durante el confinamiento

Las sospechas cercan a Ayuso por el apartotel donde se aloja

La presidenta madrileña vive desde el 16 de marzo en una estancia del grupo Room Mate, de Kike Sarasola por el que paga "de su bolsillo" 80 euros

El empresario, indignado ante lo que considera un machaque: "Vendo habitaciones, y camas. Me da igual que sea Pablo Iglesias o Ayuso", se defiende

Isabel Díaz Ayuso y Kike Sarasola.

Isabel Díaz Ayuso y Kike Sarasola. / CHEMA MOYA / EFE / ENRIQUE CIDONCHA

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Europa Press

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha encadenado una nueva polémica política por el pago de un apartotel de lujo en el que está alojada desde el 16 de marzo, perteneciente a la cadena hotelera Room Mate Group, empresa que, al igual que el Gobierno regional, asegura que la dirigente popular abonará "personalmente" la factura. Pero las partes han ofrecido en los últimos días versiones distintas al respecto, hay fechas que no cuadran y se ha descubierto un sospechoso cambio de contrato.

Según publicó el lunes la revista 'Vanity Fair', Ayuso está instalada desde el 16 de marzo, después de dar positivo por coronavirus, en un apartotel de lujo propiedad del empresario Kike Sarasola y ubicado en el centro de Madrid, cerca del Teatro Real. La presidenta argumentó que así podría trabajar de forma segura mientras pasaba la preceptiva cuarentena de 14 días. Sin embargo, Room Mate sostuvo en un comunicado que el acuerdo para poner la vivienda a disposición de la comunidad se firmó "antes del inicio del estado de alarma", que se produjo el 14 de marzo, "ya que [Ayuso] necesitaba un lugar óptimo para la gestión de la crisis durante la situación excepcional".

La cadena de hoteles ha asegurado que Ayuso pagará "personalmente" la factura del apartamento, "sin coste alguno para la Comunidad de Madrid", corroborando así la versión dada por el Gobierno regional. Al tratarse de un uso del apartamento en larga estancia, el precio estipulado es de 80 euros por noche, según Room Mate.

Contratos bajo sospecha

No obstante, la polvareda ha ido a más. El 6 de mayo, la Comunidad de Madrid aprobó un gasto de 806.193,19 euros para la contratación, durante tres meses, de los servicios necesarios para atender a las personas mayores en dos hoteles que se han adaptado como residencias. El pasado martes, la Administración autonómica publicó en su portal de contratación que el adjudicatario del servicio había sido Room Mate, pero por un valor de 565.749,62 euros.

Finalmente, el documento fue modificado inmediatamente para atribuirle el contrato a la Coordinadora del Tercer Sector por 240.443,57 euros. Pero, según ha desvelado la cadena SER, el documento de ese segundo contrato se creó anoche mismo, a las 23.59 horas del martes 12 de mayo. Según la consejería de Políticas Sociales, el documento remitido a la prensa es una modificación del original porque se eliminaron los datos personales. El contrato original, afirman las mismas fuentes, se creó el 16 de abril.

Curiosamente, la suma de la cuantía del contrato borrado (565.749,62 euros) y la del modificado (240.443,57 euros) coincide con la cifra anunciada en un primer momento por la comunidad (806.193,19 euros). Tanto el Ejecutivo regional como la cadena hotelera lo atribuyen a un "error" y niegan que les haya unido relación contractual alguna. "Nunca hemos solicitado, ni nos han adjudicado, ni hemos recibido pago alguno desde ninguna de las consejerías u organismos de la Comunidad de Madrid. Es absolutamente falso", sostiene Room Mate.

Apoyo cerrado de Casado

Sin dar más explicaciones que la afirmación de que está pagando de su bolsillo los gastos del apartahotel, Ayuso se defiende denunciando ser el blanco de todas las críticas de la izquierda, porque "intentan todos los días, por todos los medios, desacreditar" su gestión en la región durante estos meses. Unas manifestaciones en sintonía con las del líder de su partido, Pablo Casado, quien habló este martes de una "campaña de desprestigio" de la izquierda contra la presidenta regional.

También Ciudadanos, socios de gobierno del PP madrileño, evitan criticar abiertamente a Ayuso, aunque le sugieren que aclare las dudas. "Esto es un asunto personal de la presidenta y si considera que tiene que dar algún tipo de explicación adicional, tendrá que ser ella", ha afirmado el número dos del Ejecutivo autonómico, Ignacio Aguado. Y la vicealcaldesa de Madrid, Begoña Villacís, ha insistido en la misma idea ("Si lo paga de su bolsillo, no habría mas problema"), pero sí ha dejado caer: "Habrá que ver cómo termina esto".

"Presunto delito de cohecho"

Sin embargo, las izquierdas empiezan a hablar ya de posibles delitos en la actuación de Ayuso. El vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, ha advertido de que si finalmente se demuestra que el apartamento de lujo de la presidenta madrileña "se lo está pagando un empresario", será un nuevo "caso de corrupción" en el PP, y que "la ciudadanía no lo va a consentir, y menos en una situación de pandemia".

Más Madrid y Unidas Podemos han exigido explicaciones sobre el apartahotel, ya que consideran que podría haber incurrido en "un presunto delito de cohecho", mientras que el PSOE insta a Ayuso a que abandone su "madriguera de lujo" y aclare quién paga el apartamento al recordar que el código ético de la comunidad y del PP prohíbe regalos que puedan condicionar la actuación del Gobierno. Los socialistas han pedido que la presidenta comparezca en la Asamblea de Madrid.

