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ENTREVISTA AL PRESIDENTE DE FEDEFARMA

Vicenç Calduch (Fedefarma): "No debe primar la rentabilidad al buen servicio"

El máximo ejecutivo de la cooperativa farmacéutica defiende un modelo regulado del acceso al medicamento

Agustí Sala / Eduardo López Alonso

Vicenç Calduch (Fedefarma): "No debe primar la rentabilidad al buen servicio"

Eduardo López Alonso (E. L.) ¿Tener una farmacia es actualmente un buen negocio?

Bien gestionada sí. El margen neto está entre el 8% y el 11%. Pero lo importante es que cumpla con el servicio que se le pide. Muchas farmacias pasaron apuros por los impagos de la Administración y murieron por problemas de tesorería más que por el propio negocio.

E. L. ¿Ha mejorado la situación?

Sí, ha mejorado. El asunto está en encontrar el equilibrio para tener un buen margen comercial. Y el problema es que una parte del nuevo vademécum se está trasladando al ámbito hospitalario. Los nuevos medicamentos de precio alto tienden a dispensarse más en los hospitales.  

E. L. ¿La medicina personalizada margina a la farmacia?

Nosotros le decimos a la Administración que somos farmacias para todos los medicamentos. El problema no debería ser económico. Los hospitales necesitan personal para dispensar medicamentos, y aunque no ofrezcan consejo también tienen costes elevados. 

E. L. ¿Es cuestión de eficiencia?

Yo creo que se debería encontrar un modelo de dispensación que favoreciese al ciudadano y a la Administración y que ofreciese más protagonismo al profesional farmacéutico y a la farmacia. Trasladamos esta discriminación profesional a la Administración, pero es una cuestión de equilibrios e intereses.

Agustí Sala (A. S. ) ¿El hecho de que Fedefarma sea una cooperativa introduce un estilo propio?

Es un modelo solidario de distribución que creemos que es un elemento nuclear de nuestra forma de hacer. Todos los medicamentos, para todos los ciudadanos y en todos los distritos postales que abarcamos. 

A. S. ¿Es que no tiene los condicionantes de otras empresas?

Ahora quizá por el entorno empresarial somos cada vez más empresa en muchos aspectos, pero siempre estamos orientados a los socios, a la excelencia en el servicio. Expansionarse en territorios alejados tiene un coste en el servicio. Tenemos buena relación con otras distribuidoras pero somos fieles a las bases del cooperativismo dentro de la razonabilidad empresarial.

E. L. ¿Esa fidelidad al modelo hace más difíciles las fusiones?   

Entendemos que en un territorio en el que la Sanidad está transferida, se necesitan herramientas de autonomía de ese territorio para adaptarse con más agilidad a los condicionantes que establezca la organización sanitaria de la comunidad autónoma. Subyugar el mercado catalán a otras estructuras de ámbito estatal, entendemos que no es positivo para nuestro territorio.

E. L. ¿La competencia de empresas no cooperativas en el mercado como  la multinacional Alliance-Healthcare no obliga a reforzar las estrategias? 

Nuestro principal competidor en Catalunya es una multinacional cuyo tamaño podría expresarse en porcentaje del PIB. Pero nuestra organización es perfectamente capaz de hacer frente a un competidor de ese tamaño en Catalunya. 

A. S. Se ha acusado a algunas distribuidoras de exportar medicamentos y causar desabastecimientos...

Fedefarma no ha hecho nunca exportaciones paralelas porque nunca ha primado la rentabilidad económica por encima del servicio. Fedefarma entiende que si es responsable de un suministro a un territorio, ese producto es para ese territorio. Los negocios de exportación, aunque sean lícitos, entran en un terreno gris y éticamente no es razonable exportar y desabastecer a los clientes. 

E. L. Pero las farmacias tienen varios suministradores de productos de manera simultánea... 
Sí es cierto. Yo creo que eso es algo que se ha de preservar. La farmacia es el punto más débil de la cadena y debe tener libertad para elegir.

