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Wholesurplus: gestión de los residuos de alimentación

Wholesurplus, a través de una aplicación online, recoloca o dona las sobras de supermercados y establecimientos para que nada se tire

Adrià Rocha Cutiller

Gestión de alimentos sobrantes de Wholesurplus.

Gestión de alimentos sobrantes de Wholesurplus. / Wholesurplus

Cerca de un tercio de toda la comida que se produce en todo el mundo acaba siendo tirada a la basura. Aproximadamente, al año, 1.300 millones de toneladas de comida —1.300.000 millones de kilos, una cifra demasiado alta para caber en nuestro entendimiento— no es usada; no sirve para nada y es desechada.

El problema y las cifras son mayúsculas y las soluciones, de momento, se antojan lejanas. Pero, en Turquía, un grupo de jóvenes parece haberle encontrado una pequeña respuesta al gran problema. Se trata de Wholesurplus, una pequeña start-up de apenas dos años de vida cuya idea se fomenta en precisamente eso: intentar evitar que la comida que sobra se eche a perder.

David contra Goliat a pequeña escala: «La idea básica de nuestro negocio es que somos un sistema de gestión de residuos alimenticios. Nos dimos cuenta que, en la jerarquía y la cadena de los alimentos, muchos acababan echándose a perder cuando otra gente los hubiera querido comprar. También vimos que la gente que los tira no sabe que los podría vender», explica Olcay Silahli, uno de los fundadores de Wholesurplus.

Una vez encontrado el problema, la respuesta: Wholesurplus conecta a las empresas a las que les sobra comida —supermercados, pequeños comercios, factorías, etc.— con gente que le podría dar un uso a esos alimentos —otras factorías, bancos de alimentos, granjas, etc.—.

Y lo hace a través de una aplicación online propia, donde los contratantes de Wholesurplus especifican sus ofertas y sus demandas. Wholesurplus no almacena nada. Es el intermediario de dos mundos que, hasta hace poco, no sabían que el otro existía. Todo, evidentemente, a un precio mucho más bajo que el de mercado estándar.

Seguimiento

«Con nuestra plataforma automatizamos el proceso de identificación de la comida y la llevamos al lugar adecuado. Gestionamos todo el proceso y damos datos constantes de qué, cómo, y cuándo se envía a nuestros clientes», explica Silahli, que relata la forma en cómo seleccionan la comida:

Cuando alguien pone comida sobrante en su sistema, la plataforma lo identifica. Si caduca en más de 10 días, se venderá a un comprador. Si caduca en menos, se donará a un banco de alimentos. Si ya está caducada, se venderá para hacer comida de animales.

El negocio prospera: «En 2019 esperamos tener cerca de 1,3 millones de dólares en ingresos —dice Silahli— i estudiamos expandirnos a RusiaRumanía y Italia. Hasta la fecha solo operamos en Turquía. El primer mes, al empezar, trabajábamos con 50 kilos de comida sobrante. Ahora, casi dos años después, gestionamos cien toneladas mensuales». Lejos, aún, de las 1.300 millones de toneladas de residuos alimenticios en todo el mundo. Pero por algo se empieza.