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Pla Viure

Claves del sistema de adjudicación de vivienda pública

Con el Pla Viure, Barcelona avanza hacia un parque protegido más amplio, eficiente y accesible, en una apuesta a largo plazo por garantizar el derecho a la vivienda a toda su ciudadanía y reforzar los mecanismos de acceso

Promoción Binèfar, 22, con 24 viviendas de alquiler asequible para jóvenes en el distrito de Sant Martí.

Promoción Binèfar, 22, con 24 viviendas de alquiler asequible para jóvenes en el distrito de Sant Martí. / Ajuntament de Barcelona

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Con el acceso a la vivienda como una de las mayores preocupaciones en la ciudad de Barcelona, el Ajuntament impulsa el Pla Viure, un paquete de medidas para garantizar este derecho básico a toda su ciudadanía. Bajo el lema ‘Prioritzem l’habitatge’ (’Priorizamos la vivienda’), el gobierno municipal sitúa la vivienda asequible en el centro de su agenda con una estrategia integral y a largo plazo. El Pla Viure se articula en torno a tres ejes: garantizar el acceso universal, rehabilitar y mejorar el parque existente con criterios de sostenibilidad, accesibilidad y confort, y atender de manera prioritaria al reto demográfico y a los colectivos vulnerables.

Los avances logrados hasta ahora muestran un rumbo firme: mantener la construcción de 1.000 viviendas de protección oficial cada año, con el objetivo de entregar 3.000 pisos antes de 2027 y alcanzar, en esa misma fecha, 5.000 viviendas en distintas fases de desarrollo. Se espera para entonces disponer de 15.000 viviendas protegidas. Para ello, el Ajuntament de Barcelona ha creado el nuevo Departament de Promoció d’Habitatge Protegit, que permitirá optimizar recursos, agilizar trámites y duplicar la capacidad municipal de promoción y generación de suelo. El propósito es preparar el terreno para que, a partir de 2027, puedan iniciarse 10.000 nuevas viviendas protegidas.

En paralelo a este esfuerzo, es necesario aclarar diversas creencias erróneas sobre el acceso a la vivienda pública. Desde el Pla Viure se trabaja para construir un sistema de adjudicación equitativo, justo y transparente, capaz de responder a las necesidades del conjunto de la ciudadanía. Estas son algunas de las dudas y rumores más extendidos y así es como funciona el proceso de adjudicación.

La vivienda pública es para toda la ciudadanía. Aunque se presta atención especial a situaciones de emergencia y vulnerabilidad, la vivienda es un derecho universal, y la mayoría de la ciudadanía cumple los requisitos de ingresos para poder acceder a ella.

Para acceder a una vivienda de protección oficial en Barcelona, el solicitante debe ser mayor de edad o legalmente emancipado, estar empadronado en la ciudad, no ser propietario de otra vivienda, y no superar el límite de ingresos máximos según el IRSC (Indicador de Renta de Suficiencia de Catalunya), calculados sumando los ingresos de todos los miembros de la unidad de convivencia. Las modalidades de vivienda pública incluyen el alquiler social para ingresos bajos, el alquiler asequible para ingresos medios, y el derecho de superficie, que permite adquirir una vivienda por 75 años, mientras el suelo continúa en manos de la Administración. Quienes ya han sido beneficiarios de un alquiler protegido pueden solicitar otra modalidad tras un año, y todos los solicitantes deben cumplir los requisitos de elegibilidad, sin encontrarse en situaciones de exclusión ni estar incapacitados para obligarse contractualmente.

La adjudicación de pisos sociales se realiza en un acto público, mediante sorteo y ante notario, utilizando el sistema informático del Colegio Notarial de Catalunya.

La convocatoria se inicia con la publicación de las bases, que incluyen las promociones disponibles, tipologías de vivienda, requisitos y listados provisionales de admitidos. Tras un periodo de alegaciones, se publican los listados definitivos y se anuncia la fecha del sorteo, que determina el orden de asignación.Tras el sorteo, los seleccionados deben acreditar en 10 días hábiles que cumplen todos los requisitos, que deben mantenerse hasta la firma del contrato.

La vivienda pública es para todos. Para acceder a ella, solo es necesario cumplir los requisitos establecidos por la normativa del Registro de Solicitantes y los que indica cada convocatoria.

