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Ríete, Buenafuente

Risto Mejide

Ríete, Buenafuente

LEONARD BEARD

Buenafuente, ríete. De mí para empezar, porque sabes que no me importa, porque sabes que al revés, me encanta y no sólo lo llevo bien, sino que seguramente lo merezco y hasta lo disfruto. Cada vez que un humorista, cómico o similar, te dedica un chiste o parodia te está haciendo un homenaje, un regalo. La imitación es el primer síntoma del éxito de cualquier marca, industrial o personal, da igual. Además, como alguien dijo una vez, bienaventurados nuestros imitadores, porque de ellos serán nuestros defectos. Así que ríete las veces que quieras, por mí que no falte.

Buenafuente, ríete, que no pasa nada. Hacer mofa y burla de cualquier tema nos hace estar más sanos, física y mentalmente. Sin tabúes, sin límites, sin censura. Hasta 400 músculos dicen que se activan en nuestro cuerpo en cada carcajada. Y liberamos endorfinas, oxitocina y no sé cuántas substancias más que nos hacen bien. Así que dame fuerte, que a mí me va.

Buenafuente, ríete. Empezando por el tema. Un tema que has elegido tú: la diferencia de edad entre los miembros de una pareja. Un tema que para mí es inconcebible, y no porque me interese defenderlo ahora, sino porque siempre he pensado que lo que ocurriera entre dos seres humanos mayores de edad y de mutuo consentimiento, era, es y siempre será sagrado. Han sido varios los chistes y comentarios sobre mi relación en programas producidos por ti, que no voy a reproducir aquí porque no hace ni falta. Tú sabes perfectamente cuáles, cuándo y tú sabrás el porqué. Pero por mí no te preocupes, repito que en nuestro caso estamos más que bien, gracias.

Sin embargo, ya que veo que te hace gracia mi caso, ahí van otros casos tan reales como el mío con los que imagino que te vas a desternillar. Negaré que lo he escrito, pero llegan a mi 'mail' todas las semanas, no te preocupes y dile a tus guionistas que cada siete días tengo más.

Ahí va el primero: «Ella tiene 39 años, nos llevamos 22 años, pero a pesar de esa diferencia de edad entre nosotras... Me estoy enamorando. O eso creo, porque no sé qué es enamorarse, solo sé que me hace feliz verla y pensarla. Que cuando la veo sonreír, noto que un universo nace dentro de mí. Que me pasaría todo el día escuchando su voz». Ríete de ella. Venga, va. Que se joda.

Lo que pasa entre 
dos personas 
mayores de 
edad y de mutuo 
consentimiento 
era, es y siempre 
será sagrado

Espera, espera, que ahí va otro: «Supongo que vosotros tenéis presiones todos los días en las redes sociales de típicas frases de mierda (pero si parecéis padre e hija, es muy joven para ti, ella se va a ir con otro más joven, bla bla bla..), pero los que formamos el grupo de 'no famosos', tenemos las presiones, por no decir amenazas, todos los días en la oreja, todos esos amigos que se volvieron en tu contra o la gran parte de la familia que opina 'que la niña sale con amigos mayores que ella'». Jo, éste incluye amenazas y examigos. Las risas que nos podemos echar.

¿Quieres otro? Mira, mira, con éste te vas a descojonar: «Yo tengo 26 y mi pareja 51. Hemos sido criticados, al principio de esta relación nadie apostaba por nosotros, a día de hoy aún gente de mi familia (mi padre) no sabe que estoy con él porque sé que no lo va a entender, no va a ser capaz de entender que lo que importa es que nos queremos. Por el contrario mi madre y hermano sí saben lo nuestro y aunque les ha costado entenderlo ahora sí nos apoyan. Me gustaría saber cómo hacemos desde tu opinión y la de Laura para que la gente deje de ver nuestra relación como algo que no es normal».

Más: «Soy un hombre de 47 años, divorciado y con dos hijos. Estoy enamorado de una chica de 26 años y ella lo está de mí. Pero nuestra situación es muy complicada. He leído comentarios vuestros, tuyos con tu pareja, y sé que habéis tenido que lidiar con muchas cosas en vuestra contra. Os admiro y os envidio. Mi relación con esta chica no ha sido nunca de pareja al 100 por 100. Por miedo e inseguridades por su parte». Ya le envío yo tus chistes, va.

Insisto en que todos son tan reales que hasta duele leerlos, cuando quieras te paso sus 'mails' para que puedas reírte de todos ellos en su cara. Y entonces, si puedes, les explicas el daño al que estás contribuyendo tú y la gente como tú haciendo mofa de una pareja por su diferencia de edad en los medios de comunicación. Mucho ha tenido que pasar para que en este país no esté bien visto criticar públicamente a parejas del mismo sexo, o de distinto color de piel. Enseguida son tachados de homófobos o de racistas. A que sí. Sin embargo, parece que todavía quedan 'edadistas' que no entienden que el mismo derecho a vivir su amor como les dé la gana lo tienen las parejas de distinta edad.

Vamos, Buenafuente, ríete. Que a mí no me vas a hacer daño. No a mí.