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ENTREVISTA

Avi Meir (TravelPerk): "BCN es ideal para atraer profesionales, pero hay demasiada burocracia"

Josep M. Berengueras

Avi Meir, cofundador y consejero delegado de TravelPerk.

Avi Meir, cofundador y consejero delegado de TravelPerk. / Joan Cortadellas

El israelí Avi Meir cofundó TravelPerk en el 2015 junto a Javier Suárez y Ron Levin. Esta agencia ‘on line’ para viajes de negocios ha levantado más de 65 millones de financiación y emplea a 260 personas.

¿Cómo surgió Travelperk?

Los tres cofundadores de Travelperk nos conocimos trabajando en Booking.com, aquí en Barcelona. Yo tenía una start-up que fue comprada por Booking.com en el 2014, pero decidí dejar la empresa y montar algo nuevo. A veces las mejores ideas son esas que tienes justo delante de ti, a las que no prestas atención. En nuestro caso algo nos creaba confusión:  ¿cómo es posible que para planificar las vacaciones la gente tiene productos on line tan buenos pero para viajes de negocios no? Apostamos por dar respuesta a esa pregunta, y Javier y Ron también se unieron al proyecto.

Seguro que muchas empresas usan Booking.com para sus viajes, ¿no?

Efectivamente. Imaginemos una empresa como Glovo, que por cierto es cliente nuestro. Cuando tiene que contratar un viaje de empresa, tiene dos opciones: usar una agencia tradicional o, por su cuenta, usar una agencia on line de productos vacacionales (Booking, Edreams, Expedia). Si elige la agencia tradicional, la experiencia es  anacrónica: hace una llamada o envía un correo, espera respuesta con opciones que no se ajustan a lo que se busca, responde, espera, pide cambio, paga comisiones por todo... Y, encima, buscará en Skyscanner y encontrará el mismo vuelo mucho más barato. El agente de ayer ya no funciona para las empresas de hoy en día. Después, tiene la opción de ira  una web de viajes como las que decía, pero hay problemas:¿se ajusta el producto a la política de la empresa?¿Cómo recupera los gastos?¿Y el IVA? ¿Hay soporte 24 horas? Todo eso es una pesadilla para una empresa. Nosotros somos el modelo que soluciona lo primero con las características de lo segundo, y con soporte 24 horas desde Barcelona.

¿Solo tienen start-ups como clientes?

No, ni mucho menos, aunque por nuestro tipo de negocio es normal que las más abiertas a contratarnos al inicio fuesen start-ups. Kantox fue nuestro primer cliente. Ahora trabajamos con más de 1.000 compañías, desde tecnológicas como Uber a agencias gubernamentales, empresas de servicios, consultoras, bufetes de abogados, de paquetería... La compañía más rara que tenemos es una situada en un país en una zona de guerra que nos contrata para los viajes de personal de seguridad y guardaespaldas.

Su mercado es el mundo, pero, ¿dónde son más fuertes?

Somos un negocio global, pero nuestro foco es Europa. Hemos abierto una oficina en Reino Unido y Alemania, y anunciaremos más oficinas pronto. Nuestros principales clientes están en el Oeste de Europa, pero tenemos clientes en todo el mundo.

El año pasado lograron 57 millones de euros de financiación en pocos meses. ¿Cuál es el secreto de su firma?

No creo que haya un secreto. Pero, primero, necesitábamos el dinero. Crecíamos muy rápido, necesitábamos aún más dinero para crecer aún más rápido y encontramos los compañeros ideales. Estamos en un mercado enorme, de un billón de euros; tenemos un muy buen producto; un equipo fantástico –somos 260 y creciendo–, las métricas eran buenas... Solo era buscar y encontrar. Ahora mismo no necesitamos más capital, pero siempre estamos abiertos a conversar.

¿Cree que Barcelona es buen lugar para emprender?

Barcelona es ideal para encontrar profesionales o traerlos de fuera. Sin embargo, emprender no es fácil. Hay demasiada burocracia y dificultades. Nosotros tuvimos que abrir un hólding en Delaware para ser ágiles y captar capital. No sé cómo es Delaware, nunca he ido, pero lo puedo hacer todo rápido, on line, sin problemas. Y que quede claro: todo lo facturamos aquí. Los emprendedores necesitan que se nos pongan las cosas fáciles, y lo peor es que pasa lo contrario: por ejemplo, con la ley de control horario, pensada para una fábrica, donde hay que proteger a los trabajadores, sí; pero no para una firma como la mía donde pago a la gente por pensar, donde entran y se van a la hora que quieren. Si no les doy facilidades, si no están contentos, se irán a otro país, perderemos el talento. A los emprendedores nos encantaría sentarnos con Pedro Sánchez y explicarle qué necesita el país para que haya no un Glovo, un Kantox, un Wallapop, sino miles de ellos. 

¿Cómo será Travelperk en unos años?

Nuestros inversores son de fuera de España: Suecia, Londres, Israel, Alemania, EEUU... Nos preguntan muchas veces si no sería mejor mover la empresa a otro sitio más business friendly... Yo siempre me resisto, porque me gusta la ciudad, y hay muchas razones para estar aquí. En el mejor escenario, seremos una gran empresa con miles de trabajadores que crece y que hace crecer la economía local.

Temas: Start-ups