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Daniel Oliver, un biólogo para explicar y financiar 'biotechs'

El fundador de Capital Cell aspira a impulsar inversiones por unos 12 millones al año

Agustí Sala

Daniel Oliver, un biólogo para explicar y financiar 'biotechs'

"Antes, lo más normal era que las empresas de biotecnología no rascaran ni un euro», recuerda Daniel Oliver. Este biólogo vio que era necesaria la especialización en las campañas de ‘crowdfunding’ y así nació Capital Cell.

Comenzamos haciendo un poco de todo, inclusive la campaña de El Español», afirma. A Oliver le llamó la atención que cuando se buscaban fondos para el sector «nadie levantaba la mano». «Soy biólogo. Yo entendía lo que explicaban y cómo hacerlo. Se trataba de ponerlo en práctica», dice. Y el experimento resultó. «Las 'starts-ups' de 'biotech' captan hoy más recursos y tienen mayor tasa de éxito que las empresas del sector digital», agrega.

A través de Capital Cell se trataba de "hacer dos cosas: ayudar a los emprendedores a explicarse y usar el prestigio de la comunidad científica". Es por ello que cuentan con expertos que avalan los proyectos.

La primera campaña especializada fue para Iproteos, a principios del 2015. Se estrenaron con la marca Creoentuproyecto.com que cambiaron rápido por Capital Cell. Oliver es el único de los fundadores que permanece en el capital. En los orígenes estaban Roi Villar (Biocat) y otros dos emprendedores, que se desligaron del proyecto luego.

Inversores

Luego entraron los hermanos Castells, no como Inkemia, sino como 'business angels'; y después emprendedores como Joan Marcos y Jordi Riules, que procedían de la tecnología. En el 2017 llevaron a cabo otra ronda liderada por Ian Tomlinson, exvicepresidente Glaxo, que encabezó a un grupo de business angels británicos cuando la compañía desembarcó en Reino Unido y también se incorporó Nigel Fleming, dedicado a biotechs en San Francisco y retirado en Catalunya. 

Capital Cell ya ha cerrado 32 campañas, 3 de ellas en el Reino Unido por más de 15 millones. En todas las rondas coinvierten. Una cuarta parte de los honorarios los cobran en acciones. Asegura que «se ha calmado el entusiasmo por la internacionalización», ya que las normas europeas de 'crowdfunding' no avanzan. «Sigue siendo una inversión muy de pueblo: la gente invierte en las que tiene al lado». 

A juicio de Oliver, el salto al exterior regresará «cuando las regulaciones sean más fáciles». Lo mejor es centrarse en el mercado local, por ahora. «Y cuando digo local casi digo Barcelona: la mitad de las que financiamos son de Barcelona y el 70% de inversores son catalanes», sentencia.

Este año han cerrado siete campañas, dos están en marcha y lanzarán «seguramente dos o tres más» para llegar a unas 12. La inversión por persona suele ser 2.000 o 3.000 euros, pero por campañas van de 175.000 a 1,5 millones.  

La realidad es que este año la cantidad de dinero que han levantado es «más o menos el doble que el año pasado», que es un ritmo difícil de sostener, afirma Oliver. «A la larga, el objetivo es situarnos entre 6 y 10 operaciones o 12 millones al año en 'biotechs' en fase inicial», que es su especialidad. Por ahora, este año esperan obtener beneficios.