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Roger Ailes: el depredador sexual de la tele

AP / JIM COOPER

JEFE ACOSADOR

Roger Ailes: el depredador sexual de la tele

El poderoso ejecutivo de la Fox abusó de sus empleadas durante décadas. Ahora una miniserie rememora su auge y caída

Nando Salvà

Roger Ailes tenía un 'don' para detectar los instintos más primarios de la gente y explotarlos. Gracias a él se dio cuenta de que las faldas muy cortas y las cabelleras rubias combinadas con grandes dosis de propaganda racista y patriotismo histérico podrían encandilar a una audiencia de millones de espectadores y, en especial, a hombres de raza blanca inclinados a propagar las teorías conspirativas más locas –por ejemplo, que Barack Obama es un musulmán nacido en Kenia–, siempre y cuando reforzaran su reaccionaria cosmovisión. 

Y también, gracias a este 'don', convirtió la cadena estadounidense que presidió durante dos décadas, Fox News, en una organización capaz de lograr que George W. Bush ocupara la Casa Blanca durante dos mandatos, y de ejercer de brazo mediático de Donald Trump. Mientras tanto, detrás de puertas cerradas, se dedicaba a practicar el acoso sexual en serie, y a imponer una cultura que marginaba, degradaba y cosificaba a las mujeres. Protagonizada por Russell Crowe, la miniserie 'La voz más alta' –mañana llega a Movistar+– rememora su ascenso y caída.

 

Es probable que el magnate de la comunicación Rupert Murdoch, entonces propietario de 20th Century Fox, fuera consciente del peligro que Ailes encarnaba cuando en 1996 lo puso al frente de su nuevo canal de noticias. Después de todo, aquel  hombre, un analista político extraordinario que en su día había participado en las campañas presidenciales de Richard Nixon y Ronald Reagan, acababa de ser expulsado de la cúpula del canal CNBC por motivos que resultaron anticipar sus problemas en la Fox. 

Su temperamento volcánico, su autoritarismo y su crueldad eran parte de lo que hacían de él uno de los mejores productores televisivos de su generación, pero también le impedían por completo adaptarse a un entorno corporativo. 

Con su pistola

Además, era un tipo tan increíblemente paranoico, que su pistola lo acompañaba a todas horas. A parte de instalar una puerta de acero para proteger su despacho, construyó un enorme búnker bajo su casa, y rodeó tanto su espacio laboral como el doméstico de cámaras de seguridad. Acostumbraba a monitorizar los 'emails' y conversaciones telefónicas de sus empleados y a contratar detectives privados. Al parecer, ser hemofílico lo abocó desde niño a vivir con un miedo permanente a la muerte; y eso, a su vez, lo hizo singularmente capaz de detectar los miedos de los demás.

Con el tiempo, mezclando con habilidad la información, la propaganda política y el entretenimiento, convirtió los miedos de sus espectadores en furia colectiva. Fox News fue el gran altavoz de todos los escándalos que afectaron a los Clinton, y convenció a la opinión pública de parte del mundo de la necesidad de la guerra de Irak. 

Después de que  
Gretchen Carlson
destapara el
escándalo, dos
docenas de
mujeres lo
denunciaron

Los hombres heredan el gen de la hemofilia de sus madres, y quién sabe si eso hizo a Ailes ver a las mujeres como la causa de sus debilidades. Pero, no hay ninguna excusa al modo en qué trataba a sus empleadas, siempre de forma grosera e irrespetuosa. Se las comía con los ojos y les hacía comentarios sobre sus pechos o las agarraba del trasero o trataba de besarlas contra su voluntad. En Fox News, las mujeres temían quedarse a solas con él. Con el tiempo la compañía se vio invadida por una tóxica atmósfera de vestuario masculino. Pero nadie se atrevía a hablar; el sueldo era demasiado bueno.

Nadie esperaba que acabara siendo Gretchen Carlson –encarnada en 'La voz más alta' por Naomi Watts– quien destapara el escándalo. Antigua Miss América, era vista como la presentadora arquetípica de Fox: rubia, conservadora y orgullosamente anti-intelectual. Carlson rechazó una y otra vez las propuestas y coacciones de Ailes. «Si tu y yo hubiéramos tenido relaciones sexuales hace tiempo, a ti te habría ido mejor y a mí también», le dijo su jefe poco antes de despedirla.

Antes del #MeToo

En julio del 2016, más de un año antes de que el movimiento #MeToo pusiera a Hollywood patas arriba, la periodista sacudió la industria mediática al interponer una denuncia contra Ailes por abuso sexual. Poco después, otras dos docenas de mujeres habían hecho lo mismo, algunas en referencia a hechos sucedidos cinco décadas atrás. El magnate lo negó todo. En su carta de renuncia, no daba señales de creer que hubiera hecho nada malo. Al año siguiente, antes de tener que responder por sus actos, murió. Pero su legado sigue vivo, y para dejarlo claro no hay más que recordar la máxima gracias a la cual Fox News construyó su liderazgo de opinión: repetir la misma falsedad una y otra vez hasta que se asume como verdad.