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EL DERECHO A LA IGUALDAD ANTE LA JUSTiCIA

Asistencia jurídica gratuita para toda la ciudadanía de Barcelona

El Ayuntamiento de Barcelona ofrece hasta 15 servicios de orientación jurídica básica

M.R.P.

Orientación personalizada entre la abogada y mediadora Núria Serra y una usuaria del servicio de orientación jurídica (SOJ).

Orientación personalizada entre la abogada y mediadora Núria Serra y una usuaria del servicio de orientación jurídica (SOJ). / MANU MITRU

Si eres ciudadano de Barcelona, tienes derecho a acceder a los servicios de asesoramiento jurídico -de carácter público y gratuito-, independientemente de tu situación económica y administrativa.

Con el objetivo de garantizar la igualdad ante la justicia, el Ayuntamiento de Barcelona ofrece -con la colaboración del Il·lustre Col·legi de l’Advocacia de Barcelona- una orientación básica en todas las materias: derecho civil, penal, administrativo, familiar, y laboral, entre otros. Para ello, y especialmente para que todo aquel que viva en Barcelona tenga conocimiento de la existencia de dichos servicios jurídicos municipales, el Ayuntamiento ha puesto en marcha la campaña ‘És el teu dret’.

El Ayuntamiento de Barcelona ofrece hasta 15 servicios de asesoramiento jurídico gratuito dirigidos a colectivos muy diversos. En casi todos los casos, el protocolo es el mismo: las personas que quieran acceder a la orientación deben pedir previamente una cita. Pueden hacerlo de manera presencial, telemáticamente o a través de una llamada telefónica. Es entonces cuando los profesionales ponen en marcha la atención personalizada a través de una entrevista presencial entre un abogado y la persona solicitante.

Después del primer encuentro y tras analizar el caso, se define el tipo de orientación que se llevará a cabo. Una gran parte de las solicitudes provienen de causas judiciales que ya están en trámite y que acaban derivando en la asignación de un abogado de oficio. Otras veces, provienen de la falta de conocimientos jurídicos. En este caso, el experto de los servicios municipales se ocupa de aclarar e informar debidamente sobre el contenido de los documentos en cuestión, que pueden ser contratos de alquiler o de suministro, entre otros.

20.000 solicitudes al año

Los servicios municipales de asistencia jurídica responden a una clara demanda de orientación básica en el ámbito jurídico por parte de la ciudadanía. Sin ir más lejos, “actualmente el Ayuntamiento de Barcelona atiende entre 1.500 y 2.000 solicitudes mensuales”, afirma Aida Guillén, directora de Serveis de Drets de Ciutadania.

El asesoramiento jurídico y la información sobre procedimientos y derechos en los ámbitos de la migración, la protección internacional y el retorno voluntario es uno de los servicios que recibe más solicitudes. De acuerdo con Guillén, “las tramitaciones de extranjería como las órdenes de expulsión del país, la renovación y modificación del NIE y el reagrupamiento familiar son algunos de los casos más habituales”. A pesar de esta circunstancia, no solo los colectivos en situación de vulnerabilidad acceden al servicio, ya que las herramientas municipales de acceso al asesoramiento jurídico gratuito están abiertas a la ciudadanía en general. 

Orientación y mediación

Barcelona es una ciudad cosmopolita y heterogénea donde conviven personas de realidades muy diversas y con sensibilidades de distinta índole. Con el fin de facilitar el buen entendimiento entre los ciudadanos de Barcelona, el Ayuntamiento ofrece el Servei d’Orientació Jurídica i Mediadora (SOJ). En este caso, la atención personalizada pasa primero por aconsejar sobre las alternativas jurídicas del problema en cuestión. La opción más conveniente para ambas partes del conflicto es la mediación. Los servicios municipales ponen a disposición de la ciudadanía un profesional que, desde una posición neutral, pueda ayudar a negociar una solución que no pase por los tribunales.

Esta opción solo es posible si los dos bandos están dispuestos a conciliar. En caso contrario, el SOJ puede asesorar sobre otras vías alternativas de resolución jurídica, que en función del caso podrían llegar a los juzgados. 

Derechos de las familias

Las separaciones, los divorcios y las medidas de guardia y custodia son algunos de los derechos que pertenecen a las familias de Barcelona. El Ayuntamiento vela por garantizar que estos se cumplan a través de la orientación jurídica en los centros de Servicios Sociales. Unos espacios que en la última década se gestionan desde el Institut Municipal de Serveis Socials de Barcelona (IMSSB); herramienta de la Administración que tiene como objetivo profundizar y mejorar continuamente las políticas públicas de protección social. Un amparo que “se debe formular en positivo: no se protege al problema, sino a las personas”, expone la memoria del IMSSB. 

