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Editorial

Cuatro años, entre nada y mucho

Quienes emprenden un negocio saben lo duros que son los inicios, pero las dificultades de financiación pueden venir más tarde

Agustí Sala

Actividad en el salón 4YFN, en el marco del Mobile World Congress.

Actividad en el salón 4YFN, en el marco del Mobile World Congress. / FERRAN SENDRA

Cuatro años pueden parecer un corto periodo de tiempo en una vida. Popularmente se diría, que cuatro años no son nada. Pero también pueden ser mucho. Lo saben quienes emprenden un negocio. Y también muchos de los que participaron en las primeras ediciones de salón 4YFN ('4 Years from now'), que se se celebra conjuntamente con el Mobile World Congress (MWC) en Barcelona, y que en esta ocasión alcanza su sexta edición.

Y con una participación creciente, ya que en el 2014 registró 2.300 visitantes, en el 2015, 8.000; en el 2016, 12.500; en el 2017, 19.000 y el año pasado, 20.300. En cualquier caso, los inicios son duros. Es una etapa en la que muy buenas ideas y proyectos, que suelen arrancar gracias a la contribución de las famosas tres 'f' ('friends, family and fools', o sea, amigos, familiares y locos) pueden perecer por falta de recursos.

En la actualidad, Catalunya dispone de entidades especializadas en la financiación de proyectos embrionarios. Las cosas han cambiado mucho. De hecho, muchos proyectos echan a andar y no les faltan apoyos de 100.000 o 200.000 euros. El problema no está tanto en estas primeras fases, sino en las siguientes, es decir, cuando se requieren mayores recursos y las rondas de financiación ya alcanzan los millones de euros. Entonces, con las dificultades alza, el periodo de cuatro años, que puede parecer muy poco tiempo para una vida humana, se transforma de golpe en mucho, muchísimo para un emprendedor.