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Benedict Cumberbatch: un distinguido todoterreno

RECONOCIMIENTO

Benedict Cumberbatch: un distinguido todoterreno

El intérprete británico acaba de recibir el premio Bafta al mejor actor televisivo por su papel de aristócrata adicto y traumatizado en 'Patrick Melrose'

Beatriz Martínez

Benedict Cumberbatch (Londres, 1976) no hay papel difícil que se le resista. Es un experto en asumir retos en un constante más difícil todavía. Cuando pensábamos que ya lo habíamos visto hacer de todo, llega 'Patrick Melrose' y consigue que te estalle la cabeza gracias a su interpretación de un joven de clase privilegiada, adicto a los estupefacientes y consumido por los fantasmas de su niñez. Meterse en la piel del 'alter ego' que diseñó el escritor Edward St. Aubyn a lo largo de cinco novelas para hablar de la decadencia de la aristocracia británica y los monstruos que la habitan no ha sido tarea sencilla, pero gracias a él por fin ha ganado el Bafta al mejor actor de televisión, un premio al que había optado en seis ocasiones más, tres de ellas por el personaje gracias al que muchos lo conocimos, aquella brillante reformulación de Sherlock Holmes en la serie 'Sherlock' por la que sí ganó un Emmy en 2014. 

 

La fiebre por Benedict Cumberbatch comenzó aproximadamente en el 2010, cuando incluso se creó un club de fans que se hacían llamar las 'cumberbitches'. El actor ya tenía por aquel entonces una larga carrera como intérprete, sobre todo teatral y televisiva. Había encarnado a Steven Hawking, a Vincent Van Gogh e incluso a Victor Frankenstein en un montaje a cargo de Danny Boyle. Pero con 'Sherlock' comenzó su fama de intérprete de prestigio. Todo el mundo quería trabajar con él, desde Steven Spielberg –en 'War Horse (Caballo de batalla)'– a Peter Jackson, que empleó sus cualidades guturales para poner la voz al dragón Smaug y al Nigromante en la trilogía de 'El hobbit'. 

En el 2013 participó en cinco películas. Fue el villano de 'Star Trek: En la oscuridad', de J.J. Abrahams, formó parte del reparto de la película ganadora del Oscar, '12 años de esclavitud' y por fin consiguió su primer protagonista en cine encarnando al polémico y escurridizo Julian Assange en 'El quinto poder', demostrando que su capacidad de trasfiguración no conocía límites. 

Dotes de canto y baile

Sin embargo, fue su interpretación de Alan Turing en 'Descifrando enigma (The Imitation Game)' (2014), la historia del visionario padre de las computadoras condenado por su homosexualidad, gracias a la que consiguió una popularidad masiva. Aquel año, Benedict Cumberbatch se paseó por todas los 'late nights', demostró su simpatía, sus dotes de canto y de baile y lo vimos pisando la alfombra roja de un premio sí y otro también, haciéndose fotos a diestro y siniestro y dando lecciones de estilo junto a su amigo Tom Hiddleston y Michael Fassbender en una serie de instantáneas que lo convirtieron en el hombre más 'cool' del momento gracias a su porte distinguido, sus rasgos marcianos y sus ojos que cambian de color dependiendo de la luz.

Su papel del 
matemático 
Alan Turing
lo convirtió 
en el hombre 
más 'cool' del 
momento

Durante una época, cada una de sus apariciones eran una fiesta. O bien llevaba ovejas de escayola a una 'première' o recogía un premio en bermudas. Su 'photobom' con U2 se convirtió en viral y objeto de memes y en poco tiempo ya era un auténtico especialista en la materia. Pero Cumberbatch no solo se caracteriza por las risas y el cachondeo. El actor se tomó un año sabático para ejercer de voluntario en el Tíbet y dar clases de inglés, se ha manifestado a favor de los derechos de la comunidad LGTBI, es un feminista declarado y se niega a participar en rodajes donde sus compañeras de reparto cobren menos que él, ya que, sostiene, la brecha salarial es una cuestión que Hollywood debería cortar de manera inmediata. En el 2015 contrajo matrimonio con la dramaturga experimental Sophie Hunter con la que actualmente tiene dos hijos y mantiene una discreta vida privada a pesar de su faceta mediática.

'Los Vengadores: Endgame'

El actor es capaz de combinar casi en el mismo tiempo un Hamlet de Shakespeare en el Barbican Theatre que ponerse en la piel del psicodélico Doctor Extraño de la Factoría Marvel. Entrar a formar parte del equipo de 'Los Vengadores' fue otro golpe de efecto en su carrera, pero eso no le ha impedido enfrentarse a otros desafíos, como encarnar a Dominic Cummings, el estratega que fraguó el éxito del 'brexit' en un telefilme que destila vitriolo, sobre todo si tenemos en cuenta que Cumberbatch se ha declarado activista proeuropeo. 

El actor ha sido el último fichaje de la serie de fantasía de Amazon Prime 'Buenos presagios' en la que será Satán y todavía podemos verlo en cartel con la imbatible 'Vengadores: Endgame'. Tiene pendiente de estreno el drama bélico de Sam Mendes '1917' y 'Ironbark', sobre un espía durante la guerra fría. Ya ha sido condecorado por la reina Isabel II con la medalla de comandante del Imperio Británico (su abuelo fue un oficial laureado). Muchos se atreven a aventurar que se convertirá en un icono cultural a la altura de Laurence Olivier.