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Char Defrancesco: el señor Jacobs

Gotham GC Images

NOVIOS GLAMUROSOS

Char Defrancesco: el señor Jacobs

El modelo y empresario tiene 17 años menos que el prestigioso diseñador

Marta Altarriba

Un año y un día después de pedirle matrimonio por sorpresa en una peculiar cita con 'flashmob' incluida, el diseñador Marc Jacobs se ha casado con su novio, el modelo y empresario Charlie Defrancesco, 17 años menor que él, en una íntima ceremonia que tuvo lugar el pasado fin de semana en el restaurante The Grill de Manhattan. En realidad, Charlie es solo para su ya marido, pues para el resto de sus conocidos es simplemente Char, el hombre que comparte su vida con Marc Jacobs desde finales del 2015 y al que el diseñador presentó como su 'bae', acrónimo de 'before anyone else' ('antes que nadie') tras la fiesta de Año Nuevo del 2016. Nada que añadir.

Charlie (o Char) nació en Suiza en 1981 y su lengua materna es el francés. Hijo de los dueños de un internado (¡menudo tópico del país helvético!), se mudó a Los Ángeles cuando solo tenía tres años y estudió Ciencias Políticas en la prestigiosa universidad de UCLA, aunque poco después de licenciarse decidió dar un giro a su vida y erigirse en empresario, inaugurando una tienda minorista dirigida a "papás modernos y de moda". Justamente fue la moda la que le guiñó un ojo y empezó a trabajar en ese sector, combinándolo con algún que otro empleo esporádico como camarero. 

Abdominales de vértigo

Sus espectaculares abdominales (ampliamente inmortalizados por el fotógrafo Marco Ovando) pronto le abrieron paso entre el sector especializado en ropa interior, aunque tampoco le ha hecho asco a sugerentes fotos semidesnudo (más desnudo, que semi, dicho sea de paso…) destinadas, sobre todo, al colectivo gay, en las que se puede admirar un trabajadísimo cuerpo, logrado a base de una regia disciplina y de su pasión por el esquí y el wakeboarding (esquí acuático sobre tabla).

En Instagram,
igual posa luciendo tableta
ue aparece, antiglamuroso, con chanclas y calcetines

¿Qué más le gusta a Char? Con Marc Jacobs comparte su afición por el yoga, que practica regularmente, por vapear (fumar cigarrillos electrónicos) y por los tatuajes. Aunque los suyos huyen de la estética infantil que seduce al diseñador y que le llevó a tatuarse, entre otros coloridos diseños, un Bob Esponja de considerable tamaño en el antebrazo.

Antes de conocer a JacobsDefrancesco había invertido sus ahorros en sacar al mercado su propia línea de velas (A Bougie Candle by Char Francesco). Tras comprobar que su desmesura era tal que se gastaba más dinero en este producto que en el alquiler, decidió darle la vuelta a su economía y convertir el motivo de su despilfarro en una fuente de ingresos. Fue en ese momento cuando Jacobs se cruzó en su vida y se asoció con él. Ahí empezó todo.

Inseparables

Traspasaron el umbral de lo laboral a lo personal y se convirtieron en inseparables. Y consiguieron clientes de la talla de la top de los 90 Naomi Campbell (que acudió como invitada a su enlace, junto a otras celebrities como Gigi Hadid, Kate Moss, Anna Wintour y Christina Ricci, por ejemplo). Char también probó suerte en el mundo de la televisión, pero su experiencia no pasó de un cameo en la serie de ciencia ficción 'Sense8', para Netflix.

Cuando están en casa, los dos disfrutan desde el sofá cada semana de 'Drag Race', el concurso de televisión presentado por Rupaul en que se busca a la superestrella drag norteamericana. Apasionados los dos por la moda, su diseñador de cabecera es Balenciaga y comparten debilidad por el esmaltado de uñas masculino (#malepolish en las redes). 

Hablando de redes, Char Defrancesco tiene más de 110.000 seguidores en Instagram, un perfil en el que igual posa luciendo músculos que se deja el glamur en casa por un rato y se rebaja al mundo de los mortales mostrándose en camiseta, chancletas y calcetines. La última foto publicada, por supuesto, es la de su boda con Marc Jacobs.
 

Temas: Moda LGTBI