A. S. ¿Cómo tiene que ser la distribuidora farmacéutica del futuro?
La farmacia nos pide cada vez más un producto a las dos de la tarde y lo quiere a las cuatro. Supone un reto tener capacidad para cumplir con esa exigencia. En dos horas se han de mover 40.000 líneas de producto para llegar a una farmacia del Pirineo. Puede ser que haya maneras para optimizar la cadena logística y de valor del medicamento incorporando datos del ciudadano, con todas las salvedades éticas para el uso lícito de esa información. Al final es un ciudadano concreto que necesita un producto específico cada determinado tiempo. Si conocemos el dato que vincula al ciudadano con el medicamento, la cadena logística podrá ser más eficiente. 

E. L. Datos privados para ajustar oferta y demanda...

Con la receta electrónica sería posible tener en el almacén de Lleida el producto que necesitan los pacientes de la zona y adelantar al fabricante las necesidades futuras de un determinado fármaco. Al ser una cadena desagregada por una información tan sensible existen dificultades para ajustar oferta y demanda. 

A. S. Además con una población cada vez mayor...

Deberíamos interiorizar que lo que viene en el futuro es el envejecimiento de la población y la cronificación de las enfermedades. Habrá que ir al domicilio de los pacientes. No tendremos residencias para todos y tendremos que solucionar la asistencia sanitaria a domicilio y con un buen sistema sanitario y farmacéutico de proximidad.

A. S. Aunque también está la irrupción de internet como competidor del canal de distribución...

El cliente on line existe y la apuesta pasa por la omnicanalidad. El ciudadano quiere disponibilidad 24 horas, accesibilidad, y sobre esto podemos hacer una mejora como sector. Hay un objetivo estatutario no escrito que es que somos transferidores de proyectos. Afortunadamente tenemos una masa crítica suficiente como Fedefarma y capacidad inversora adecuada para afrontar proyectos en común. Fedefarma puede ofrecer herramientas y formación. Vemos mucha tontería, sorteos y demás que desvirtúan el negocio. Ahora falta la implantación en internet.

A. S. Cada vez tiene más peso la parafarmacia...

Sí. Ahora más del 50% de los medicamentos están por debajo de los tres euros. Eso hace que la estructura empresarial de una farmacia que solo venda medicamentos sea imposible y sea imprescindible vender otro tipo de productos. Ahora viene una nueva disrupción que es internet y la venta on line. Y se ha de encontrar un camino propio de desarrollo. 

E. L. ¿Y el margen comercial de una venta on line quien se lo queda?
La cooperativa deberá decidir como se fracciona. El excedente puede dividirse por logística, satisfacción del cliente, fidelización... Cada concepto puede ser para un actor diferente de la cadena. 

E. L. ¿Tienen ya un marketplace preparado?

Tenemos una página web preparada. Si quisiéramos podríamos ponerla en marcha mañana mismo. Pero ha de ser una página profesional.

E. L. ¿Y por qué no está en marcha?

Porque no tiene todavía todos los atributos que deseamos. Nuestra página debería tener un factor diferencial, una herramienta, personalizable, que ofrezca una solución para las personas. Sin reventar el precio de los productos. Perderíamos una parte importante y trascendente del sistema sanitario si decidiéramos lanzar un torpedo contra una parte del negocio de las farmacias, la parafarmacia, que consigue equilibrar las cuentas de resultados. 

A. S. Y competir contra Amazon...

Es evidente que nosotros no podemos competir contra Amazon. Nuestros atributos son otros, la personalización, la profesionalidad, la confianza del usuario. 

E. L. ¿Y del proyecto de las distribuidoras farmacéuticas para fusionarse o crear una plataforma única para internet que ha quedado?

Ha habido conversaciones, pero al final se ha constatado que existen valores diferentes. Incluso podría haber problemas con las autoridades de competencia. El futuro pasa por que el profesional farmacéutico tenga un papel destacado en la relación con las personas de su entorno y eso favorece al sistema.