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SEAN YOUNG

La 'replicante' que trituró el Hollywood misógino

La indómita actriz fue denostada y ninguneada tras su papel en 'Blade Runner'

Beatriz Martínez

Sean Young pertenece a esa indómita categoría de actrices con las que Hollywood simplemente no ha sabido qué hacer. Uno de esos juguetes rotos que sirven para refrendar el tópico de que, en la fábrica de sueños, si no te amoldas a las normas prestablecidas, los actores no son más que productos de usar y tirar.

Era casi una desconocida cuando logró el papel de la replicante Rachael en 'Blade Runner' (1982). Su belleza etérea se ajustaba a la perfección a los moldes de la 'femme fatale' heredados de los años 30 y 40 con los que se quería revestir al personaje. Se convirtió en una especie de Joan Crawford futurista, con esos trajes chaqueta de interminables hombreras y siempre fumando rodeada de humo.

Pero no era solo su indumentaria lo que resultaba impactante, también su mirada, tan desafiante como inundada de una enorme fragilidad. La misma que enamoró a Rick Deckard (Harrison Ford) en la película y cuyo poder de fascinación aún resuena en esta segunda entrega gracias a un homenaje explícito que se encarga de recordar su magnetismo en la pantalla. 

  

Apartada

Dicen que no se llevó bien con Harrison Ford durante el rodaje. Que su carácter era difícil y que esa fue una de las razones por las que comenzó a ser apartada del 'star system'. Algo que da que pensar si tenemos en cuenta la poca valía que tenía la palabra de una mujer en la misógina industria cinematográfica de los 80.

Nadie la defendió cuando salieron a la luz las acusaciones de acosadora que vertió sobre ella James Wood tras trabajar juntos en 'Impulso sensual' (1988); fue humillada por Charlie Sheen en el rodaje de 'Wall street' (1987), que le colgó un letrero en la espalda con la frase "la mayor zorra del mundo"; y nadie la tomó en serio cuando dijo que Warren Beatty la apartó del rodaje de 'Dick Tracy' porque no quiso acostarse con él. Quizás por eso hace unos años declaró al diario 'The Guardian' que, si hubiera sido un hombre, probablemente la habrían tratado mejor. 

La mala suerte también hizo que perdiera algunos papeles que le hubieran devuelto la popularidad. Podría haber sido 'La princesa prometida', y también la protagonista de 'El piano', que dio un Oscar a Holly Hunter.

Tim Burton se esconde en el baño

Pero la espina que aún tiene clavada es no haberse convertido en la Catwoman de Tim Burton, tras perder la oportunidad de interpretar a Vicki Vale en el primer 'Batman' al sufrir un accidente de caballo. Se dice que se presentó en Warner Bros vestida de látex para impresionar a Burton y que este se escondió en el baño horrorizado. Pero en realidad, todo eso forma parte de la crónica negra de Sean Young, como el hecho de presentarse ebria en las fiestas de después de los Oscar o participar en un 'reality' de famosos en rehabilitación.

Después del éxito de 'Blade Runner' trabajó con David Lynch en otra película tan maldita como 'Dune' (1984) y logró una notable repercusión gracias al thriller 'No hay salida' (1987), junto a otro de los galanes de la época, Kevin Costner. Tras el escándalo de 'Impulso sensual', su carrera se volvió cada vez más errática. Intentó reconducirla a través de la comedia con 'Ace Ventura, un detective diferente' (1994), pero tampoco funcionó. 

Eso no quiere decir que haya permanecido inactiva. Ha participado en montones de películas de derribo y telefilmes. En realidad, Young parece esperar una segunda oportunidad. Por eso sigue diciendo que le gustaría trabajar con Woody Allen, con quien participó en dos películas, y se apunta a cualquier papel que le ofrezcan nuevos realizadores como S. Craig Zahler ('Bone Tomahawk'). Ahora, con el estreno de 'Blade Runner 2049', confirma que su leyenda, aunque sea de manera virtual, sigue viva. 

Temas: Blade Runner

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