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Perfil

Ricard García, biotecnología con la energía del amor de padre

El emprendedor, fundador de la firma especializada en cáncer infantil Oncoheroes Biosciences, tuvo que marcharse en el 2011 a Boston para tratar un meduloblastoma de su hijo Richi

Agustí Sala

Ricard García, Oncoheroes Biosciences

Ricard García, Oncoheroes Biosciences

De Palamós (Baix Empordà) a Boston (EEUU). Ese es el gran salto que dio Ricard García con su esposa Ketty en el
2011 para tratar un méduloblastoma de su hijo Richi, de seis años, gracias a una cuestación popular.

Dejando atrás, amigos, vivencias y familia, García, emprendedor con experiencias anteriores, transformó la necesidad en virtud y acabó creando en el 2017 lo que hoy es Oncoheroes Biosciences, con sede en Boston, pero con su laboratorio en el Parc Científic de Barcelona (PCB) y «la primera biotecnológica dedicada al desarrollo de fármacos para el cáncer infantil». El méduloblastoma es precisamente la dolencia para la que desarrollan su primer fármaco, que esperan que sea candidato preclínico a finales del 2020.

Richi, su mayor preocupación, ganó la batalla, pero la guerra continúa como adolescente de 14 años que aún arrastra
una larga lista de secuelas. Los médicos les aconsejaron que se quedaran en Boston y así lo hicieron. Crearon una fundación, la Richi Childhood Cancer Foundation. Pero, con el tiempo, García vio la necesidad de hacer más. Así nació Oncoheroes. En ella tiene como socio a Cesare Spadoni, cuya hija Laura, falleció de un carcinoma neuroendocrino. Se sumaron otros socios, como Mark Goldberg, con más de 30 años de experiencia en el sector 'biotech' o Marco Muñoz.

Comité de expertos

Cuentan con un equipo de la industria y el apoyo de un comité científico de expertos en cáncer infantil. «En los últimos 40 años solo han salido al mercado cuatro medicamentos para el cáncer infantil, mientras que para adultos han sido 200», destaca García. La compañía ha recibido de nuevo el apoyo de la National
Foundation for Cancer Research 
(NFCR), en la que ya ha invertido 450.000 euros. Hasta la fecha, la 'start-up'
ha recaudado cerca de 1,5 millones de euros de inversores privados, fundaciones y organismos gubernamentales.

Actualmente es un buen momento para la empresa, ya que la legislación en EEUU obligará a partir del 2020 a las farmacéuticas a probar también en niños los medicamentos que desarrollan para adultos. Los últimos fondos obtenidos permitirán el desarrollo clínico de Volasertib para varias indicaciones en cáncer pediátrico. Es un fármaco licenciado por Oncoheroes en exclusiva de acuerdo con Boehringer Ingelheim.

Actualmente, están trabajando en una ronda de financiación de entre tres y cinco millones de dólares para acabar de construir su cartera de medicamentos y licenciar un par más de compuestos. Volcado en la que considera su misión, el año que viene, quieren lanzar una ronda de serie A de mayor importe para desarrollar tres medicamentos.