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tendencias en el sector inmobiliario

Los trasteros se hacen espacio en el centro urbano

Los guardamuebles de tamaño medio en las ciudades se convierten en alternativa a los centros de 'self storage' en las fueras

España cuenta con 404 almacenes para depositar enseres de los que el 50% están en las ciudades de Barcelona y Madrid

Max Jiménez Botías

El más grande 8Trasteros de Oh My Box!, en la calle Marina, de Barcelona.

El más grande 8Trasteros de Oh My Box!, en la calle Marina, de Barcelona. / RICARD FADRIQUE

El 'self storage' o alquiler de trasteros se ha convertido en un fenómeno bastante visible desde que las empresas del sector decidieron que era el momento de desarrollar el modelo de centros urbanos en contraposición al de grandes espacio en las afueras de la ciudad, destinadd principalmente a empresas y autónomos y no a particulares. Pero eso ha cambiado desde que el sector inmobiliario emprendió el camino de la recuperación. Desde la Asociación Española del Self Storage se pone de manifiesto que el fenómeno se aprecia en las cifras de evolución del sector: "Vemos un crecimiento del 10% al 15% cada año. Están apareciendo nuevas empresas. Los grandes centros empezaron con 3.000 y 4.000 metros cuadrados y bien ubicados logísticamente, en las ronda, cinturones, polígonos. Eso permitió llegar a un primer mercado más móvil, más destinado a las empresas. La tendencia de los últimos años es hacer centros más pequeños y más céntrico", cuenta Carles Viladecans, gerente de la asociación.

Entre el 2016 y el 2018 el sector ha crecido un 25% y ha pasado de 300 a 404 trasteros, en su mayor parte ubicados en las grandes capitales

A principios del 2016, existían 300 centros en España. A principios del 2017, eran 354 y hoy funcionan 404  centros. En estos dos años el sector ha crecido un 25%. Y el detalle de esa evolución se concreta en que esos 404 trasteros corresponde a 220 operadores. La media  por operador es de 1,82 centros. Pero la realidad es que el 75% de las empresas solo tienen un guardamuebles. "Se trata de propietarios de inmuebles que han visto la oportunidad y han abierto un centro. Tenían un local al que darle salida comercial y la han encontrado en esta actividad", plantea Viladecans. Frente a este grupo mayoritario se sitúan los operadores más profesionalizados  que actúan con parámetros de negocio más globales y que van a buscar las mejores ubicación y el tamaño adecuado para obtener rentabilidad. Estos tienen tres, cuatro y cinco almacenes. Y finalmente están los grandes operadores del sector que poseen más de cinco centros, la mayor parte en las afueras.

Entre estos, destacan Bluespace, con 32 trasteros en España; Necesito Un Trastero, con 22; Trasteros m2, con 10 y Box Infiniti, con ocho centros. Su crecimiento en España se ha producido de forma paralela al del sector inmobiliario. Las estadísticas europeas dicen que la ocupación ha ido aumentando en los últimos años. El nivel de ocupación general está en el 80%.  Pero para llegar ahí ha habido que desarrollar el modelo de trasteros urbanos. De hecho, las provincias de Barcelona y Madrid suman el 50% del total de trasteros que funcionan en España.

Llegar a la demanda

"Si quieres llegar a un mercado más amplio este es el del segmento de población que ya no tiene más espacio en casa y que necesita guardar sus pertenencias, pero además no quieren tener que desplazarse mucho de su domicilio. Eso implica la aparición de estos espacios en las grandes poblaciones", resalta Nicolás Pérez, socio fundador de Oh My Box, una sociedad que cuenta con cuatro trasteros en Barcelona. El último, de 8.000 metros cuadrados, en la calle Marina.

"Creemos que se valora más la cercanía. Los clientes están en el entorno urbano. Y hemos abierto ese camino", dice Nicolás Pérez

La estrategia comercial de esta firma describe en cierta medida la evolución del sector. Su filosofía es estar en el centro de la ciudad. "Creemos que ahora se valora más la cercanía. Los clientes están en el entrono urbano. Y hemos abierto el camino. Teníamos una hipótesis en nuestro modelo de negocio. Y parece que hay más gente que lo ha visto y lo está haciendo. Creo que somos pionero en esto", agrega.

Para desarrollar ese modelo se ha tenido que producir una situación particular en el mercado inmobiliario: "En Barcelona, como consecuencia de la crisis, ha habido una ventana de oportunidad donde se ha podido ocupar, por la caída de la demanda y los precios, centros de trasteros en los centros urbanos. Eso es algo que no veremos mucho", considera Álvaro Juncadella, socio de Mister Trater, que ya va por el cuarto centro urbano en la ciudad.

Ahora los alquileres y los precios de compraventa suben. "Creo que el modelo correcto a medio plazo es el de Bluespace: en naves grandes fueras de los núcleos urbanos. Ha habido esa ventana de oportunidad en la que se ha podido hacer otra fórmula, pero ahora ya se está cerrando. El modelo de centro grande se podrá mantener", apostilla Juncadella.

"Ha habido una venta de oportunidad como consecuencia de la crisis inmobiliaria para los trasteros urbano", afirma Álvaro Juncadella

La realidad es que en la medida en que los precios inmobiliarios suben es más complicado rentabilizar la actividad. "No es un negocio para tirar cohetes", cuenta Miguel Daquinta, responsable de Central Trasteros, una sociedad que tiene tres espacios de entre 500 y 1.000 metros cuadrados. "Detectamos que era una alternativa para épocas de crisis. Da un rendimiento razonable", agrega. Pero en este caso, dos de los trasteros son propiedad de la sociedad, lo que permite reducir costes. 

En todo caso, no acertar en la estrategia tendrá un precio: "Este es un negocio que parece muy simple, pero no lo es. A nosotros nos va bien que la gente cerea que esto es montar chapa y puertas en un local y esperar a que lleguen los clientes. Todos los que no funcionen los compraremos en algún momento, más adelante", vaticina Nicolás Pérez.

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