Tras estudiar las propuestas

Las marchas del 8-M, prohibidas en Madrid, pero autorizadas en Catalunya

  • La delegación del Gobierno en la capital española no avala ninguna de las movilizaciones solicitadas para los días 7 y 8 de marzo en esa comunidad

  • La Generalitat afirma que el "derecho a reivindicar" prevalece, pero recuerda que debe desempeñarse con todas las medidas de seguridad anticovid

Manifestación para conmemorar el 8 de marzo, día internacional de la mujer, en Madrid en el 2016.

Manifestación para conmemorar el 8 de marzo, día internacional de la mujer, en Madrid en el 2016. / JOSÉ LUIS ROCA

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Después de varios días de polémica, finalmente no habrá ningún tipo de marcha o concentración con autorización oficial con motivo del 8-M en la Comunidad de Madrid. La Delegación del Gobierno ha comunicado este jueves que se prohíben todas las manifestaciones convocadas en la región los días 7 y 8 de marzo. Por el contrario, sí que habrá movilizaciones en otros puntos de España como Catalunya, Navarra o Murcia, cumpliendo las medidas preventivas. En Barcelona, por ejemplo, en la manifestación estática que tendrá lugar en el Paseo de Gràcia podrán participar hasta 3.500 personas.

Sin embargo, la Delegación del Gobierno en Madrid anunció esta mañana, por sorpresa, que tras estudiar "detalladamente" todas las propuestas de convocatorias, los recorridos, la previsión de asistencia, la duración "y teniendo en cuenta las posibles confluencias de distintas concentraciones multitudinarias en varias zonas de Madrid", se ha tomado "la decisión firme de prohibir, por motivos de salud pública, todas las manifestaciones y concentraciones, en un momento en el que la Comunidad de Madrid sigue siendo uno de los territorios de España con mayor índice de contagios, así como de personas hospitalizadas, por encima de la media nacional".

Posteriormente el Delegado del Gobierno, José Manuel Franco, ha argumentado en rueda de prensa que era tal el volumen de peticiones recibidas que, según los convocantes, se hubieran concentrado en diversos puntos más de 60.000 personas, sin contar las que pudieran acudir por su cuenta y sin registrarse. "Sinceramente, por responsabilidad, seriedad y sentido común" tocaba prohibir las concentraciones, en función de "criterios objetivos" emitidos por varios organismos, según ha precisado.

Asimismo, ha informado de que se han reunido con varios de los convocantes para invitarles a "demostrar sus legítimas y justas reivindicaciones" de otra forma y se ha mostrado convencido en la "responsabilidad" de los madrileños y las organizaciones a la hora de cumplir la prohibición.

Catalunya dice que adelante

En Catalunya, la Generalitat permitirá que se lleven a cabo todas las concentraciones solicitadas para el próximo 8-M, aunque ha advertido de que se tendrán que cumplir de forma "escrupulosa" las restricciones y medidas preventivas vigentes, entre ellas sobre el aforo, para evitar el contagio de la covid. Los 'consellers' de Interior, Miquel Sàmper, y de Salut, Alba Vergés, destacaron este jueves que "el derecho a la reivindicación debe prevalecer", siempre dentro del marco de la seguridad que imponen las medidas anticovid. "Tenemos el convencimiento de que serán actos que se organizarán con todas las garantías", subrayó Vergés.

La Generalitat ha recibido ya más de una cincuentena de notificaciones para concentraciones feministas, tanto el 7 de marzo por la tarde como el 8 de marzo. Este año, dijo Sàmper, el criterio que más se ha supervisado ha sido el de que se cumplan los aforos en los lugares escogidos para las distintas movilizaciones.

El Gobierno

En este contexto, la ministra de Igualdad, Irene Montero, que el miércoles confirmó que ningún miembro del Gobierno asistiría a las manifestaciones para cumplir con la pauta marcada por la titular de Sanidad, Carolina Darias, de que "no ha lugar" a las movilizaciones, ha señalado que como miembro del Ejecutivo está obligada a acatar las recomendaciones sanitarias pero a su vez ha lamentado que se quiera "criminalizar" al movimiento feminista.

Y es que, una vez más, el 8-M está marcado por la polémica, después de que el año pasado se pusiera en cuestión que se permitieran multitudinarias manifestaciones cuando el virus ya avanzaba sin control por España. Pocos días después, llegó el cierre de los colegios y el confinamiento completo.

El desafío

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En Madrid, las principales citas habían sido convocadas por la Comisión 8-M, que tradicionalmente organiza las marchas multitudinarias, y por el '8-M Movimiento Feminista de Madrid', que aglutina a la principal organización contraria a la 'ley trans' que promueve el Ministerio de Igualdad. La división en el movimiento feminista en torno al borrador legal que permite el cambio de sexo y nombre registral a las personas trans sin necesidad de hormonación se había reproducido este año en las convocatorias reivindicativas previstas en Madrid. Así, la Comisión 8M había organizado, por un lado, cuatro concentraciones de hasta 500 personas. Y el Movimiento Feminista un acto en la Plaza de Callao de 250 mujeres, previamente acreditadas.

Tras conocer la decisión de la Delegación del Gobierno, la Comisión 8M ha avisado de que "el movimiento feminista estará el 8 de marzo" y el colectivo Movimiento Feminista que recurrirá la decisión. Asimismo, el sindicato de estudiantes ha decidido mantener las protestas contra una prohibición que juzga de "antidemócrata". A su vez, el secretario general de UGT ha criticado que se prohíba el 8-M mientras que "la ultraderecha y los fascistas hacen lo que les da la gana", en referencia a que sí se autorizan actos de protesta organizados por Vox o por negacionistas.