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En colaboración con

una demanda vecinal

Barcelona quiere proteger el patrimonio y el tejido histórico de Gràcia

El consistorio trabaja en dos documentos relacionados para garantizar la conservación y el mantenimiento del carácter identitario, la singularidad y las especificidades del casco antiguo

El Periódico

Torre del Rellotge, en la plaza de la Vila de Gràcia.

Torre del Rellotge, en la plaza de la Vila de Gràcia. / ayuntamiento de barcelona

El Gobierno municipal de Barcelona impulsa la revisión del Plan especial de protección del patrimonio histórico-artístico de los barrios tradicionales de la Vila de Gràcia y la modificación del Plan general metropolitano; dos documentos urbanísticos que comprenden una superficie de 218 hectáreas y que incluyen 5.188 parcelas. 

Este cambio de modelo en la protección integrada de los barrios responde a la necesidad de preservar la trama urbana incluyendo aspectos como la rehabilitación de viviendas, la sostenibilidad ambiental y el tejido histórico y vecinal, y de dar respuesta a las demandas vecinales de proteger los elementos más singulares de los barrios.

Revisión del catálogo patrimonial

Se añaden al catálogo 25 elementos o fincas individuales con sus niveles de protección y diez nuevos conjuntos. En total, sumando las fincas individuales y las que forman parte de los conjuntos, entran en el catálogo 457 parcelas, de manera que se pasa de 564 a 1.021.

Todos los elementos nuevos reciben un nivel de catalogación C, que comporta que, si se realizan intervenciones, deben mantener la volumetría original y los elementos comunes y restaurar y recuperar los elementos originales y, si los hay, los jardines que los rodean. 

En caso de que se lleve a cabo cualquier tipo de obra, se requerirá un estudio histórico valorativo. 

Solo hay un elemento que se cataloga como E3: un mosaico de un establecimiento emblemático que se considera elemento de interés paisajístico.

Además, la creación del conjunto de protección de la Vila de Gràcia, del que forman parte 390 edificaciones construidas antes de 1932, no permitirá realizar ningún derribo parcial o total sin un informe preceptivo previo del Ayuntamiento que lo autorice, y se tendrán que mantener las fachadas, la volumetría y los elementos comunes característicos de las edificaciones.

Finalmente, el catálogo obliga a conservar los patios y jardines de las fincas, ya que, de las 35,2 hectáreas de cobertura verde que hay en total, el 59% son privadas.

Modificación del Plan general metropolitano (MPGM)

Se han licitado los trabajos de redacción de la MPGM, que incluye los instrumentos urbanísticos para conservar y mantener el ámbito del tejido histórico de los barrios en clave de regeneración y revitalización, y no de sustitución, y con una visión medioambientalmente sostenible. Se prevé que el concurso se adjudique a principios del 2020 y que a finales de año esté listo el documento.