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NUEVOS PROCESOS PARTICIPATIVOS

La ciudadanía toma partido

La combinación de virtualidad y reuniones presenciales es un factor clave en la nueva democracia

El consistorio pone en marcha dos nuevos procesos participativos en Gràcia y Eixample

Taller de pintura en la Rambla de Santa Mònica, previo al debate sobre el futuro de la vía.

Taller de pintura en la Rambla de Santa Mònica, previo al debate sobre el futuro de la vía. / AJUNTAMENT DE BARCELONA

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L. Benavides

Unas 25.000 personas se han registrado en la web Decidim.Barcelona, lanzada en febrero de este mismo año, para participar en los procesos participativos organizados. El número de participantes aumenta, hasta 40.000, si se añaden las personas que han asistido a alguna de las reuniones presenciales. «La potencia de la plataforma radica precisamente en la manera en la que conecta las citas y encuentros presenciales con la actividad digital. La plataforma garantiza la transparencia y el acceso a la información», explica Xabier Barandiaran, responsable de Inovación Democrática del Ayuntament de Barcelona. «La plataforma organiza y sistematiza la participación -continúa Barandiaran- como si se tratase del cerebro colectivo de la ciudad».

La llamada democracia participativa persigue devolver a la ciudadanía la soberanía popular, delegada en los representantes políticos. «No se trata simplemente de dar la opinión sino de retomar esa soberanía, esa capacidad de decisión y de elaboración de políticas públicas de manera colaborativa», apunta el responsable de Inovación Democrática.

PRESUPUESTOS

El Ayuntamiento pone ahora en marcha dos nuevos procesos participativos a través de la plataforma Decidim.Barcelona, una herramienta on line que permite a la ciudadanía hacer aportaciones, priorizar actuaciones y hacer seguimiento de las mismas. Estos dos nuevos procesos participativos permitirán a los vecinos de los distritos de Gràcia y Eixample decidir en qué y cómo se debe invertir parte del presupuesto del 2018. «A diferencia de otros procesos participativos, el resultado será vinculante. Eso significa que lo que vote la gente es lo que se implementará», subraya Laia Forné, responsable de la dirección de Democracia Activa y Descentralización.

PRUEBAS PILOTO

En concreto, los vecinos del Eixample podrán decidir en qué se invierten 500.000 euros. Podrán «proponer, priorizar y escoger proyectos vinculados a la promoción de la cultura; mujeres, feminismo y diversidad sexual; economía social y solidaria; gente mayor y calidad del aire», detallan fuentes municipales. Una vez recogidas las prioridades según los participantes, un equipo técnico realizará la evaluación económica. A partir de aquí, se seleccionarán los proyectos hasta alcanzar los 500.000 euros de gasto.

Los vecinos de Gràcia, por su parte, podrán decidir en qué se invierten 150.000 euros destinados a diferentes proyectos repartidos en tres ejes: el fomento de la cultura (centrado en los barrios del Coll, Vallcarca y Els Penitents i la Salut); mujeres, feminismos y diversidad; y economía social y solidaria.

En esta segunda prueba piloto, el proceso participativo contará con la decisión de los vecinos empadronados en el barrio, que decidirán en tres mesas de trabajo diferentes (presenciales, no virtuales) qué proyectos se llevarán a votación en la plataforma digital. «La metodología es una de las novedades principales de esta prueba piloto en Gràcia, pues se apuesta por un proceso muy presencial, de coproducción de proyectos», explica la responsable de Democracia Activa y Descentralización.

La justa hibridación entre la actividad virtual y las reuniones presenciales parece la clave. «Las pruebas piloto nos permiten experimentar con metodologías diferentes. Y lo hacemos no tanto para ver cuál funciona mejor, sino para saber cuáles son los puntos fuertes y débiles de cada metodología y transitar hacia un modelo que combine las dos metodologías», puntualiza Forné. «En ambos casos -continúa Forné- la evaluación la hace cada distrito, en coordinación con las áreas afectadas».

La ciudadanía es pieza clave en todos estos procesos participativos, pues incluso los ejes escogidos para las pruebas piloto en Gràcia y Eixample son el resultado de otro proceso participativo, el que permitió construir colectivamente el Pla d'Acció de Districte (PAD).

FUNCIONAMIENTO

Una diferencia importante entre Decidim.Barcelona y otras plataformas digitales es que la primera es de código libre y abierto. Eso significa que cualquier persona puede copiarlo, usarlo (para su barrio, su asociación o su cooperativa), mejorarlo o auditar su seguridad. «Decidim.Barcelona es ahora mismo el proyecto de software libre más grande del Ayuntamiento», precisa el responsable de Inovación Democrática, quien avanza la próxima celebración de un Metadecidim. Y es que los días 25 y 26 de noviembre el Macba acogerá unas jornadas participativas para diseñar el futuro de la plataforma junto a la ciudadanía y diversas organizaciones sociales.

REQUISITOS

Cualquier persona puede participar en Decidim.Barcelona, pero solo pueden apoyar las propuestas las personas empadronadas en la ciudad pues se trata de tomar decisiones que afectarán a las personas que viven en el municipio. Las personas no empadronadas que quieran participar pueden acudir a los debates presenciales, y también pueden lanzar una propuesta o comentar las existentes en la plataforma.

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Asimismo, no es imprescindible tener un teléfono móvil o conexión a internet para poder participar. Todas las acciones relacionadas con las propuestas, desde la creación a la votación, también se pueden hacer presencialmente. 

Páginas de información de la ciudad realizadas con la colaboración del Ayuntamiento de Barcelona.