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NUEVO MODELO DE RECOGIDA

Objetivo: incrementar el reciclaje de los residuos

Bajo el marco de la estrategia ‘Residuo Cero’, en el 2025, el Ayuntamiento de Barcelona quiere llegar al 55% de recogida selectiva que establece la legislación europea

El sistema de contenedores móviles logró que en el barrio del Bon Pastor la separación de residuos alcanzara el 60%

El sistema de contenedores móviles logró que en el barrio del Bon Pastor la separación de residuos alcanzara el 60%

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Todas las campañas de comunicación para incrementar la recogida selectiva de los residuos han sido insuficientes y así lo demuestran los porcentajes de reciclaje alcanzados en la ciudad. El sistema de recogida de residuos a través de contenedores de colores ha quedado estancado. Las cifras hablan por sí solas. En la ciudad de Barcelona, la recogida selectiva de los residuos apenas llega al 37,7%, muy lejos de los objetivos europeos. Y es que, en el 2018, el Consejo de la Unión Europea (UE) adoptó un paquete de medidas sobre residuos en el que establecía que el 55% de los residuos municipales deberían ser reciclados o reutilizados antes del 2025. 

Las ciudades generan más del 50% de los residuos municipales 

Teniendo en cuenta que, de media, una persona de Barcelona genera un total de 483 kilos de residuos anuales y que la recogida selectiva no supera el 38%, cada persona malgasta aproximadamente unos 300 kilos al año de recursos que ni se reutilizan ni se reciclan. Uno de los datos que más preocupan es que solo el 10% de los plásticos se acaban reciclando. Por todo ello, el Ayuntamiento de Barcelona quiere poner punto y final a esta realidad. Siendo conscientes de que las ciudades consumen el 75% de los recursos naturales y generan el 50% de los residuos municipales y entre el 60% y el 80% de las emisiones de efecto invernadero globales, la administración barcelonesa ha decidido apostar por una economía circular. En este sentido, en el 2016, el Ayuntamiento adoptó la estrategia Residuo Cero como eje vertebrador de la gestión de residuos municipales. Una iniciativa fundamentada en la filosofía de reducir progresivamente la generación de residuos hasta reincorporar todas las materias al ciclo productivo o a los sistemas naturales.

Tasa municipal

En línea con el Programa metropolitano de prevención y gestión de recursos y residuos municipales 2017-2025 del Área Metropolitana de Barcelona (AMB), desde julio de este año, los barceloneses pagan una tasa por la recogida de residuos. Se tata de una medida aprobada por la Comisión de Economía del Ayuntamiento de Barcelona, donde el 80% de las viviendas pagan entre 27 y 51 euros al año. Con esta medida, la administración de la capital catalana pretende fomentar el reciclaje en la ciudad y la intención en un futuro es bonificar a los domicilios que reciclen más a través de una factura individualizada. Hasta entonces, la dinámica consistirá en ajustar el coste del impuesto según los datos de reciclaje de cada zona.

El tratamiento de residuos municipales es responsable del 10,4% de las emisiones de gases de efecto invernadero en Barcelona. Además, aunque sea desconocido por la ciudadanía, el coste que supone la recogida y tratamiento de los residuos que se generan supone 191 euros por hogar al año. Si se lograra el objetivo del 60% de recogida selectiva, este coste bajaría hasta los 163 euros. 

Puerta a puerta

Una de las principales medidas que quiere poner en marcha el Ayuntamiento de Barcelona es la individualización del sistema de recogida de residuos. Para ello, a lo largo del próximo año, la administración barcelonesa quiere implementar un sistema de recogida puerta a puerta (PaP). Este método consiste en la dejar los residuos bien separados delante de la puerta de casa siguiendo un calendario preestablecido para cada fracción (orgánico, vidrio, envases, papel y cartón y resto). Este tipo de procedimiento tiene muchos beneficios: a parte de mejorar la calidad de los residuos recogidos, también permite ganar espacio público con la retirada de los contenedores y mejorar la calidad de los residuos recogidos en todas las fracciones, en especial, de la materia orgánica.

San Francisco, Seúl y Berlín son algunas de las ciudades que han implantado este sistema de recogida. Todas ellas, junto con otras políticas que se basan en la estrategia de residuo cero, han logrado índices de reciclaje que superan el 60%. Sin embargo, no hace falta salir de Barcelona para ver un ejemplo de éxito de esta práctica. En el 2018, ya se puso en marcha el método de recogida puerta a puerta en el barrio barcelonés de Sarrià. Gracias a una petición de la asociación de vecinos y vecinas del barrio, se instauró un sistema de recogida de residuos orgánicos, envases, papel y cartón y el resto. Desde entonces los resultados han sido prometedores. La recogida selectiva aumentó considerablemente, llegando a un 60% actualmente. Durante las dos primeras semanas, pasó del 19% al 54% y se pasó de recoger 700 kilos de residuos orgánicos a la semana a recoger 7348 kilos, es decir, 10 veces más.

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Otro método efectivo de recogida selectiva consiste en las plataformas móviles de contenedores. Una iniciativa que se aplica en el barrio del Bon Pastor, en el distrito de Sant Andreu, desde el año 2019. A través de una prueba piloto, que empezó siendo de seis meses y se ha extendido, el Ayuntamiento de Barcelona situa una serie de plataformas móviles, en unos días y horas determinadas para cada fracción, en puntos específicos de la zona, cerca de las viviendas. 

Cuatro meses después de que empezará este sistema, la separación de residuos en este barrio pasó del 30% al 61%. La fracción que más aumentó fue la del vidrió, que lo hizo en un 43%; seguida del papel y el cartón, que incrementó un 35%; y la fracción de envases, que lo hizo en un 32%. Además, cabe destacar que este sistema logró reducir los residuos impropios, es decir, aquellos que se depositan en un contenedor incorrecto. De esta manera, pasaron a representar el 18% al 7%.