Ir a contenido

En colaboración con

ATENCIÓN A LA CIUDADANÍA

Servicios esenciales, gestión pública

El nuevo Plan de Recursos Humanos del Ayuntamiento de Barcelona ha permitido reforzar los servicios básicos y esenciales para la ciudadanía

Destaca la incorporación de recursos humanos de la mano de perfiles técnicos y cualificados

M. Ruiz

Imagen de una anterior convocatoria de oposiciones del Ayuntamiento de Barcelona.

Imagen de una anterior convocatoria de oposiciones del Ayuntamiento de Barcelona. / AYUNTAMIENTO DE BARCELONA

La aparición de regulaciones de contención del gasto en recursos humanos desde el año 2010 ha dificultado el relevo generacional y ha llevado a la externalización y privatización de servicios anteriormente gestionados por el Ayuntamiento de Barcelona. La reducción de personal ha hecho disminuir la capacidad de respuesta de la prestación de estos servicios a la ciudadanía y ha contribuido a la precarización de las condiciones laborales de las trabajadoras y los trabajadores externos.

En este sentido, el Plan de Recursos Humanos 2016-2019 impulsado por el Ayuntamiento de Barcelona ha abierto un proceso hacia un cambio de paradigma para revertir la tendencia a la privatización, mejorar la calidad de los servicios públicos, y modernizar y acreditar la función pública de la mano de perfiles técnicos cualificados, sobre todo aquellos que prestan una atención directa a la ciudadanía y son considerados básicos para el buen funcionamiento de la ciudad y el bienestar de las personas residentes en Barcelona.

«El personal funcionario, y los que ofrecemos una atención directa todavía más, tenemos que estar preparados para ayudar”, explica en una entrevista Roser Jiménez, jefa de la Oficina d’Atenció al Ciutadà del distrito de Sant Andreu, en defensa de la profesionalidad de los equipos técnicos municipales, en los cuales se enfoca el Plan de Recursos Humanos para cumplir su objetivo principal, ofrecer un servicio próximo y de calidad a la ciudadanía.

Del mismo parecer es Noelia López, sargento de la Unitat de Investigació i Prevenció de l’Accidentalitat de la Guàrdia Urbana, cuando afirma que “Somos personas que trabajamos para personas, con vocación de servicio muy clara”.

Bolsas de Trabajo

El mandato del Ayuntamiento ha puesto el foco en cubrir los puestos de trabajo más esenciales y los ámbitos más afectados por las jubilaciones. Es por este motivo que una de las principales líneas de trabajo que ha seguido el Ayuntamiento en el Plan de Recursos Humanos ha sido la convocatoria de 1.000 plazas nuevas y la reposición de 900 jubilaciones a través de 18 bolsas de trabajo, que han incorporado perfiles técnicos y cualificados a la plantilla municipal.

Desde el año 2016, el Ayuntamiento también trabaja para remunicipalizar determinados servicios básicos para la ciudadanía, como los servicios sociales. En este contexto, se enmarca la recuperación de la gestión directa de tres escuelas para la primera infancia o la atención sanitaria a domicilio en fines de semana y festivos.  

Además, en los últimos cuatro años, 110 contratos que comportaban la externalización de 200 personas han pasado a ser de gestión directa municipal y han supuesto una reducción del 13% del número de contratos externalizados.

Oferta Pública

La otra gran línea de actuación del Plan de Recursos Humanos ha sido la aprobación de una oferta pública de 2.421 plazas, la convocatoria más grande realizada por el Ayuntamiento de Barcelona, 1.343 de las cuales se convocarán en el primer trimestre de este año. Debido a este hecho, será posible reforzar los servicios básicos y esenciales por la ciudadanía y consolidar la plantilla municipal reduciendo la temporalidad del personal actual.

En función de las bajas y jubilaciones, se ofrecerán plazas de trabajo que permitan reducir la temporalidad laboral de trabajadoras y trabajadores municipales. A su vez, esta oferta pública permitirá generar bolsas de trabajo para cubrir futuras necesidades.

“Después de varios años de interina como maestra de educación infantil, la posibilidad de acceder a una plaza fija en una escuela pública es una gran oportunidad para avanzar en mi ámbito profesional”, explica Laura Garcia, maestra interina en una clase de P4, para quien la convocatoria del Ayuntamiento supone una posibilidad para dar un paso adelante en su vocación y el logro de nuevos retos.

Desarrollo Profesional

El último punto donde se ancla la puesta en marcha del Plan de Recursos Humanos del Ayuntamiento de Barcelona es una serie de acciones que permiten la mejora profesional de la plantilla municipal.

