28 mar 2020

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'Living abroad'

Susanna Arús: la centinela europea

Esta joven de origen barcelonés supervisa como lobi la actividad de las empresas en materia medioambiental y de respeto de los derechos humanos

Gabriel Ubieto

Susanna Arús.

Susanna Arús. / Cedida (El Periódico)

En Bruselas, epicentro de las instituciones de la Unión Europea (UE), operan alrededor de 25.000 lobbistas; según estimaciones de Corporate Europe Observatory. Hablando estrictamente en términos lingüísticos, un lobi no es más que "un grupo de presión", tal como lo define la RAE. Algunos realizan presión a favor de unos intereses empresariales concretos, tal como describe de manera detallada Corporate Europe Observatory en su informe anual sobre la materia. Y otros, como es el caso de Susanna Arús, lo hacen en base a otro tipo de intereses.

Esta barcelonesa afincada en Bruselas trabaja para Frank Bold, una entidad a caballo entre el bufete de abogados y la oenegé, que se encarga de supervisar la actividad de las empresas en la Unión Europea y dar fe de si esta vulnera o no los derechos humanos y el medio ambiente. Arús define Frank Bold como "un gabinete de abogados con interés público" y, con sus cerca de 70 empleados entre Bruselas, República Checa y Polonia, tratan de influir en las decisiones de las instituciones europeas y que estas redunden en el interés general.

Frank Bold está especializado en ofrecer servicios jurídicos a instituciones (por ejemplo, ayuntamientos) ante un supuesto incumplimiento de una normativa europea (por ejemplo, la apertura o expansión de una mina de carbón). En paralelo, la estructura que encajaría más con el perfil de oenegé organiza actos, recauda fondos o presenta informes. Es en esta división donde trabaja Arús. Su cometido, tal como ella lo describe, "es demostrar que ciertas cosas son posibles y no como pedir la luna".

El camino europeo

Antes de aterrizar en Bruselas y en Frank Bold, donde lleva cinco años, esta joven barcelonesa se graduó en periodismo por la Universitat de Barcelona. Un Erasmus en la Sorbona Nouvelle, "siempre he querido ampliar horizontes", explica; fue el primer paso en su aventura europea. Arús decidió exprimir al máximo los recursos que ser ciudadana de la Unión Europea le confería y, después del Erasmus, vinieron dos becas más organizadas a nivel comunitario. Y, tras prácticas y alguna experiencia en el sector privado, Arús comienza su periplo en Frank Bold.

"No hay suficiente información de calidad de las empresas, ni en España ni en general en toda la UE. Si no se les obliga, apenas dan", cuenta. Arús se ha convertido en una 'watchdog' o centinela de la actividad empresarial y anualmente, de la mano de Frank Bold y otras entidades como WWF o Transparencia Internacional, participa en la elaboración de un informe sobre la transparencia de las compañías.

The Alliance for Corporate Transparency es un proyecto pensado tanto para que los inversores sepan dónde y a quién le están confiando su dinero, como para los gobiernos y la ciudadanía. "Hoy en día ya no se cuestiona que hay que actuar contra la crisis climática o que una empresa no puede vulnerar los derechos humanos en su cadena de producción. Ahora es cuestión de obligar a las empresas a hacer algo al respecto", afirma.