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Drew y Jonathan Scott: ricos, famosos y... cuarentones

HERMANOS TELEVISIVOS

Drew y Jonathan Scott: ricos, famosos y... cuarentones

Los célebres gemelos de la tele 'inmobiliaria', que cumplen 40 años esta semana, han levantado un imperio multimillonario desde cero

Noelia Sastre

Cuando el próximo sábado los gemelos Drew y Jonathan Scott cumplan 40 años, entrarán en la nueva década habiendo alcanzado con creces el sueño de muchos: el éxito. Para quien no los conozca, estos hermanos de Vancouver (el primero, agente inmobiliario; el segundo, contratista) presentan cinco populares programas de televisión (que en España se pueden ver a través de Canal Decasa o Divinity), firman libros, recorren Estados Unidos contando su historia a miles de fans, fundaron una productora independiente en el 2002 que en el 2013 cambió el foco del cine a la televisión y las plataformas digitales, tienen una app, una colección de muebles y decoración, recaudan fondos para causas benéficas... 

También incluyen a sus padres (de origen escocés) y a su hermano mayor JD (residente en Las Vegas, como los gemelos hasta hace unos meses, y presentador de una serie sobre parques de atracciones americanos) en esta vida de espectáculo catódico en la que (casi) todo es público. Drew se casa en mayo en Italia con su novia Linda Phan, directora creativa de Scott Brothers Entertainment y protagonista del 'reality' que muestra la rehabilitación de su nueva casa en Los Ángeles, donde piensan «formar una familia muy pronto». Jonathan acaba de anunciar en Instagram su ruptura con Jacinta Kuznetsov, productora en la empresa familiar. Y así todo. Pura marca. Abonados a 'People' o 'US Weekly', estos dos chicos altos y deportistas, cinturón negro de karate, nunca faltan en las listas anuales de las revistas del corazón (los hombres más sexis, los nombres de moda, los más interesantes). 

Comprar y reformar

Sus programas van de ayudar a las parejas a encontrar, comprar y remodelar la casa de sus sueños, de asesoramiento para vender y después comprar, de competir redecorando dos viviendas a la vez. Y lo que cuentan en sus recientes memorias es que han sufrido como todos, incluyendo un divorcio (Jonathan) o quedarse sin blanca cuando intentaron perseguir su auténtica vocación. «Llevábamos un tiempo en el sector inmobiliario, pero echaba de menos mi pasión: actuar. Me fui a Vancouver e invertí mucho dinero en clases. Al final esa experiencia nos ayudó a crear la red para nuestras primeras audiciones y así acabamos en televisión», contaba Drew a 'People' hace unos meses. «Yo siempre quise ser mago. Construí un tráiler para actuar, pero me engañaron, me robaron, lo perdí todo y me sentí totalmente estúpido. Me di cuenta de que una decisión absurda te puede hacer vulnerable. Ahora estamos muy pendientes de nuestras finanzas», confiesa Jonathan. 

 

Los gemelos han levantado un imperio multimillonario desde cero. «Siempre seguimos el consejo de nuestro padre: cuando os digan que algo no se puede hacer, encontrad cinco formas de hacerlo», apuntan, insistiendo en su precocidad para los negocios. Criados en un rancho, a los siete años hicieron su primer negocio: una empresa japonesa compró por 15.000 dólares las perchas forradas de tela que ellos mismos habían creado. A los 10 trabajaban como payasos en fiestas de cumpleaños. A los 18 compraron su primera casa y la reformaron para venderla. Con lo que ganaron probaron suerte en la actuación. Y aunque Drew hizo un pequeño papel en la serie 'Smallville' y Jonathan participó en 'Expediente X', es lo único que se les ha resistido. «Siempre estaban inventando, haciendo cosas», recuerda la madre de estos magnates del entretenimiento y las reformas que se atreven hasta con la música: en 2015 lanzaron dos 'singles' con millones de visitas en Youtube. 
 

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