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Ethan Hawke: "Por suerte, no he acabado devorado por mi ego"

ENTREVISTA

Ethan Hawke: "Por suerte, no he acabado devorado por mi ego"

El actor lleva al cine la vida del cantante Blaze Foley, que terminó sus días trágicamente

Nando Salvà

Tiene 48 años y es actor desde hace más de 30. Lo vimos a los 18, subiéndose a una mesa para gritar «¡Oh, capitán, mi capitán!» al final de 'El club de los poetas muertos' (1989). A los 24, 'Bocados de realidad' (1994) lo convirtió en un ícono de la Generación X. Luego comenzó a explorar su lado oscuro a través de su trabajo en películas como 'Training day' (2001) y 'Antes que el diablo sepa que has muerto' (2007), mientras formaba equipo regularmente con Richard Linklater para hacer algunas de las mejores películas de las últimas dos décadas –la trilogía 'Antes de...', 'Boyhood' (2014)–. Y, tras experimentar el éxito de taquilla gracias a títulos de cine de terror como 'Sinister' (2013) y 'The Purge: la noche de las bestias' (2013), está más ocupado que nunca. Ahora estrena en España su nuevo trabajo como director, 'Blaze', en el que rememora la figura del malogrado cantante de country-blues Blaze Foley.

 

¿Por qué decidió hacer una película sobre Blaze Foley? Para la mayoría del público, es un completo desconocido.
Precisamente por eso. La mayoría de 'biopics' hablan de gente célebre. Y hay algo falaz en eso, porque el 99% de quienes dedican sus vidas al arte solo obtienen la más absoluta indiferencia del público. Y el hecho de que Blaze Foley jamás conociera el éxito le dio a la película su razón de ser, porque me permitió no solo dar a conocer su música sino también, al mismo tiempo, celebrar el trabajo de todos aquellos artistas que nunca lograron darse a conocer.

A nivel narrativo, la película se parece más a un álbum musical que a un 'biopic' al uso…
Lo que me encanta de las canciones es que nos permiten viajar emocionalmente a través del tiempo. Si escuchas una canción como 'Yesterday' a los 14 años, probablemente disfrutarás cantándola. Luego te enamoras, y cuando la escuchas te hace sentir ese amor a flor de piel. Posteriormente sufres una ruptura amorosa y la canción te hace llorar.  Luego pasan 20 años, y la escuchas de nuevo, y recuerdas, y te hace feliz de nuevo. En todo ese tiempo la canción no ha cambiado en absoluto, pero sí tu relación con ella. Así que pensé: ¿por qué no usar las canciones de Blaze como significantes temporales? 

Usted ha dirigido cuatro películas, y en todas ellas la música juega un papel esencial. ¿Es casualidad?
No, no. Me fascina el modo que la música tiene de conectar con todos nosotros. No hace falta más que quedarse atrapado en un atasco de carretera y fijarse en los otros conductores, y ver cómo escuchan música en el coche y disfrutan de un momento privado, especial, único. La música da belleza a los momentos más felices de nuestras vidas y también a los más trágicos. Y otorga a nuestra existencia algo parecido a una narrativa. Yo necesito la música para vivir.

Últimamente, además de dirigir 'Blaze', usted ha recibido las mejores críticas de su carrera gracias a su trabajo actoral en 'El reverendo'. ¿Siente estar viviendo un momento profesional especialmente dulce?
Hace no mucho leí un artículo sobre mí en una revista en el que, básicamente, se decía que estoy experimentando «mi momento Matthew McConaughey». Y tiene gracia porque, para que yo experimentara el tipo de renacimiento artístico que Matthew tuvo hace unos años, primero tendría que haber sufrido un declive. Y lo cierto es que siento haber estado haciendo lo mismo durante toda mi vida; unas veces la gente lo entiende y otras no. No tengo la sensación de haber experimentado grandes altibajos. Bueno, tuve una gran crisis hace tiempo, pero logré resolverla.

¿Qué tipo de crisis? 
Cuando mi primer matrimonio se derrumbó, fue uno de los momentos más oscuros y tristes de mi vida. Significó la muerte de un sueño, la incapacidad de ser el padre que esperaba ser. Nada resultó ser exactamente como una vez pensé que sería. Y para superar todo eso decidí que iba a trabajar más duro que nunca. Pensé que si trabajaba en mejorar como intérprete probablemente también mejoraría como persona. Mejorar y seguir aprendiendo ha sido el objetivo de mi vida desde entonces.