En la voluntad de reforzar los equipos técnicos y humanos, el Ayuntamiento cuenta con una serie de herramientas para velar que el nuevo personal pueda incorporarse y adaptarse a su lugar de trabajo y conste de un acompañamiento durante los primeros meses de trabajo, así como para crear equipos humanos que colaboren y puedan constar de un reciclaje constante de sus funciones y habilidades en su puesto de trabajo. Es un elemento esencial para procurar que la calidad de los equipos técnicos sea la esperada, y a su vez el servicio prestado.

«Nuestros superiores confían mucho en nosotros y esto es importante. Como arquitecto joven, que hace carrera, es importante sentirse valorado y escuchado, y ellos nos hacen caso, saben qué cosas podemos mejorar y nos tienen en consideración», explica Roger Pedro, parte del Departamento de Proyectos y Obras del Instituto Municipal del Paisaje Urbà. «Es importante no tener solo un trato jerárquico y profesional, sino también una relación humana», añade Roger.

«El trabajo que nosotros realizamos, implicados e ilusionados, es trabajar para la ciudad, hacer que una ciudad tan grande como Barcelona funcione», afirma a su vez Roser, quien es, finalmente, testimonio y ejemplo de servicio y atención a la ciudadanía.
 

Albert Lisbona, trabajador social del Centre de Serveis Socials de La Marina: "Ayudar a la gente aporta un refuerzo muy positivo"

Albert Lisbona es uno de los más de 500 trabajadores y trabajadoras sociales del Ayuntamiento que, día a día, atienden y ayudan a centenares de personas. Un servicio básico para el bienestar de la ciudadanía que el consistorio ha reforzado con su plan de recursos humanos. Desde la primera línea de atención al público, Albert explica que no solo le gusta su trabajo, sino que le hace feliz. 

¿En qué consiste tu trabajo en el centro? 
Estoy en la unidad de primeras acogidas, y somos un poco la primera imagen de la gente que llega al centro por primera vez. Nosotros trabajamos de manera muy ágil con muchas familias y de manera constante para poder llevar a cabo todas las gestiones necesarias para ayudarlas. Va mucho con mi forma de ser: ágil y constante. 

¿Qué otras cualidades se necesitan para ser trabajador social? 
Tienes que sentir interés por las personas, por la comunidad, por el mundo en el que vivimos... Hacer de Barcelona una ciudad mejor para todos aquellos que vivimos, tendría que ser tu aspiración principal. A nivel más personal, tienes que saber escuchar activamente aquello que te explica el otro, tener la capacidad de ponerte en su lugar para poder entender su situación y sus problemas... Y paciencia. Tienes que tener mucha paciencia. 

¿Qué aporta este trabajo que no lo haga otro? 
El hecho de poder ayudar a que la gente haga un cambio en su vida y gracias a ti consiga superar dificultades y solucionar sus problemas te genera la sensación de estar haciendo el bien por alguien. 

¿Encuentras que es un trabajo difícil? 
Cuando entras aquí, sabes que te explicarán problemas, y muchas veces son muy importantes. Esta parte es muy difícil, pero lo asumes como un hándicap de tu trabajo, pero también te recompensa cuando ves como las personas que vienen al centro han podido rehacer su vida, han podido realizar cambios significativos en su día a día o sencillamente te dan las gracias por el trabajo hecho. Esto es el mejor de mi trabajo, lo que más me llena. 

¿Cómo lo haces para mantener una separación entre la vida personal y la profesional? 
Cuando empecé el trabajo me enseñaron que, para dedicarte a esta profesión, te tienes que imaginar que llevas una bata como la de los médicos. En el momento en que entras al centro te la pones y te conviertes en un trabajador social, pero tienes que aprender a colgarla al salir por la puerta. 

¿Qué te ayuda a recuperarte de lo que vives en tu día a día? 
Cada tarde ando un par o tres de horas, no solo para cuidarme físicamente, sino también mentalmente. Intento ir a la playa y a la montaña tres o cuatro tardes a la semana y paso el rato mirando al cielo, escuchando las olas... Es fantástico para descansar la mente.

¿Cuáles son las situaciones que más fortaleza mental requieren? 
Las entrevistas más duras que hago son a víctimas de violencia de género. Son entrevistas muy complicadas que pretenden resolver situaciones muy difíciles, y a pesar de que te encuentres a menudo con estos casos, nunca te acostumbras y siempre te hieren. 

¿Crees que la gente valora suficientemente vuestro trabajo? 
No siempre, pero por un tema de desconocimiento. En cualquier caso, yo me centro en hacer bien mi tarea y mejorar cada día.