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Por Júpiter

Hoy, sin saber el motivo, me ha dado por preguntarme qué es más importante: si la presencia de la sonda Juno en el planeta más grande del sistema solar o la formación de un nuevo Gobierno en España

Juan Carlos Ortega

Una vez soñé que Iñaki Gabilondo se volvía loco y empezaba a contar a sus oyentes la totalidad de lo que ocurría en el universo, sin dejarse nada: explosiones de estrellas supernovas, cometas derritiéndose, formaciones de nubes en planetas lejanos. Con voz firme y sobre la mítica sintonía de 'Hoy por hoy', iba narrando a sus oyentes con una precisión angustiosa todo lo que sucedía. «Porque si algo pasa», afirmaba lleno de vigor, «está la SER». No se dejaba nada; desde el menor movimiento de los doscientos mil millones de estrellas que orbitan nuestra galaxia, hasta el más ligero cambio en la posición de cada uno de los billones de billones de electrones, protones y neutrones que hay repartidos alrededor del cosmos.

Un informador tan minucioso sería una locura, obviamente. Por eso el periodismo prioriza unas informaciones sobre otras, ofreciéndonos una selección de lo que ocurre. El viejo problema es quién hace esa selección y en base a qué criterios. Normalmente se responde diciendo que son los medios de comunicación los que realizan la criba en función de sus líneas editoriales, pero eso es solamente cierto para determinar el enfoque del contenido, porque el grueso de las noticias suele ser el mismo con independencia del medio que lo publique.

UN BUCLE

¿Entonces, quien decide esas noticias? Tal vez nadie lo haga y todo sea debido a la inercia provocada por un bucle: el lector se interesa por informaciones porque aparecen en la prensa, y la prensa ofrece informaciones que interesan al lector.

Les cuento esto porque hoy, sin saber el motivo, me ha dado por preguntarme qué es en realidad más importante: si la presencia de la sonda Juno en Júpiter o la formación de un nuevo Gobierno en España.

Mi intuición me ha dicho que el asunto del Gobierno es prioritario, porque nos pilla más cerca, pero en un ataque de rigor científico he querido saber si estaba o no en lo cierto. Para ello, he confeccionado una lista de los motivos por los que la formación de un gobierno es importante. En un papel he escrito: «De ello dependerá la economía, la sanidad y la educación». En otro folio he ido apuntando, con buena letra, la importancia de la 'misión Juno': «Conoceremos a fondo la estructura de Júpiter y eso provocará un incremento en nuestro conocimiento del universo y un impulso nuevo a la ciencia que generará beneficios en otras áreas del conocimiento, como la medicina. La tecnología que emerja creará puestos de trabajo que ni siquiera podemos imaginar, lo que repercutirá a su vez en la economía. Resumiendo: de la misión Juno dependerá la economía, la sanidad y la educación».

Al ver la tremenda coincidencia he notado un escalofrío. ¡Los políticos quieren lo mismo que los científicos! ¡Ambas noticias son igual de importantes! ¿Por cuál votamos, entonces, para colocar en la portada de un imaginario diario objetivo, Gobierno o Júpiter? Muy sencillo: basta comparar la eficacia de políticos y científicos a la hora de generar bienestar, y la respuesta llegará sola. Yo, al menos, voto por Júpiter.

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