Para poder ser adjudicatario de una vivienda de protección oficial es indispensable estar inscrito en el Registro de Solicitantes de Vivienda con Protección Oficial. Pueden inscribirse tanto personas individuales como unidades de convivencia, entendidas como grupos que convivan o se comprometan a convivir en un mismo domicilio, con independencia de su parentesco. Cada unidad de convivencia debe tener un representante, y ninguna persona puede formar parte de más de una unidad al mismo tiempo.

Con un parque público en constante crecimiento, cada vez son más las oportunidades de poder acceder a una.

Entre 2023 y 2024 se entregaron cerca de un millar de nuevos pisos, y el Ajuntament prevé mantener un ritmo de unas mil viviendas protegidas anuales hasta 2027. Para entonces, el plan municipal aspira a alcanzar un parque público de 15.000 viviendas y un total de 3.000 hogares entregados en régimen de alquiler asequible.

Proyectos como H3 Bon Pastor, el edificio de Casernes para jóvenes, la promoción Illa Glòries o el reciente sorteo de la promoción Acer, 10, en la Marina del Prat Vermell, son ejemplos visibles de este impulso. Además, la reciente adjudicación del primer concurso abierto a promotores privados para la construcción y gestión de 406 viviendas públicas de alquiler asequible demuestra la voluntad del Ajuntament de reforzar la corresponsabilidad entre el sector público y el privado, uno de los principios clave del Pla Viure.

Aunque los jóvenes son un grupo vital de especial atención, las diferentes tipologías de vivienda pública están abiertas a todo tipo de perfiles de edad.

Para facilitar el acceso a la vivienda de la juventud, el Ajuntament reserva el 30% de todas las promociones a personas de hasta 35 años, y algunas promociones se destinan íntegramente a este colectivo. Sin embargo, existen varios tipos de viviendas de protección oficial: pisos de venta, viviendas en derecho de superficie, alquileres a largo plazo, alquiler con opción a compra o viviendas dotacionales pensadas específicamente para personas mayores.

Cada promoción dispone de un contingente especial para familias monoparentales con un único sueldo, independientemente de que sea la madre o el padre.

Los contingentes especiales se destinan a colectivos con dificultades de emancipación o reinserción social, con recursos limitados o que requieren atención por situaciones de vulnerabilidad. Por ejemplo, en todas las promociones de vivienda pública se reserva, como mínimo, un 3% de los pisos para personas con movilidad reducida. El 10% de todas las promociones se reserva específicamente para familias monoparentales.

El Ajuntament de Barcelona realiza inspección y seguimiento del cumplimiento de todos los contratos de arrendamiento del parque público de vivienda.

Durante este seguimiento, si se detecta algún impago, la Administración interviene analizando la situación y ofreciendo la solución más adecuada a cada caso. Cuando es necesario, intervienen también los servicios sociales. El IMHAB (Institut Municipal de l’Habitatge i Rehabilitació de Barcelona), a través de sus unidades de atención, gestión, inspección e intervención, es el organismo responsable de garantizar el cumplimiento de los contratos de vivienda pública en la ciudad, contando con el apoyo del Consorci de l’Habitatge en casos que requieran mediación o acompañamiento ante situaciones de vulnerabilidad, impago o conflictos vecinales.

Las promociones de vivienda pública responden a proyectos arquitectónicos modernos y son construcciones energéticamente eficientes.

Un ejemplo destacado es Illa Glòries, la mayor promoción municipal hasta ahora, con 238 viviendas. En su Bloque B, ya entregado y formado por 60 pisos, se combinan materiales sostenibles, espacios luminosos y zonas comunes pensadas para favorecer la convivencia, además de sistemas que reducen el consumo energético y minimizan la huella ambiental. Este modelo de vivienda social se integra en el entorno urbano, incorpora soluciones adaptadas al clima y apuesta por áreas verdes y tipologías que equilibran comunidad y privacidad.

Este enfoque se extiende al resto de promociones, que incorporan elementos de confort y eficiencia de última generación, como fachadas ventiladas, cerramientos de alta calidad o sistemas de climatización sostenibles. La calidad constructiva ha sido reconocida en los últimos años con premios estatales a la construcción sostenible, entre ellos los otorgados a las promociones de Veneçuela 96 y Pallars 487. La primera recibió el galardón a la mejor edificación sostenible de obra nueva de la AVS, mientras que la de Pallars 487 —actualmente en construcción— fue distinguida por Construmat con el TOP 3 Sostenibilidad, que destaca su proceso industrializado en madera, más rápido y con menor impacto ambiental