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El triunfo de la 'operación clic'

LA AUDIENCIA SOCIAL

El triunfo de la 'operación clic'

El concurso 'OT' ha resucitado gracias al impacto de sus concursantes en las redes sociales y al éxito de su canal en Youtube, que suma ya 561 millones de visitas

Juan Fernández

El verano pasado, 'Operación Triunfo' cumplía seis años perfumando con olor a naftalina los cajones de algunos directivos de televisión. Tras el fracaso de su octava edición, cancelada anticipadamente por Tele 5 en el 2011 a la vista del desdén de la audiencia, el concurso que revolucionó la tele a principios de siglo había perdido su brillo original y nadie se atrevía a hincarle el diente de nuevo. Pero en julio del 2017, en la sede de Gestmusic, propietaria del programa, se inició una operación cargada de riesgo que, contra todo pronóstico, ha devuelto a 'OT' a la categoría de acontecimiento televisivo de la temporada. El relato de cómo se ha obrado este milagro revela por dónde van los tiros en la tele de hoy.

«Decidimos dirigirnos hacia un nuevo público que no suele ver la tele tradicional y pasa el día enganchado a las redes sociales. Sabíamos que debíamos hablarles en su idioma, de tú a tú, con transparencia», explica Lluís Alsina, responsable de desarrollo digital de Gestmusic. Hasta ahora, las estrategias 2.0 de los programas habían consistido en abrir cuentas en las redes, lanzar mensajes y colar hashtags que hicieran ruido. Para atraer a los espectadores que tomaban biberones cuando Rosa ganó el primer 'OT', los responsables del 'talent show' optaron por dar un paso más.

Concursantes en ‘timeline’  

«Abrimos perfiles personales en Instagram y Twitter para cada uno de los 16 concursantes y les dimos smartphones para que contaran en primera persona sus experiencias desde dentro de la Academia. Esto no lo había hecho ningún reality, ¿pero alguien se imagina hoy a una chica de 19 años, que es la edad que tiene Amaia, sin su móvil en la mano?», razona Alsina. 
Los participantes empezaron a difundir 'stories', fotos y tuits cargados de frescura y sus listas de seguidores comenzaron a crecer al ritmo que aumentaba el runrún de 'OT' en las redes sociales. Esta fue la chispa que encendió la mecha y que hizo que decenas de miles adolescentes y veinteañeros giraran sus cabezas –y sus 'timelines'– hacia un concurso que hasta entonces habían percibido como un programa del interés de sus padres. 

 

En sus cortas vidas, esos jóvenes han visto más vídeos que la generación anterior, pero lo han hecho en las pantallas de sus móviles y tabletas, no en la tele del salón, y aquí es donde entra el otro gran acierto de la última edición de 'Operación Triunfo'. Normalmente, las cadenas protegen a ultranza sus contenidos y obligan a los usuarios a visitar sus webs si quieren volver a verlos. «Convencimos a Televisión Española para crear un canal en Youtube y subimos a esta plataforma todos los contenidos en abierto. No solo la señal de 24 horas, también las galas, los ensayos, los castings, los mejores momentos… Todo», cuenta Alsina.

900.000 votos en 10 minutos

En los siete meses transcurridos desde el debut de 'OT', sus vídeos han tenido 561 millones de visualizaciones en Youtube, donde cuentan con 487.000 suscriptores. «Actualmente, esta es la principal vía de ingresos del programa», reconoce el cargo de Gestmusic. El tráfico generado en las redes sociales no desmerece estas cifras: dos meses y medio bastaron al concurso para convertirse en el espacio más comentado en Twitter en el 2017, donde consiguió acumular 10 millones de tuits; concursantes como Amaia, Alfred Aitana son hoy auténticos 'influencers' gracias a las cifras millonarias de seguidores que manejan en sus cuentas de Instagram y Twitter.

En la gala de elección del representante de Eurovisión, 'OT' llegó a contabilizar hasta 900.000 votos en 10 minutos a través de la aplicación para móviles del programa y de herramientas como Shootr, la plataforma de mensajería instantánea que gestionaba el chat del concurso. Esta red social, creada hace dos años en Barcelona, cuenta ya con 110.000 suscriptores y permite vislumbrar cómo va a evolucionar en el futuro inmediato la relación de la tele y los nuevos telespectadores 2.0. 

«A la gente le gusta comunicarse, cada vez más, y la tele es uno de sus asuntos favoritos. La clave será cómo gestionar tanto mensaje. Shootr está a medio camino entre Twitter y Whatsapp, ya que los mensaje son públicos, pero el algoritmo da prioridad a los comentarios del entorno personal del usuario, que es lo que todos queremos», explica Ignasi Elías, CEO de Shootr. Solo hay que echar un vistazo al listado de chats de esta aplicación para comprobarlo: proliferan las conversaciones sobre espacios como 'Sálvame', 'Supervivientes', 'Factor X' o 'La Voz'. El influjo de las redes sobre la tele parece haber llegado para quedarse.