolla (California).

Solo en un par de detalles, Mary Jo no parece del clan Kardashian. En primer lugar, por su tímida exhibición en las redes sociales: tiene perfil en Instagram, pero solo 313 seguidores y apenas ha colgado 21 fotos en dos años. Todas ellas dedicadas a su familia (cariñosas imágenes con sus biznietos), siguiendo la frase que la define: «Orgullosa madre y abuela». Aunque la nota definitivamente disonante con su particular familia es que asegura y reasegura que nunca ha pasado por el quirófano para someterse a un retoque estético. Toda una provocación en esta familia.