Ir a contenido

Josep Manel Marrasé: «Una hormiga atenta en clase comprendería las matemáticas»

Núria Navarro

Las matemáticas dan grima a buena parte de la chavalería. Pero el profesor Marrasé, curtido en las aulas, lanza un reclamo a sus emociones. Los números no solo están en la música, los planos del arquitecto y las tripas del ordenador. También tienen la elegancia de la simplicidad. El misterio de lo abstracto. El hechizo de la perfección. Solo hace falta un guía apasionado y la voluntad de subir alguna cuesta, alienta el autor del libro 'La belleza de las matemáticas' (Plataforma).

¿Hay una fórmula matemática comparable a un Caravaggio? La campeona de la belleza es la expresión de Einstein: E=mc2

Pocos físicos la entienden de verdad. Pero funciona. El GPS habría sido imposible sin ella.

Y un logaritmo neperiano ¿para qué demonios sirve? Para saber cuántos años debes tener un capital en un banco para que dé un determinado interés, por ejemplo. Las matemáticas explican toda la física.

Steven Strogatz ha explicado el amor de Romeo y Julieta a través de un sistema de ecuaciones. ¿Lo aprueba? Maravillarse ante la perfección es una de las claves para activar nuestra inteligencia matemática, pero hay que guardarse mucho del 'delirium tremens' matemático.

¿Hay quien se chalaHay matemáticos a los que la cobra de la perfección los encantó. Y la vida no es perfecta. Un caso es el de Ted Kaczynski, conocido como Unabomber. Era profesor de Matemáticas en Berkeley, se aisló en una cabaña y acabó enviando paquetes con explosivos a profesores universitarios. Otro ejemplo es el del ruso Grigori Perelman, que contribuyó a resolver la conjetura de Poincaré y despreció el premio de un millón de dólares que le otorgó el Instituto de Matemáticas Clay.

Ahí no calculó bien. No. Las matemáticas sirven para tener la cabeza bien amueblada. Para razonar.

Demasiado vago, ¿no le parece? A los alumnos les explico que en una entrevista de trabajo no les pedirán que calculen una derivada. Observarán cómo se comunican, su creatividad, su flexibilidad en la interpretación de los retos.

Entonces, ¿qué ganan estudiando su materia? Las personas con inteligencia lógico-matemática saben relacionar datos y asimilar procedimientos, son rigurosas, originales, creativas y sensibles a la belleza.

claves biográficas

  • Estudió en los Salesians de Rocafort, y sus notas en matemáticas eran excelentes. Se licenció en Química por la UB y en Sociología y Políticas por la Pontificia de Salamanca.
  • Dirige la etapa de ESO y bachillerato en el colegio Hamelin-Laie International School de Montgat, donde también imparte clases de Matemáticas.
  • Es autor del libro 'La alegría de educar' (Plataforma), publicado en el 2013 y que va por la tercera edición.

Sostiene que las matemáticas son simples... Una x2 basta para decir "multiplica un número por sí mismo".

... y que los difíciles somos nosotros. El cerebro humano es hipercomplicado. El instinto actúa un poco contra la razón, y al revés. Los alumnos no saben matemáticas no porque sean incapaces o porque la materia no sea fácil. Tienen escollos emocionales, impulsos, obsesiones a tener en cuenta. Pero, bien explicadas, las entiende todo el mundo.

¿Qué nota sacó en el bachillerato? Excelente.

Todo el mundo no es usted. Una hormiga debidamente sentada en clase y atenta las entendería. Son de una lógica irresistible. Ocurre que algunos profesores infunden miedo. ¿Qué necesidad hay de decirle a un alumno que no sirve para las matemáticas? Eso bloquea las posibilidades de avance.

¿Qué hay que decirle? Que si hay algo que no entiende, a comenzar desde abajo. La autoestima activa la inteligencia matemática. Desde el "tú puedes" los resultados mejoran.

Seguro que hay otras razones para aborrecerlas. Su abstracción quizá. Platón decía que las matemáticas eran el conocimiento en estado puro. Los números no son como un gato o una silla. Están en nuestra mente.

¿Fueron descubiertos o inventados? Esa es la gran polémica.

El padre de la teoría de la inflación, Alan Guth, dice que las leyes matemáticas existían antes del 'big bang'No lo sé. Lo que sí sé es que hay tres números omnipresentes.

