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Loxone, el cerebro que ahorra tareas

M. Baldomà

El touch surface, el pulsador invisible de la empresa austríaca Loxone.

El touch surface, el pulsador invisible de la empresa austríaca Loxone. / LOXONE

Loxone, grupo austríaco fundado en el 2009, es una de las empresas con más rápido crecimiento de la industria 'smart home'. El Miniserver de Loxone, el 'cerebro' de la instalación que se comunica con los dispositivos e incorpora la programación, piensa por el usuario para que éste, según la empresa, pueda vivir en modo "piloto automático". "El hogar inteligente sabe qué hacer en cada momento", afirman desde Loxone. Este nivel de automatización inteligente permite ahorrar "alrededor de 50.000 tareas y movimientos manuales en un año".

El control mediante pulsadores y 'apps' desde 'smartphones', tabletas u ordenadores da la posibilidad de un control puntual (y manual), pero la idea es que la casa debe ser lo suficientemente inteligente como para que las personas no tengan que pensar en un gran número de tareas que pueden automatizarse. "Encender una luz con el móvil en lugar de hacerlo pulsado un interruptor no aporta un beneficio real", defiende la empresa que alcanzó en el 2018 una facturación de 67 millones de euros.

Con la solución de la firma austríaca, las persianas funcionan de forma autónoma según el sol, temperatura, presencia o horarios; las luces se encienden y apagan con los ambientes configurados según presencia y hora del día; la temperatura se define por cada habitación y varía según la actividad que se realice, horario y presencia; el sistema de audio activa la música de forma automática por ejemplo en el baño durante la mañana, pero también forma parte de la alarma, personalización del timbre, mensajes de voz para informar de diferentes sucesos ... "Hay una comunicación constante con la casa, ya que el 'cerebro' se ocupa de alertar al propietario, mediante llamada, email, notificación push o mensaje a través de los altavoces, si hay alguna incidencia".

El pulsador invisible

Loxone, con filial en Barcelona, ha ideado un pulsador que se vuelve invisible en el hogar. Es el 'Touch Surface', que se integra en diferentes superficies, ya sea piedra, mármol, madera, cerámica o vidrio, convirtiéndolas en táctiles y permitiendo controlar las principales funciones de una casa. Dispone de cinco puntos de contacto programabales, desde donde se acostumbra a controlar iluminación, persianas y audio.

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