Los usuarios de Servicios Sociales también pueden solicitar la orientación jurídica en caso de modificaciones de la capacidad de las personas, desahucios, embargos por cobro de deudas, contratos de alquiler o de préstamo hipotecario; todos estos enmarcados en el derecho civil. 

Atención a las víctimas

Cualquier persona víctima del comercio ilegal de seres humanos -con el propósito de convertirlos en esclavos y apropiarse de su dignidad, libertad y trabajo-, también conocido como trata, “es atendida y en algunos casos, representada jurídicamente de manera gratuita por los profesionales del Ayuntamiento”, afirma la directora de Serveis de Drets de Ciutadania, Aida Guillén. Así es, independientemente de cuál sea la finalidad de la explotación, que puede ser sexual, laboral, adopción ilegal, matrimonio forzado, comisión de delitos, trabajo forzado, extracción de órganos y servidumbre doméstica. 

Cabe considerar que la trata es la segunda actividad ilegal más lucrativa del mundo, siendo el 70% de las víctimas mujeres y niñas, hecho que visibiliza el machismo estructural en la citada práctica delictiva. 

La Unitat contra el Tràfic d’Éssers Humans, también conocida como UTEH por sus siglas, es una unidad pionera en el Estado y atiende cerca de 500 mujeres al año.

Martina López: «Entendí mi caso cuando vi situaciones parecidas»

Usuaria del Servicio de Orientación y Mediación (SOJ) del Ayuntamiento de Barcelona. / ALVARO MONGE

Residente en el barrio de Gracia, Martina López, nombre bajo el que pide ocultar su identidad real, acudió a los servicios municipales en búsqueda de asesoramiento jurídico por problemas de ruidos con vecinos. Es una de las  usuarias del Servicio de Orientación Jurídica y Mediación (SOJ) del Ayuntamiento de Barcelona.

¿Cuál es la raíz del conflicto con sus vecinos?
El problema se inició con obras en el piso de los vecinos a horas y días intempestivos. Más adelante fue la música, la televisión, portazos, golpes, conversaciones en voz muy alta con ventanas abiertas en cualquier momento del día y también de noche.

¿Con qué métodos ha intentado resolver el problema?
Hablé directamente con los vecinos de manera pacífica en varias ocasiones: les pedí que moderasen los ruidos en la medida de lo posible. Utilicé el argumento de la fragilidad de los materiales de construcción de la vivienda y de la facilidad con que se escucha cualquier impacto por ligero que sea. Las respuestas fueron evasivas. Me dijeron, en actitud defensiva, que era la única vecina de la comunidad que se había quejado y que, probablemente, “era demasiado delicada”.

Entonces decide que el Ayuntamiento de Barcelona debe intervenir.
Decidí acudir a un servicio de asesoramiento jurídico cuando, en una reunión de la comunidad, el presidente y el administrador de fincas consideraron que el problema por ruidos solo afectaba a una persona: nadie más se unió a mi queja. Por ello, dieron carpetazo al asunto. En el resto de pisos había casi exclusivamente estudiantes extranjeros que no pasaban mucho tiempo en casa y para ellos no era una molestia.

¿Cómo conoció los servicios de asesoramiento jurídico?
Conocí el servicio municipal gracias al programa ‘Tot és possible’ de la emisora de radio RAC 1. Llamé para que me orientaran y me recomendaron acudir a varios servicios de mediación (dos de ellos privados y uno municipal). Nunca antes había oído hablar de ello.

Y solicitó la atención personalizada.
La profesional que me atendió me dedicó una hora en la que pude exponer el problema. En todo momento se mostró receptiva y empática. Me dio detalles sobre los procedimientos que tenía a mi alcance, entre ellos el servicio de mediación que ofrece el Ayuntamiento de Barcelona. Agradecí su claridad cuando me expuso los pros y los contras de las acciones que pudiera emprender, y no me creó expectativas irreales. Conocer situaciones parecidas me ayudó a entender mejor cómo podría desarrollarse mi caso.

¿En qué punto se encuentra el caso?
Todavía no he iniciado el proceso de mediación. Es complicado evidenciar los ruidos constantes, y más aun si son durante el día. Solo así la Ley puede obligar a los vecinos a cambiar malos hábitos. Estoy decidida a intentar la mediación aunque necesitaría, como mínimo, que los causantes de estas molestias aceptaran que tenemos un conflicto. Y ese es el punto que me hace temer una negativa a dialogar por su parte.

Está en su mano convencer a los vecinos.
Sí. Los profesionales del Ayuntamiento se han ofrecido a mediar en cuanto las dos partes acepten una vía de solución al problema. En caso contrario, la convivencia con los vecinos podría empeorar.