La polémica a cuenta del apartotel se suma a otras protagonizadas por Ayuso en los últimos días. La última llegó ayer mismo, cuando se conoció que los certificados de homologación europea que mostraba la empresa que fabricó las mascarillas de la Comunidad de Madrid son falsos, y que la empresa ha borrado su web. 

También afirmó hace unos días que la D de covid-19 (en inglés, "coronavirus disease 2019") correspondería a diciembre, porque "el virus está campando a sus anchas" desde ese mes, un "error" que reconoció horas después. 

También han despertado sorpresa unas fotografías de Ayuso que ilustraban un reportaje publicado el domingo en un diario nacional: en una aparecía con los ojos cerrados y la cabeza ladeada, y en otra, con el rostro afligido y las manos cruzadas y apoyadas por encima del pecho.

En esta entrevista se refería a la denuncia de la patronal de las residencias por las hospitalizaciones de residentes durante el pico de la pandemia, en unas manifestaciones también controvertidas. "Si ha habido criterios sanitarios que te dicen que igualmente esta persona va a fallecer, que mejor se quede ahí, yo no lo puedo cuestionar ahora en frío y a toro pasado", manifestaba.

Además, la oposición ha criticado otras recientes declaraciones de Ayuso en las que comparaba la prórroga del estado de alarma en la crisis del coronavirus con la prohibición de los coches para evitar accidentes. "De nada sirve que una persona no se mueva de su casa, que cumpla a rajatabla todas las normas aunque se esté empobreciendo, para que después baje al súper y le contagien allí (...) Es como si prohibiéramos los coches para evitar accidentes", comparó.

Sarasola, indignado ante el debate

La decisión de la presidenta de la Comunidad de Madrid de vivir durante este periodo de confinamiento en un apartamento de Kike Sarasola ha puesto en entredicho el nombre de ambos. Pero el empresario ha dado la cara y desde su cadena de hoteles ha dejado claro que no se trata de ningún favor sino que está pagando 2.400 euros al mes.

"Desde el inicio de la pandemia, Room Mate Group ha puesto a disposición de las todas las Consejerías de Sanidad y Servicios Sociales donde tiene presencia la compañía todos sus hoteles y edificios de apartamentos. Un total de 13 establecimientos en Madrid, Barcelona, Granada, San Sebastián, Nueva York, Florencia y Milán. Todos estos establecimientos se cedieron de forma desinteresada y gratuita para acoger a personal sanitario, bomberos, personas mayores procedentes de residencias de la tercera edad y turistas que no podían volver a su país de origen.

Room Mate Group había acordado antes del inicio del estado de alarma, dar servicio a la presidenta de la Comunidad de Madrid en uno de sus apartamentos ya que esta necesitaba un lugar óptimo para la gestión de la crisis durante la situación excepcional. La presidenta de la Comunidad de Madrid pagará personalmente la factura correspondiente al igual que hacen el resto de los huéspedes, sin coste alguno para la Comunidad de Madrid. Al tratarse de un uso del apartamento en larga estancia, el precio estipulado por noche es de 80€/noche.

Lamentamos que se esté malinterpretando esta situación, cuando seguimos centrados en nuestro deseo de contribuir a combatir la pandemia desde todos los frentes posibles".

El empresario español ha querido, además, aclarar cualquier duda en una entrevista en Espejo Público. Pagará 80 euros por noche por el apartamento de larga estancia donde se ha hospedado: "Ella lo va a pagar, no sé cual es el problema qué se ha montado. Díaz Ayuso entró en el hotel en marzo y justo para mí era perfecto ya que tengo mis hoteles cerrados".

"Quiero que la gente se quede. Ella se ha responsabilizado. No entiendo este ensañamiento", aclara Sarasola.

"Ella cuando llega necesita un parking, seguridad, limpieza, recepción, colocar en su casa los audiovisuales, y entonces le hemos alquiló un apartamento y le hemos prestado un salón, porque lo tengo todo vacío y tengo cero ingresos... ¡Conseguir una clienta y que esté dos meses y me reporte 5.000 euros, por supuesto que nos hemos ajustado a lo que ella quería!".

Sobre el cómo lo paga con su sueldo de 5.400 euros asegura que si ella paga los 2.400 no sabe cuál es el problema y que él no puede hablar de como los gasta: "Eso es todo".

En cuanto a lo que pasa con ese contrato de la Comunidad de Madrid publicó y que luego se quitó de ese portal de transparencia. ¿Quién cometió ese error?, preguntaba Susanna Griso, ante la pregunta generalizada: "Ayer tuve uno de los días más tristes de mi vida. Nunca he pedido y nunca se me ha adjudicado nada. Lo hemos hecho altruistamente que salga alguien de País Vasco, Milán, Florencia. Hemos corrido todos con los gastos, nosotros hemos pagado el sueldo de mis empleados que no he hecho erte y ahora manchar nuestro nombre, dices ¡qué tristeza!"...

En cuanto a qué atribuye esta historia explicaba emocionado: "Yo creo que hay alguien está interesado en atacar. Todo es mentira", explicaba Sarasola.

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El asunto era tratado en la asamblea de control: "Me parece una barbaridad, la señora Ayuso con su dinero puede hacer lo que quiera. No vale todo... No vale mentir, no vale intoxicar, porque es muy dañino todo. Vivo de vender habitaciones, y camas. Me da igual que sea el señor Pablo Iglesias, me da igual que sea la señora Ayuso. La están machacando a ella, me están machacando a mí".

Sarasola, preguntado por como ve la situación del turismo y del acuerdo entre otros países para poder viajar comenta su indignación: "Somos el motor de la economía y no nos han escuchado. No va a querer venir nadie. Se irán a los países de la competencia y por desgracia es que no quieren escuchar. Lo importante es que lo público y lo privado tienen que estar unidos".