¿Tres? El número pi (π), cuyo día celebramos mañana, está inmerso en infinidad de igualdades importantes. Los otros dos son el phi -la razón áurea- y el e, número irracional que se toma como base de los logaritmos neperianos. ¿Por qué estos tres sí y otros no? Las matemáticas lindan con cuestiones trascendentes muy interesantes.

¿En las que no entra? No.

¿Y si resulta que el 2 + 2 son 4 es una pura convención? Son 4 en base 10. Pero los babilonios contaban de 12 en 12.

¡Ve cómo se enredan! Hay que entrenarse. Y hacerlo con tranquilidad y sin mirar la nota. ¡Yo eliminaría los números del sistema educativo! Por su culpa los alumnos no piensan en saber, sino en aprobar. Si se interesan durante todo el curso y saben, que pasen de curso.

"Si al niño se lo dan todo hecho en la vida, difícilmente tendrá el impulso de resolver una ecuación"

El ministro en funciones no opinará lo mismo. Vivimos en una sociedad numérica y los padres quieren resultados altos, pero la mejor manera de conseguir números altos es que no estudien por el número.

Usted les invita a imaginar. Nuestra mente racional necesita de nuestra primitiva mente aventurera. Hace poco pregunté a los alumnos: ¿Qué es un punto? Una chica respondió que era una recta vista de perfil. No es una respuesta correcta, porque una recta es infinita, no permite ubicarte en una punta, pero sí imaginativa. La felicité.

Da valor a la intuición. ¿Raro, no? No. A los alumnos les digo que si un problema se les resiste, deben desconectar y pasear al perro. Es probable que de repente, al liberar la mente, aparezca la solución. Nietzsche decía que las grandes ideas le venían paseando. Si la dificultad persevera, a replegarse, analizar otras posibilidades y atacar de nuevo.

Hay que tener cierta valentía. La valentía es importante frente al sistema represor de la cultura, que Freud estudió muy bien. En el siglo XVII, Karl Friedrich Gauss intuyó que el mundo no era euclídeo, que el espacio se curvaba, pero pensó que lo tomarían por loco, como le ocurrió a Georg Cantor cuando anunció su teoría del infinito. En el caso de Gauss, fue Bernhard Riemann el que se atrevió a exponer sus ideas.

Atrévase a decir por qué Shanghái sube al podio en el 'informe Pisa' y Barcelona no. Los orientales miran hacia dentro, cosa que es muy útil en matemáticas. También por la disciplina y la austeridad. Aquí vivimos en una sociedad opulenta, en la que necesitamos que nos lo hagan todo. Eso juega en contra. El salto de una bailarina o el tanto de Messi cuando tira faltas es fruto de la perseverancia.

¿Los niños aquí están demasiado protegidos? Solo digo que si los padres resuelven todos sus problemas, si todo se lo dan hecho, si le evitan el sufrimiento, si le ponen una alfombra roja en la vida, difícilmente tendrán el impulso de resolver una ecuación. Hay que sufrir. Lo importante es que cuando caigan, les enseñemos que hay que levantarse. Quienes se quedan en el "no puedo" o "no lo sabré hacer" son personas que no se conocen a sí mismas.

Muy filosófico. La supresión de la Filosofía obligatoria en bachillerato es terrible. Y soy mal pensado. Al poder no le interesa que la gente piense.

A las mates no las toca nadie. Pero el enfoque no es el adecuado. Si las matemáticas se basan en la imaginación, ¿por qué se enseñan en forma de procedimientos repetitivos? ¿Por qué no explicamos que Arquímedes inventó el cálculo, aproximándose a los límites? La Historia también es importante.

Y la bondad, asegura en el libro. Creo que la inteligencia superior es la inteligencia ética.

Pues las matemáticas sirven para guiar misiles. Y para la tecnología aplicada a la salud, que alarga la vida y alivia el dolor de las personas. Las matemáticas son como el cuchillo, bello y útil, pero mal empleado puede hacer daño.

Oiga, ¿acabamos con un chiste? Claro. ¿Sabe por qué la libreta de mates se ha suicidado?

Ni idea. Porque estaba llena de problemas. ¿Demasiado friki?