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SHARING CITIES SUMMIT 2018

Afrontando retos urbanos globales

Sharing Cities Summit es una cumbre internacional de expertos y ciudades que analiza los diferentes tipos de plataformas digitales, como la Wikipedia, Uber o Airbnb

Anna Rocasalva

Afrontando retos urbanos globales

Ayer se dio el pistoletazo de salida a la tercera edición de la Cumbre de Ciudades Colaborativas, Sharing Cities Summit 2018, que tiene lugar en Barcelona del 12 al 15 de noviembre y donde participan 48 ciudades de todo el mundo para debatir los nuevos retos que plantea la economía de plataforma y la economía colaborativa, en el marco de la celebración del Smart City Expo World Congress 2018 (SCEWC 2018), donde habrá un stand para hacer debates, charlas y ponencias.

Sharing Cities Summit es una cumbre internacional de expertos y ciudades que analiza los diferentes tipos de plataformas digitales, como la Wikipedia, Uber o Airbnb, por ejemplo, y cómo afectan a la vida de las urbes y qué medidas se pueden tomar para potenciar sus efectos positivos y paliar los aspectos negativos. El encuentro,que se celebró ayer en el Disseny Hub Barcelona y en el edificio MediaTIC, es fruto del trabajo de internacionalización impulsado por el Ayuntamiento, junto con el grupo de investigación Dimmons, de la Universitat Oberta de Catalunya, que ha permitido establecer acuerdos de colaboración con grandes ciudades del mundo, como Nueva York.

LA DECLARACIÓN 

El objetivo de la cumbre es la Declaración de las Ciudades Colaborativas, un marco común entre ciudades para reforzar su colaboración acerca de la economía de plataforma. Definida como “consumo y producción colaborativo de capital y trabajo entre grupos distribuidos apoyado por una plataforma digital”, está creciendo de forma rápida y exponencial, y se ha convertido en una de las principales prioridades de los gobiernos de todo el mundo, debido al fuerte impacto sobre la vida y el desarrollo económico de las ciudades.  

El impacto disruptivo de los casos más conocidos, como Airbnb o Uber, generan una gran controversia pública. Pero también existen modelos alternativos de éxito que son socialmente responsables, como el procomún, el cooperativismo de plataforma y las organizaciones descentralizadas basadas en una economía social y el conocimiento abierto. Por lo tanto, la Declaración propone una diferenciación entre los modelos de plataforma en función del impacto que producen, y define el compromiso de las ciudades en las políticas de apoyo a las plataformas según esta diferenciación.

Es decir, la Declaración es particularmente relevante para reivindicar la soberanía de las ciudades a la hora de entrar en negociaciones con plataformas digitales y para hacer respetar las normas locales y el marco legal, además de los derechos de los ciudadanos usuarios de las plataformas. Por lo tanto, el propósito es establecer protocolos digitales y estándares para garantizar el cumplimiento de las normativas de cada ciudad, previendo mecanismos de sanción en caso de infracciones. Un aspecto importante a destacar es que Barcelona abrirá una oficina dedicada a desarrollar el plan para llevar a cabo la colaboración entre ciudades después de la Cumbre.