Ir a contenido

LOS IDEÓLOGOS DE VICTORIA'S SECRET

Dos 'ángeles' sin alas

MARTA ALTARRIBA

Roy Raymond y Leslie Wexner.

Roy Raymond y Leslie Wexner.

Roy Raymond tenía 30 años cuando fundó Victoria's Secret. Hoy en día, la firma estrella entre la lencería femenina, la número uno indiscutible. Pero cuando Raymond la ideó, curiosamente no pensó en un negocio destinado a las mujeres. Sino en los hombres que, como él, un tímido tipo de negocios, se sentían incómodos cuando iban a comprar ropa interior para sus parejas, bajo miradas que le hacían sentir como un pervertido cuando elegía con calma. Además, en los grandes almacenes no existía ropa de encaje y seda, y él quería una mujer elegante y sexi. Así que decidió apostar por algo novedoso. Invirtió 80.000 dólares que previamente pidió prestados al banco y a sus familiares y, en 1977, abría su primera tienda en Palo Alto (California).

Roy Raymond 

quería tiendas

donde los hombrs pudieran comprar

lencería sin

sentirse incómodos

Era un negocio peculiar. Con tintes de burdel, terciopelo y sofás, y ropa extremadamente sexi para la época, exhibida en las paredes, como un museo de la erótica. Fue un creativo provocador. Arriesgó, pero su negocio alternativo triunfó rápidamente. En solo 5 años ya había abierto cuatro tiendas y disponía incluso de algo revolucionario para la época: ¡servicio de compra por catálogo que se servía por correo!

NEGOCIO PRÓSPERO

Era 1982. Las cosas le iban mejor de lo que podía haber imaginado nunca. Dirigía un negocio próspero y con perspectivas de futuro. Pero eso también lo vio Leslie Wexner, un importante empresario que en aquel momento era el propietario de la firma textil The Limited. Y le puso sobre la mesa una oferta irresistible: un millón de dólares. Raymond, sin pensárselo, firmó. Era un hombre inquieto y vio la oportunidad de comenzar una nueva aventura. Creó My Child's Destiny, una firma de ropa bien para niños acomodados. Pero ahí, su visión de negocio falló. Las cosas no salieron como él preveía y en pocos años acabó arruinado.

Wexner había abierto su primera tienda con 26 años y a los 30 ya era millonario. Desde el primer momento cambió la idea de Raymond, inspirándose en las boutiques de lencería europeas, olvidándose de los hombres y redirigiéndose al público femenino. A nivel interno, reestructuró la economía de la empresa, limitando los gastos y expandiendo las tiendas por todo el país. No sabía de lencería, pero era un monstruo de los negocios. Se abrió al mercado internacional y no se conformó con vender ropa interior, sino que añadió otro tipo de consumibles femeninos, como zapatos y perfumes.

BUENA PROMOCIÓN

Quería convertir la lencería en un producto sexi y sofisticado. Y sobre todo necesitaba una buena promoción. No le servía una famosa cualquiera. Quería supermodelos. Ellas serían sus ángeles, las embajadoras de la firma. Y entonces fue cuando surgió la idea del Victoria's Secret Fashion Show. Una puesta en escena por todo lo alto. El primer desfile tuvo lugar un 1 de agosto 1995, en el Hotel Plaza de Nueva York. Una pasarela que fue adquiriendo nombre con el paso de los años y que hoy en día es la más esperada del sector.

En 2012, Wexner dio el salto a Europa inaugurando dos tiendas en Londres. Hoy tiene más de 600 en todo el mundo y se ha colocado en el número 80 de la 'lista Forbes', con una fortuna que se calcula en 6.200 millones de dólares. La visión del éxito arrollador de Wexner sumió en la miseria al creador de la firma. Roy Raymond se suicidó un 26 de agosto de 1993 lanzándose desde el puente Golden Gate, el más famoso de San Francisco. Tenía 46 años y su cuerpo no apareció hasta una semana después.

Leslie Wexner 

convirtió la ropa

interior femenina

en un producto

deseable, sexi y sofisticado

El éxito de Victoria's Secret no ha estado exento de polémica. Los usuarios de las redes sociales han denunciado en diversas ocasiones que incita a la anorexia por la extrema delgadez de las modelos de sus catálogos, sin curvas y sin apenas pechos. En otras ocasiones, han quedado a la vista los evidentes (y penosos) retoques fruto de un exceso de Photoshop.

Cuarenta años después de su creación, todas las modelos quieren ser un ángel de Victoria's Secret. Gisele Bündchen, Cara Delevingne, Miranda Kerr, Alessandra Ambrosio, Adriana Lima, Doutzen Kroes… son las que conforman el top de las mejor pagadas para un desfile que cada año retransmite la cadena CBS y que las encumbra a nivel internacional de forma definitiva.