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Espacio público

Barcelona refuerza la convivencia con una nueva ordenanza

La normativa, que entrará en vigor el próximo 15 de febrero, incorpora nuevas conductas sancionables y actualiza las existentes, avanzando hacia una ciudad más respetuosa y cívica

Parque Joan Miró, en el distrito de L’Eixample de Barcelona

Parque Joan Miró, en el distrito de L’Eixample de Barcelona / Ajuntament de Barcelona

Claudia Pizcueta

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Barcelona actualiza su Ordenanza de Convivencia con el objetivo de avanzar hacia una ciudad más respetuosa, cívica y corresponsable. La actualización de la normativa tiene como objetivo adaptarse a las realidades actuales bajo una idea clave: el espacio público es de todos y cuidarlo es una responsabilidad compartida. Esta ordenanza municipal busca preservar el espacio público como un lugar de convivencia y civismo, donde la ciudadanía pueda desarrollar sus actividades con pleno respeto a la dignidad y a los derechos de los demás, así como a la pluralidad de expresiones y de formas de vida diversas existentes en Barcelona. En su modificación, se incluyen medidas que van más allá de la sanción: se revisan alternativas orientadas a promover cambios de conducta reales, se incorporan nuevas conductas sancionables y se replantean las ya existentes, y se actualiza y refuerza el régimen sancionador para hacerlo más ágil, efectivo y disuasivo allí donde la convivencia se ve más afectada.

La actualización de la ordenanza es fruto de un amplio proceso participativo desarrollado a lo largo de 2024 sobre los cambios que requería la normativa. En el proceso se recogieron 570 aportaciones en la plataforma decidim.barcelona y se celebraron sesiones presenciales en todos los distritos de la ciudad, además de reuniones con agentes económicos, sociales e instituciones para incorporar sus propuestas al nuevo texto. Cuenta, pues, con un amplio consenso social y político.

Nuevas sanciones

La norma incluye ya las nuevas conductas sancionables como la promoción o colaboración en la realización de pintadas o grafitis en zonas no autorizadas, una práctica que puede conllevar sanciones de hasta 600 euros.

También se tipifica como infracción la organización y promoción de las conocidas como rutas etílicas, con multas que pueden alcanzar los 3.000 euros, en una clara apuesta por frenar comportamientos que generan molestias reiteradas y afectan a la convivencia vecinal, especialmente en determinadas zonas y franjas horarias. La ordenanza refuerza también la responsabilidad de las personas con mascotas, estableciendo sanciones de hasta 300 euros por no limpiar con agua las micciones de sus animales en el espacio público, con la excepción de los perros de asistencia.

Un enfoque integral de prevención, corresponsabilidad y un sistema sancionador más efectivo

En el ámbito de la protección de la dignidad y la seguridad de las personas, se incorporan como infracciones conductas que atentan contra la libertad y la indemnidad sexuales, como el exhibicionismo, las masturbaciones en espacios públicos o las expresiones verbales degradantes o humillantes, con sanciones de hasta 600 euros.

El nuevo texto regula también determinados usos del espacio público relacionados con la indumentaria. Circular o permanecer en espacios públicos con el torso desnudo, salvo en el marco de la práctica de actividad física y en zonas de playa, podrá ser sancionado con hasta 300 euros. La misma cuantía se aplicará a quienes transiten o permanezcan en la vía pública con ropa, complementos u objetos que representen de forma explícita genitales humanos o tengan un carácter sexual evidente.

Se refuerzan las medidas alternativas a la sanción, especialmente en casos de menores de edad y personas en situación de vulnerabilidad

Multas más severas

La revisión de la ordenanza refuerza el régimen sancionador en conductas que ya estaban tipificadas. En el caso del consumo de alcohol en la vía pública, se incrementa la sanción hasta los 1.500 euros cuando se produzca en zonas con presencia de menores o en áreas con restricciones nocturnas de ruido.

También se endurecen las sanciones por realizar necesidades fisiológicas en el espacio público, especialmente en aquellos entornos que afectan a la convivencia, como calles estrechas, zonas de ocio nocturno o espacios donde existen lavabos públicos. En estos casos, la multa podrá alcanzar los 750 euros.

En relación con las pintadas y grafitis, la ordenanza no solo eleva la sanción económica hasta los 600 euros, sino que incorpora la obligación de que las personas responsables asuman los costes derivados de la limpieza y de los desperfectos ocasionados. También se refuerzan las sanciones por generar ruido en zonas acústicamente tensionadas. En estos casos, las multas podrán llegar hasta los 3.000 euros, con el objetivo de proteger el descanso vecinal en los barrios más afectados.

Se agiliza el cobro a infractores no residentes para evitar situaciones de impunidad

Un sistema más ágil

La actualización de la Ordenanza de Convivencia municipal introduce cambios relevantes en el sistema sancionador con el objetivo de hacerlo más ágil, efectivo y disuasivo. Entre las principales novedades destaca la mejora en el cobro de las sanciones a infractores no residentes, con un sistema de notificación inmediata que permite garantizar el pago y evitar situaciones de impunidad. La nueva ordenanza también reduce el descuento por pago anticipado. A partir de ahora, la bonificación oscilará entre el 40% y el 50%, frente al 75% y el 65% que se aplicaban hasta ahora.

En el ámbito de la venta ambulante no autorizada, la ordenanza refuerza la sanción y eleva las multas hasta un máximo de 600 euros, aplicable tanto a vendedores como a compradores. Al mismo tiempo, la renovación del texto, refuerza las estrategias educativas y restitutivas con medidas alternativas a la sanción, especialmente dirigidas a menores de edad y a personas en situación de vulnerabilidad.