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ENTREVISTA

Jordan B. Peterson: "La misión del hombre es proteger a la mujer y al hijo"

Juan Fernández

De alguien que denuncia vivir en una «sociedad de lloricas», reclama «la vuelta de la jerarquía» y asegura que las mujeres «solo desean tener cerca a hombres duros» es fácil esperar una presencia viril cargada de testosterona con olor a cazalla y colonia Barón Dandy. Sin embargo, la impronta personal de Jordan B. Peterson (Edmonton, Canadá, 1926) es el contrapunto de la estampa patillera del macho de pelo en pecho. Elegante en el vestir, exquisito en los modales y cortés en el trato, su imagen se compadece más con la del 'gentleman' prudente y previsible que con la etiqueta de «guardián del patriarcado» que suele acompañarle.

Con esa pulcritud en las formas, el psicólogo y ensayista canadiense ha logrado armar –y difundir– un discurso directo y desacomplejado que cuestiona los dogmas del feminismo, ataca a la izquierda postmoderna y reivindica al individuo frente a toda forma de colectivización. Las convicciones que expone en los vídeos de Youtube que le han dado fama –sobre todo entre varones jóvenes– los ha desarrollado en '12 reglas para vivir' (Planeta), un bombazo editorial con pinta de manual de autoayuda para hombres perdidos, aunque con solidez de ensayo sesudo, del que lleva vendidos dos millones de ejemplares. 

En su libro pinta un paisaje poblado de peligros. ¿Cuál diría que es la mayor amenaza para el ser humano de hoy en día?
La existencia de individuos irresponsables. Nos hemos convertido en seres muy poderosos, así que las consecuencias de nuestros actos, para bien y para mal, son también mayores que nunca. Es lo que ocurre cuando tienes tanto poder tecnológico en las manos.

¿Pero el problema es la tecnología o la responsabilidad de los individuos?
Es la combinación de ambos factores. No creo que los adolescentes de ahora sean más irresponsables que los de los años 60, ni que la condición humana se haya degenerado, pero en Occidente hoy existe una amenaza que antes no teníamos: la polarización política. 

¿Le preocupa?
Me preocupa que algún movimiento pueda acabar imponiendo una visión colectivista del individuo, me da igual que venga de la extrema derecha o la extrema izquierda. El mejor antídoto contra la polarización política es tener individuos con una visión elevada de sí mismos que digan la verdad, que sean cuidadosos con lo que hacen y que asuman su responsabilidad. Me dedico a explicarle a la gente que puede encontrar un significado sostenible a su vida. 

Afirma que el hombre se ha vuelto blando y que esto es un peligro. ¿Cómo ha llegado a ese diagnóstico?
Si eres escéptico con los hombres y crees que nuestra sociedad es una tiranía patriarcal y que la historia es una lucha entre hombres y mujeres en la que los hombres son los agresores y las mujeres las víctimas, entonces no puedes evitar que la sociedad sea escéptica con los hombres. Este es el peligro.

¿Cuándo y cómo se ha producido ese debilitamiento?
Existe un punto de vista del mundo según el cual nuestra cultura es una tiranía patriarcal. Esta idea se desarrolló a principios de los años 70 como una reconfiguración de viejas ideas marxistas sobre el proletariado y la burguesía. En realidad, forma parte de una narrativa más profunda relacionada con la idea de víctima y agresor que ha formado parte del pensamiento humano desde los tiempos de Caín y Abel. Lo de ahora es una nueva representación del mismo resentimiento.

¿Y esa visión la ha impuesto el feminismo?
La ha impuesto la narrativa que utiliza el feminismo, el postmodernismo y el marxismo en sus últimas encarnaciones. Son las narrativas antihumanas de siempre, que a lo largo del tiempo han ido teniendo diferentes expresiones. La actual forma de colectivismo supone un nuevo intento para lograr que el individuo deje de ser el elemento soberano de la realidad.  

Si el hombre se ha vuelto blando, ¿cómo habría que endurecerlo? 
Con referentes. Un niño que está tratando de endurecerse y madurar buscará en su entorno algo que no sea débil y lo usará como modelo. Hace poco estuve en un club de boxeo en un barrio marginal de Birmingham al que acudían miembros de bandas pandilleras para entrenarse y hacerse boxeadores disciplinados. En realidad, lo hacían porque estaban convencidos de que esto les hacía ser más duros que formar parte de una banda. 

¿Propone los puños como camino de perfección?
Si quieres animar a un hombre a ser fuerte, dale una representación creíble de la fuerza que le resulte más atractiva que los modelos que tiene a su alrededor. El chico que sufre demasiado miedo para unirse a una banda no es moralmente superior al que se une a la banda. Pero el hombre que encuentra un camino mejor que la banda, sí que es moralmente superior que aquel que se queda dentro de la banda. 

