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EL PRESENTE ES FEMINISTA

Barcelona, con el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres

Solo en la ciudad, una de cada tres mujeres ha sufrido violencia machista grave a lo largo de su vida

M.R.P.

Fotograma de uno de los spots publicitarios de la campaña ’El presente es feminista’

Fotograma de uno de los spots publicitarios de la campaña ’El presente es feminista’

Solo en Barcelona, una de cada tres mujeres ha sufrido violencia machista grave. Se incluye dentro de esta categoría acciones como las agresiones físicas y las violaciones, las amenazas con represalias y la mejora de condiciones a cambio de favores sexuales. También se considera grave el hecho de que la pareja se lleve a los hijos e hijas sin permiso.

Más de la mitad de las mujeres de la ciudad, el 57,5%, asegura haber sufrido violencia machista a lo largo de su vida alguna vez, sin que se incluyan en este porcentaje los comentarios y gestos sexuales y el exhibicionismo.
Estas son algunas de las cifras que recoge la Encuesta de Violencia Machista en Catalunya, realizada en 2016, donde se refleja claramente que el problema continúa siendo de alcance epidémico a pesar de la creciente sensibilización. Una magnitud que genera preocupación internacionalmente; solo en Europa, 62 millones de mujeres han sufrido violencia machista a lo largo de su vida.

Se trata de una problemática que cada vez es más visible. Durante el año 2018, el Hospital Clínic de Barcelona –centro de referencia en la atención a las víctimas de agresión sexual del ámbito sanitario- atendió a 228 personas. Durante el mismo año, el Servei d’Atenció, Recuperació i Acollida (SARA) municipal, que atiende de forma integral a personas que han vivido situaciones de violencia machista, intervino en 1.491 casos.

Las dos cifras, recogidas respectivamente por la unidad especialitzada del Hospital Clínic y por el SARA, son más elevadas en 2018 que en los años anteriores. El aumento se relaciona con la sensibilización de la ciudadanía, que cada vez detecta más ràpidamente las situaciones de violencia machista.

Teniendo en cuenta el número de personas atendidas y asumiendo que solo se denuncia una pequeña parte en proporción a los casos totales, se concluye que hace falta incidir mucho más en la lucha contra la violencia machista. Para ello, es importante trabajar en tres acciones que el Ayuntamiento de Barcelona prioriza.

Sensibilizar a la sociedad


Como cada año, el Ayuntamiento se suma al Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres con una campaña de comunicación que se posiciona, claramente, en contra de todas las formas de violencia machista. En esta ocasión, la campaña se centra en la Barcelona del presente: una ciudad que lucha y se reivindica colectivamente para poner fin a la violencia machista.

Bajo el lema ‘El presente es feminista’, el Ayuntamiento pretende interpelar a los hombres y poner sobre la mesa elementos que faciliten la reflexión sobre su rol activo y la necesidad de construir nuevas masculinidades. Del mismo modo, los anima a atreverse a romper con las complicidades masculinas que, a menudo, no hacen más que perpetuar una estructura de violencia.

Reforzar la prevención


La nueva medida de gobierno ‘Cap a una Barcelona lliure de violències masclistes 2019-2023’ recoge un extenso programa con cerca de cien acciones concretas relacionados con diferentes ámbitos de la sociedad. En relación con la prevención, el ejecutivo local pondrá en marcha un protocolo de abordaje de la violencia machista en el transporte público para detectar, intervenir y comunicar las agresiones y el acoso sexual. En este sentido, el Área Metropolitana de Barcelona tiene previsto ampliar el programa piloto de paradas a demanda del Nit bus de la ciudad.

Treinta y seis espacios de ocio nocturno ya se han adherido al protocolo ‘No callem’, que seguirá creciendo próximamente. Se reforzarán las actividades para promover la educación sexual y afectiva en las escuelas, las familias y la gente mayor, y se extenderá la cobertura de estands antimachistas con puntos móviles que se puedan instalar indistintamente en diferentes lugares de Barcelona.

