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+INNOVACIÓN

Néctar: una masía aislada y autosuficiente

Dos emprendedores abren en Osona un centro de 'coliving' que aumenta la eficiencia del trabajo

Antoni Fuentes

A 25 minutos en coche de la civilización se encuentra una masía de origen medieval reconvertida en un espacio vanguardista y ultraconectado. Hace menos de un año nació, junto a Vilanova de Sau (Osona), uno de los primeros proyectos de la nueva tendencia del coliving en Catalunya. Tai Lomas y Olga Sureda decidieron convertir su estilo de vida en una casa en la que acoger a nómadas digitales que quieran trabajar y vivir en ese recóndito espacio durante semanas o un mes. Así nació Néctar, un centro de coworking y coliving con una capacidad para un máximo de 15 personas que conviven entre los gruesos muros de la masía.

«La masía nació en la época medieval con la necesidad de ser autosuficiente. En cierta manera, nosotros hemos recuperado ese mismo espíritu con Néctar», asegura Tai Lomas. Esa autosuficiencia se nota en la autogeneración de electricidad mediante unas placas solares, el autoabastecimiento de agua, una conexión a internet vía satélite, la elaboración de pan y, en poco tiempo, la primera cosecha en el huerto.

«Nuestro concepto de coliving es diferente al de los centros urbanos. Aquí no viene gente diferente a diario, sino que tenemos nómadas digitales que se quedan más tiempo, pequeños grupos o start-ups que quieren desarrollar algún proyecto y gente que viene a eventos durante el día», explica el cofundador. El entorno rural y aislado y el espíritu de comunidad de la casa hacen que se consiga que «el tiempo dedicado a trabajar sea más eficiente».

Los huéspedes pagan por el alojamiento y el disfrute de las instalaciones de la casa, que no funciona como un hotel al no tener servicio de limpieza. Los habitantes temporales reciben las sábanas y ellos mismos tienen que cocinar su comida.

Con la primera cosecha del huerto, los impulsores de Néctar quieren ofrecer la posibilidad de tasar el trabajo voluntario en el espacio para que tengan algún descuento en el precio que pagan por dormir. «Queremos incentivar el trabajo voluntario, que tiene un valor para nosotros y para los huéspedes», dice Tai Lomas.