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Unos días de mayo imprescindibles

POR MANEL ROS

Recuerdo el 15-M en Catalunya, y concretamente en Barcelona, como una explosión tanto política y social como inesperada. La primera noche, cuando pasé por la plaza para ver qué pasaba y había unas 10 personas acampadas, nadie se podía imaginar lo que después pasaría. Yo estuve implicado en la ‘Comisión de Exteriores’ que trataba de mantener el contacto con otras acampadas por toda Catalunya. Los días del 15-M los recuerdo como los más intensos que he vivido en el activismo político. Todo tipo de gente se sumaba al movimiento para expresar lo que sentía y pensaba. El movimiento reflejaba el cansancio de la gente con la clase política, la corrupción y la crisis económica. Fueron unos días donde se demostró que a la gente sí que le interesaba lo que pasaba en la sociedad, y que además estaban dispuestos a organizarse para cambiar lo que no les gustaba.

Creo que todos los cambios políticos, sociales y culturales por los que ha pasado tanto Catalunya como el Estado español en estos últimos años se deben, básicamente, al 15-M y a lo que pasó en esos días de mayo. No se entiende todo lo que ha conseguido la PAH durante estos años sin el 15-M; no se puede entender la irrupción de nuevos partidos como En Comú Podem, Barcelona en Comú o Podemos sin el 15-M; no se pueden entender las victorias en los ayuntamientos del cambio sin el 15-M; y no se puede entender la derrota del bipartidismo sin el 15-M. En este sentido, el 15-M ha tenido y está teniendo un impacto tan profundo en la política, tanto catalana como española, que aún no somos capaces de valorarlo en su justa medida, ya que sus repercusiones llegan hasta nuestros días.

* Periodista y responsable de prensa de En Comú Podem en el Congreso

Temas: Indignados