22 sep 2020

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Los alojamientos de emergencia atienden a más de 1300 personas

Los seis equipamientos llegaron al máximo de ocupación en la segunda mitad de abril y se mantuvieron así durante todo el confinamiento, hasta finales de mayo

El Ayuntamiento de Barcelona refuerza la atención a las personas sin hogar con un dispositivo de seis nuevos alojamientos

El Ayuntamiento de Barcelona refuerza la atención a las personas sin hogar con un dispositivo de seis nuevos alojamientos

A raíz de la crisis sanitaria de la covid-19, el Ayuntamiento de Barcelona reforzó la atención a las personas sin hogar con un dispositivo de seis nuevos alojamientos de emergencia donde se ha acogido a 1.324 personas. Estos espacios, que añaden 700 plazas más a las 2.200 de las que dispone la Red de Atención a las Personas Sin Hogar, aún se mantienen abiertos (con la excepción del equipamiento de Pere Calafell, que está en obras y debe reabrir las puertas este otoño). Además, los tres equipamientos específicos para la atención de mujeres jóvenes y personas con problemas de adicción se consolidarán para mantenerse en servicio más allá de la situación de emergencia y el fin de la pandemia.

Para conocer la situación de las personas atendidas, se han realizado 589 entrevistas de valoración social en las que se ha podido detectar que la gran mayoría, el 74,4 % no habían tenido ningún vínculo previo con los servicios sociales. El resultado también ha puesto de relieve que la situación de sinhogarismo es sobrevenida para muchas personas atendidas por este dispositivo: el 66 % hacía menos de medio año que estaba sin hogar, el 40 % no había dormido nunca en la calle antes de la pandemia y el 32 % lo ha empezado a hacer debido a la crisis.

La gran mayoría de las personas usuarias del servicio, el 84 %, habían tenido empleo, pero solo el 59 %, mediante un contrato, y el 78 % no disponía de ningún ingreso en ese momento. La situación de vulnerabilidad de muchas personas que han utilizado los dispositivos de emergencia se explica por las dificultades a la hora de insertarse en el mercado laboral, ya que cerca de la mitad de las 1.324 personas atendidas o bien se encontraban en situación administrativa irregular (33,0 %), o bien disponían de permiso de residencia pero no de trabajo (16,3 %).

De las 1.324 personas atendidas, el 77 % dormían en Barcelona antes de ser atendidas. El resto estaban en otros lugares o bien no quisieron comunicar de dónde venían por miedo a que no se les permitiera utilizar el dispositivo. A pesar de este temor, no se ha negado este servicio a ninguna persona por este hecho, ya que es un dispositivo de acceso libre, solo condicionado al cumplimiento de una serie de normas para garantizar la convivencia y el respeto mutuo.

Prevención y control de la covid-19

La prevención y el control de la covid-19 en los dispositivos de alojamiento y emergencia, gestionada en colaboración con la Agencia de Salud Pública de Barcelona, ​​ha sido satisfactoria. Se han efectuado 403 pruebas PCR a personas usuarias, con 31 resultados positivos. Dos personas tuvieron que ser hospitalizadas, pero no se ha producido ningún fallecimiento.

La prevención fue una prioridad desde el primer momento y puso en marcha un centro de aislamiento temporal de 30 plazas gestionado por Sant Joan de Déu Servicios Sociales, y en mayo se creó un Hotel Salud en el barrio de la Sagrada Família, donde se ha atendido a 78 personas provenientes también de los centros residenciales del Programa municipal de atención a personas sinhogar. En estos equipamientos estables durante la pandemia se han efectuado 922 pruebas PCR a personas usuarias, 135 de las cuales resultaron positivas y 16 fueron hospitalizadas, sin tener que lamentar ningún fallecimiento.

En cuanto a los y las profesionales, en estos recursos ha habido 29 positivos de un total de 544 pruebas PCR. En los dispositivos de alojamiento de emergencia se han efectuado 247 pruebas PCR que han permitido diagnosticar 8 positivos entre el personal.