Atención  integral


Los servicios de atención a la violencia machista que ofrece el Ayuntamiento son gratuitos y confidenciales. Si sufres violencia machista o conoces algún caso cercano, puedes dirigirte al SARA o al SARA Jove (de 12 a 17 años). Si has vivido una agresión sexual, te atenderán a cualquier hora en el servicio de urgencias del Hospital Clínic. También es importante atender a los hombres que han ejercido dicha violencia. Para ello existe el SAH, un servicio voluntario que contribuye a construir nuevas masculinidades.

Esteve Segura: «Los hombres suelen justificar la violencia»

Esteve Segura es responsable del SAH, que actualmente atiende a 330 hombres que asisten de manera voluntaria / JOAN CORTADELLAS

Al Servei d’Atenció a Homes (SAH) acuden aquellos que quieren mejorar sus relaciones personales para evitar el uso de cualquier tipo de violencia.


¿Los usuarios del SAH cumplen un mismo perfil?
La atención al Servei d’Atenció a Homes no está vinculada a ningún control por parte de las instituciones judiciales u otras. Esto hace que los usuarios tengan perfiles diversos en relación a aspectos laborales, culturales, económicos y familiares. También es cierto que en términos generales, podemos decir que los hombres que se dirigen al SAH tienen entre 35 y 55 años, son padres, presentan un ejercicio de las violencias machistas –mayormente de carácter físico y psicológico- con una duración de 1 a 3 años.


En el SAH trabajáis el cambio a través de sesiones grupales.
Nos permiten tratar por iguales las experiencias y situaciones vitales de los hombres en relación a la masculinidad y el género, las relaciones afectivas y de pareja, la crianza o sus emociones. Así podemos identificar y reconocer los comportamientos violentos para asumir la responsabilidad de los actos y sus consecuencias. A través del SAH podemos comprender por qué usan la violencia y buscar alternativas no violentas en sus relaciones.


¿Abandonar la violencia es posible?
El estudio evaluativo (2012-2018) del SAH demuestra que se producen cambios significativos en la eliminación y la reducción de las violencias físicas y psicológicas en los usuarios del programa. Sin embargo, hemos de tener en cuenta que las violencias machistas cuentan con un contexto estructural que las legitima y las determina. Son otras vías o estrategias para ejercer el control y el poder sobre las mujeres, normalizadas en el imaginario social y a la vez invisibilizadas. Hablo, por ejemplo, del humor o la publicidad sexista, la brecha salarial o las desigualdades en el tiempo y la responsabilización de las tareas del hogar y los cuidados.


¿Hay alguna preocupación recurrente entre los usuarios?
Generalmente, los hombres que vienen al servicio no acostumbran a reconocer de manera explícita la violencia y cuando lo hacen, suelen justificarla o minimizarla. Es importante relacionar sus preocupaciones –relacionadas con las relaciones personales- con las violencias que pueden estar ejerciendo. Así los motivamos hacia el cambio. Esto lo trabajamos en las primeras visitas individuales.


¿En qué ámbito detectáis más comportamientos violentos?
La violencia machista con mayor incidencia en el servicio se da en los ámbitos de las relaciones íntimas: afectivas, familiares y de pareja –con más frecuencia en este último-. No obstante, cada vez estamos atendiendo más casos de violencia en el ámbito familiar, sobre todo de los hijos hacia sus progenitores. También entre jóvenes, sobre todo a través del ciberacoso. 


¿El aprendizaje es continuo?
A medida que analizamos la realidad social con perspectiva de género y dedicamos esfuerzos a abordar estas situaciones, más conscientes somos de los retos y límites que tenemos por delante. El feminismo nos ha marcado un camino, un horizonte que nos interpela a todos, y que debemos aprender a transitar, especialmente los hombres.