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Cristina Rey, enfermera de salud comunitaria: "Trabajamos para mejorar la salud de los barrios"

Rey trabaja codo con codo con diferentes agentes del territorio con el objetivo de mejorar la salud de los barrios y, muy especialmente, de los más vulnerables: niños, personas dependientes y gente mayor

LUIS BENAVIDES / BARCELONA

Cristina Rey, enfermera de salud comunitaria.

Cristina Rey, enfermera de salud comunitaria. / JOAN CORTADELLAS

Cristina Rey es enfermera de salud comunitaria de la Agència de Salut Pública de Barcelona y desde el 2009 trabaja codo con codo con diferentes agentes del territorio, desde Servicios Sociales a entidades vecinales pasando por escuelas y centros de día para gente mayor, con el objetivo de mejorar la salud de los barrios y, muy especialmente, de los más vulnerables: niños, personas dependientes y gente mayor.

–¿Qué se entiende por salud comunitaria?

–Es un modelo de atención preventiva, en el que participan diferentes agentes, principalmente los propios vecinos. Se trata de analizar la situación, ver qué necesita la población y qué equipamientos tiene a su disposición. A partir de aquí, se trabaja en red para intentar que la salud de los vecinos mejore.

–Cada barrio tiene unas singularidades, unas necesidades concretas.

–Sí, en el caso de Nou Barris, el  distrito que tengo asignado desde hace cuatro años, tenemos detectados problemas comunes como una alimentación inadecuada y, en el caso de los más mayores, soledad y aislamiento. 

–Una vez detectadas las carencias o problemática, actuáis.

–Sí, tenemos algunos programas como ‘Salut i Escola’ y ‘Salut als barris’, este último más enfocado a la gente mayor de barrios como Roquetes, Verdú y Can Peguera; pero también diseñamos intervenciones concretas, a medida, trabajando en red, coordinando diferente actores. Por ejemplo, si detectamos que ciertas personas no salen de casa por problemas de movilidad nos ponemos en contacto con otras entidades como Creu Roja, por ejemplo, que tienen voluntarios que se dedican a ayudar y acompañar a estas personas.

–La pobreza energética es uno de los problemas más extendidos en este distrito.

–Sí, está entre los distritos con más casos de familias en situación de pobreza energética.

–Y esta problemática continúa, también en verano.

–La pobreza energética no va solamente de los problemas económicos para encender la calefacción. La pobreza energética está muy relacionada con las condiciones precarias de algunas viviendas. Algunas están tan mal que no pueden instalar un aparato de aire acondicionado. Antes sería necesario reformar el piso. Por no hablar de las dificultades que tendrían para pagar una factura de la luz abultada.

–Hay alternativas al aire acondicionado, mucho más sostenibles y económicas.

–Sí, y no me refiero a los ventiladores, que en los hogares de las personas mayores pueden ser un peligro por tropezones. En espacios como las ‘Escolas de Salut de Gent Gran’, una iniciativa de la Agència de Salut Pública de Barcelona pero con carácter comunitario, les damos consejos para evitar los golpes de calor, que a ciertas edades pueden ser muy peligrosos.

–¿Qué tipo de consejos?

–Bajar las persianas, evitar bajar a la calle en las horas de máximo calor, que usen gorra o sombrero, que se pongan crema solar de protección 50 y, sobre todo, beber mucha agua.

–Conceptos básicos.

–Bueno, hay cosas como hidratarse, beber agua, que no lo tienen muy presente. Es curioso pero las personas mayores no suelen tener sed. Si fuera por ellos, apenas beberían agua. Les recomendamos que cuando estén en casa tengan a mano un vaso y una botella de agua.

–¿Y le suelen hacer caso?

–Sí, sí, toman nota y luego en casa siguen nuestros consejos. Las personas mayores son muy agradecidas. 

Páginas de información de la ciudad realizadas con la colaboración del Ayuntamiento de Barcelona.