DÍA INTERNACIONAL DEL YOGA

¿Qué posturas de yoga pueden aliviar las piernas cansadas?

  • Con motivo del Día Internacional del Yoga, Katia Muñoz Olmo propone cinco asanas que ayudan a reducir la sensación de pesadez en las piernas y a reducir la retención de líquidos y el deterioro de la circulación

  • “La práctica suave de ejercicio es una buena alternativa para mitigar esa sensación de carga en las piernas y poder recuperar su ligereza”, asegura la experta

¿Qué posturas de yoga pueden aliviar las piernas cansadas?
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Mireya Roca
Mireya Roca

Periodista

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Con motivo del Día Internacional del Yoga, Katia Muñoz Olmo, Wellthy Expert de Royal Hideaway Sancti Petri, centra la atención en una de las problemáticas más comunes de la época estival: las piernas hinchadas.

La instructora se sirve de esta disciplina milenaria para solventar la retención de líquidos y el deterioro de la circulación que sufren estas extremidades a causa de las altas temperaturas, unidas a las largas jornadas de trabajo y a los excesos del verano. “La práctica suave de ejercicio es una buena alternativa para mitigar esa sensación de carga en las piernas y poder recuperar su ligereza”, asegura la experta.

Teniendo en cuenta los beneficios del yoga para la salud física y mental, Royal Hideaway Sancti Petri, uno de los máximos referentes hoteleros en materia de salud y bienestar’, aprovecha el 21 de junio para promover su práctica y visibilizar sus beneficios. En este caso, Muñoz Olmo explica cómo realizar cinco asanas cuya ejecución diaria potencia la buena circulación, desinflama y calma el malestar y el cansancio acumulados en esta zona del cuerpo.

1. Adho Mukha Svanasana

 También conocida como la postura del perro, esta asana de flexión seminvertida es una de las más populares dentro del yoga. Sirve de transición y de descanso. “Primero has de colocarte en cuatro apoyos sobre las manos bien abiertas y las rodillas. Acto seguido, adelanta tus manos un poco más allá de la altura de los hombros y abre las piernas al ancho de las caderas. Empuja con tus manos hacia el suelo, eleva la pelvis y lleva el peso hacia atrás, de tal manera que puedas estirar brazos y espalda con las nalgas apuntando hacia arriba. La cabeza ha de estar relajada, siguiendo la línea de la columna. Por último, extiende las piernas dirigiendo los talones hacia el suelo, aunque estos no lleguen a tocarlo. Mantente aquí durante 5 respiraciones”, apunta.

2. Malasana

 La postura de la guirnalda se trata de una asana de apertura de caderas que libera la tensión que se acumula en dicha articulación. “Lo ideal es empezar en la pose de la montaña o Tadasana. Tras colocar los pies ligeramente más separados que el ancho de las caderas con los dedos levemente hacia afuera, dobla tus rodillas profundamente, hundiéndote hasta que tus caderas estén a unos pocos centímetros del suelo sin llegar a entrar en contacto con él. Una vez aquí, coloca las palmas de las manos en el centro del corazón y apoya los codos en el interior de las rodillas para, presionándolas suavemente, abrir un poco más las caderas y extender la longitud de la espalda. Puedes permanecer así entre 30 segundos y un minuto”, detalla la monitora.

3. Sucirandhrasana

Hay quien prefiere llamarla postura del ojo de la aguja. Este asana mejora la circulación de las piernas, caderas y espalda y reduce su rigidez. “Recuéstate boca arriba con las rodillas flexionadas y los pies apoyados en el suelo. Posteriormente, cruza el tobillo derecho sobre el muslo izquierdo y lleva las piernas hacia el pecho lo suficientemente cerca como para deslizar el brazo derecho por el espacio (u ojo) creado entre ambas extremidades. Coge el muslo izquierdo con ambas manos y haz cinco respiraciones profundas. Después repite el mismo proceso hacia el otro lado”.

4. Viparita Karani 

La postura de las piernas en alto combate la retención de líquidos y palia la pesadez de las piernas, además de favorecer el sueño. “Tumbada sobre la esterilla, eleva las piernas y apóyalas en la pared u otra superficie. Levanta la cadera y la parte inferior de la espalda y colócalas sobre un zafu. Esta sería la versión más sencilla, pero también se puede hacer otra más compleja que implica dejar el peso del cuerpo sobre los codos, las manos y los hombros en vez de sobre un cojín. Lo importante es mantener las piernas arriba y rectas durante uno o dos minutos. Lo mismo sucede con Sarvangasana o la vela, una postura invertida de nivel intermedio propia del Hatha Yoga”.

 

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5. Prasarita Padottasana

 O postura del gran ángulo, que es para muchas personas una de las más relajantes del yoga. “Desde Tadasana, se da un gran paso lateral para separar las piernas más de un metro. Las puntas de los pies han de quedar ligeramente hacia delante con los talones hacia afuera. Mientras exhalas te vas inclinando lentamente hacia delante. Con la cadera en 90 grados y la espalda recta, mira al frente e inspira brevemente. Al espirar, baja la cabeza, relaja el cuello y apoya las manos alineándolas con los pies. Respira aquí y acerca lo máximo posible la coronilla al suelo”, concluye.