"Cuando te 
dedicas al arte,
hasta cierto
punto, tienes
que venderte.
Y no todo el
mundo sirve
para ello"

¿Se sintió sobreexpuesto al escrutinio público después de su divorcio? ¿Cómo lidia con la fama actualmente?
Nunca vi la celebridad como un problema. Desde muy joven fui consciente de la diferencia entre quién era yo y quién la persona que los demás veían en mí. Una de las últimas veces que hablé con River Phoenix me pareció que estaba obsesionado por la imagen simplificada que los demás tenían de él; le resultaba extremadamente difícil estar en paz con su propia identidad, porque pasó su vida diciendo a los demás quién era y corrigiendo falsedades y clichés sobre su persona. Yo, afortunadamente, nunca tuve un problema así. Y creo que esa es una de las razones por las que, por suerte, no he acabado devorado por mi propio ego como sí les sucede a muchos de quienes pasan la vida frente a una cámara. 

Phoenix, como Blaze Foley, murió prematuramente víctima de tendencias autodestructivas. ¿Le atrae ese tipo de personalidad?
A lo largo de mi vida he tenido muchos amigos y personas a mi alrededor que luchaban contra ese tipo de demonios. Supongo que todo los que nos dedicamos al arte, hasta cierto punto, los tenemos. Yo, por ejemplo, me siento aquí y pongo una voz muy grave y finjo que soy alguien que tiene algo que decir, y soy consciente de que hay algo patético en ello. Cuando te dedicas al arte, en otras palabras, hasta cierto punto tienes que venderte. Y no todo el mundo sirve para ello. Blaze tuvo oportunidades para vivir de la música, pero las saboteó todas porque sentía odio hacia las personas que precisamente tenían el dinero y el poder para hacer que sus sueños se convirtieran en realidad. Y, sí, he conocido a mucha gente así.

A lo largo de su carrera, ha tenido varias oportunidades de convertirse en un superhéroe. Le ofrecieron dar vida a Batman y al Doctor Strange, y también al personaje que Will Smith interpretó en 'Independence day' (1996). ¿Alguna vez se ha arrepentido de haber dicho que no a esos papeles?
Oh, no, nunca. Tuve la suerte de crecer en un hogar que no daba gran valor a la riqueza financiera. Mis padres no daban importancia a las cosas materiales; lo que les importaba era la vida espiritual. Como resultado, siempre he sentido que tener un montón de dinero me resultaría un poco embarazoso. Así que ser famoso o rico no es la razón por la que hago cine. Y, lo siento, pero las películas de superhéroes son lo que son. Ahora nos dicen que 'Black panther' y 'Logan' son grandes obras de arte. Y no es cierto. Son buenas películas de superhéroes, pero en todo caso hablan de personajes que visten con capa y antifaz. Quiero decir que no son Kurosawa. 

Habrá quien piense que para alguien como usted, que es un actor famoso, es muy fácil decir que el dinero no es importante.
Lo entiendo, pero la mayoría de actores no ganamos tanto dinero como la gente piensa. Yo suelo decir que mi dentista gana más dinero que yo, y es cierto. Pero el público piensa que ser actor significa vivir permanentemente entre alfombras rojas y limusinas. A veces es así, sí, pero la mayoría de películas que yo he hecho no funcionaron. Y siempre he llevado un estilo de vida propio de la clase media. Con mi sueldo pago los seguros médicos y las escuelas de mis hijos, y no tengo más que dos pares de zapatos. No necesito más. El único lujo que me permito es hacer una película como 'Blaze', que me ofrece la oportunidad de dar rienda suelta a mi creatividad sin esperar un sueldo a cambio. 

Señor Hawke, acaba de decir que ha pasado los últimos años tratando de seguir aprendiendo. ¿Se siente más sabio?
En algún momento de nuestras vidas, todos sentimos que necesitamos descubrir cuál es nuestra misión en la vida. Pero, ¿sabes? Esa misión está dentro de nosotros mismos desde el momento en el que nacemos, y solo necesitamos escucharnos y aceptar quiénes somos. Yo estoy a gusto con el ser humano en el que me he convertido. Una de las cosas que más me gustan de tener mi edad es que ahora soy padre de unos hijos que me admiran mucho más de lo que merezco. Y eso me hace apreciar mucho lo que tengo. Y me hace querer ser la persona que ellos creen que soy.

Datos biográficos

‘Blaze’ es la cuarta película que dirige. Además de su carrera en el cine, ha escrito cuatro novelas. Él mismo se encargó de dirigir la película basada en la primera de ellas, ‘The Hottest State’. 

Ha aparecido en ocho películas dirigidas por su amigo Richard Linklater: ‘Antes del amanecer’ (1995), ‘Los Newton boys’ (1998), ‘Waking life’ (2001), ‘Tape (La cinta)’ (2001), ‘Antes del atardecer’ (2004), ‘Fast food nation’ (2006), ‘Antes del anochecer’ (2013) y ‘Boyhood’ (2014). 

Protagonizó su primera película,  ‘Exploradores’ (1985), cuando tenía solo 15 años, y desde entonces ha protagonizado más de 60 cintas. Acumula cuatro nominaciones al premio Oscar, pero nunca lo ha ganado.

Temas: Cine