23 feb 2020

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LA CARA B DE UN BARRIO ESTIGMATIZADO

Nieves Heredia: "Sueño con que cada día más gitanos acaben sus estudios"

«Mi sueño es que cada día más gitanos y personas de otras culturas acaben sus estudios superiores», asegura. Según ella, la mayor dificultad para conseguir este objetivo es lo poco que, en general, se cree en estos alumnos. Y apunta tanto al profesorado como a la misma familia. Esa desconfianza, afirma, provoca una baja autoestima en los niños. Y, en parte, responsabiliza también de la situación a los medios de comunicación, porque, sostiene, «muchas veces proyectan prejuicios totalmente gratuitos, que nos hacen retroceder como pueblo». 

«Los gitanos reivindicamos nuestra cultura e identidad, no queremos que confundan lo que es ser gitano con ser marginado o drogadicto, porque no forma parte de nuestra cultura ni vender droga ni hacer daño», asegura indignada. Para Nieves Heredia, algunos problemas en La Mina han surgido a raíz de los prejuicios, «por criticar nuestras costumbres desde una posición de altura», asegura, ya que, añade, «esto provoca que nos distanciemos aún más». 

Desde la Fundació Pere Closa organizan, junto con otras entidades que operan en el barrio, un concurso literario con motivo de Sant Jordi y el equipo del proyecto está formado por gitanos y payos. 

La educadora cree que La Mina es uno de los barrios con población gitana más cohesionados. La singularidad de la comunidad en este caso quizás radica, opina esta técnica, en que «las familias gitanas somos tan numerosas que normalmente generamos nuestras propias dinámicas». «Como todos», reflexiona Nieves Heredia, «los gitanos también nos vamos adaptando a esta sociedad que evoluciona, pero los cambios deben hacerse en armonía, la imposición nunca funciona». 

Esta joven madre concluye: «Lucharé para que mi hija tenga una buena educación, y sepa lo importante que es estudiar. Así lo hizo mi madre, aunque ella no supiera sumar ni leer».