¿Y qué hay de conceptos como la inteligencia emocional, la empatía y el diálogo para solucionar conflictos?
La inteligencia emocional no existe. No tiene fundamentos en términos psicométricos, carece de validez. La empatía cumple un rol importante en la vida, pero yo le hablo de otra cosa. Le hablo de ser fuertes. Si me lleno de coraje para cargar con mi peso, me sentiré fuerte. Pero si también puedo llevarle a usted, me sentiré aún más fuerte. Y si logro cargar con una familia, o con una comunidad, seré todavía más fuerte. Para mí los individuos no son titulares de derechos, sino depositarios de responsabilidades. Por desgracia, en nuestra cultura el planteamiento habitual es el contrario.

"La inteligencia
 emocional no
existe. No tiene
fundamentos
en términos
psicométricos,
carece de
validez"

¿Qué tiene en contra de la idea de ser amable?
Ser amable está muy bien si te dedicas a cuidar seres vulnerables, como niños o personas dependientes. Pero cuando has de negociar tu futuro, la amabilidad no te aporta nada. Es mejor ser capaz de dar un puñetazo en la mesa. Solo si eres capaz de darlo, podrás evitar hacerlo. 

¿Reivindica al macho?
Mejor un macho que un dependiente. Pero mejor un maduro que un macho.

¿Hasta ahora estábamos demasiado pendientes del dependiente?
Sí, claramente. En parte se debe a que la gente tiene ahora menos hijos y a mayor edad que antes, así que disponen de más recursos para estar encima de los menores y protegerles. Esto está generando grandes problemas. He sido psicólogo clínico muchos años y nunca he tenido pacientes que se quejaran de que sus padres les criaron demasiado independientes. En cambio, a la mayoría les pasaba justo lo contrario.

¿Hay que educar a los niños con más dureza?
Debemos dejarles más a su bola. Tienen que jugar más, necesitan más tiempo sin supervisión de los mayores y contar con menos estructuras. Hay situaciones de 'bullying' que deben resolverlas ellos mismos sin la intervención de un adulto.

En su libro afirma: "Las mujeres desean que alguien ponga sobre la mesa algo que ellas no pueden conseguir". ¿A qué se refiere? 
Las mujeres están estructuradas emocionalmente para optimizar su relación con los bebés, pero pagan un alto precio por ello: son más sensibles a las emociones negativas. El tándem mujer-bebé es fundamental para la naturaleza. Si no se protege, la sociedad desaparece. La misión del hombre es protegerlos.  

"Hacer hombres
débiles beneficia
al fascismo
porque en él
encuentran la
expresión de
la fuerza que
no hallan en
su entorno"

¿A un año de su estallido, cómo ve el movimiento #MeToo?
Que haya servido para llamar la atención sobre el uso de la extorsión para conseguir gratificaciones sexuales es, probablemente, algo bueno, pero la preponderancia que han conseguido las acusadoras en los procesos judiciales ya no me parece tan positiva. 

¿Cómo se define ideológicamente?
No me defino.

Le identifican como ‘el intelectual más odiado de la izquierda’.
Si la izquierda moderada me ve así, no ha entendido mi mensaje, pero si son los radicales quienes me odian, me parecerá bien. Digo lo mismo de la extrema derecha. 

Precisamente, la extrema derecha va viento en popa y usted conecta este crecimiento con la feminización del hombre. ¿Qué tienen que ver?
Cualquier cosa que suprimas en vez de integrarla, al final se volverá contra ti como un fantasma. Hacer hombres débiles beneficia al fascismo porque en él encuentran la expresión de la fuerza que normalmente no encuentran a su alrededor. Ése es el problema. 

Datos biográficos

Hijo de una bibliotecaria y un maestro y criado en los bosques de Alberta, de adolescente se sintió atraído por la política y colaboró con un partido socialdemócrata, pero tras estudiar Artes y doctorarse en Psicología eligió  la docencia y la investigación en distintas universidades canadienses y estadounidenses y la práctica clínica como psicólogo.  

En 1999 publicó ‘Mapas de significado: la arquitectura de la creencia’, libro que le aportó un cierto prestigio en medios académicos. Pero la fama le llegó en los últimos años, cuando decidió subir a internet las clases que imparte en la Universidad de Toronto y las charlas que ofrece por todo el mundo.  

Su canal de Youtube tiene 1,5 millones de suscriptores y sus vídeos y ‘podcast’ han recibido 500 millones de descargas. Es padre de dos hijos.